El último día de mi vida: Ragnar Jónasson "Sean amables y respeten la libertad de los demás"

Llevaba desde los 13 años leyendo a Agatha Christie y a los 17 se convirtió en su traductor al islandés. Mientras estudiaba Derecho, traducía. Era su hobby. Agatha Christie le enseñó que en el final de un libro tiene que haber siempre una sorpresa y que las localizaciones han de ser un personaje en sí mismas. Su nombre dice poco hoy en día entre los lectores españoles, pero la crítica internacional ya lo encumbra como uno de los grandes de la novela negra nórdica. Se llama Ragnar Jónasson (Reikiavik, 1976) y debuta en el mercado español con La sombra del miedo (Seix Barral), primera novela de una pentalogía con el joven policía Ari Thor de protagonista. Siglufjördur, su primer destino, es un pequeño pueblo del norte de Islandia, al que se accede por un túnel y que la nieve aísla la mayor parte del invierno. En él aparece muerto un célebre escritor y se descubre a una joven inconsciente tendida sobre la nieve. Thor asume ambas investigaciones en un pueblo en el que la gente desconfía de todo el mundo y en el que secretos y mentiras forman parte de la vida.
La sombra del miedo nos enseña que la justicia, a veces, es una ilusión y también cómo un ser humano puede sobrevivir a días y días de aislamiento y nieve interminable, explica Jónasson.
–Ari Thor estudió Teología. ¿Por qué?
–Para tratar de encontrar su religión perdida. Perdió a sus padres cuando era un niño y también perdió su fe, porque sintió que ningún dios hubiera permitido que un niño se quedara sin padres.
El joven e inexperto policía, explica Jónasson, aprende a cometer errores, tanto en su vida personal como profesional, “y descubre que los secretos que estaban ocultos en la vida pueden revelarse en la muerte”.
–¿Qué es la vida para usted? ¿Cómo deberíamos vivirla?
–Como es corta e impredecible, hemos de tratar de hacer que cada día cuente.
El novelista islandés recomienda hacer lo que cada uno considere importante, “y las cosas encajarán. Disfrute de la cultura y no se tome demasiado en serio la vida. Sin cultura la vida carece de sentido”, señala.
No ha tenido experiencias personales con la muerte, más allá de la pérdida de amigos y familiares. La muerte, dice, te enseña a valorar las pérdidas, pero también la vida y la salud y a pasar más tiempo con los seres queridos. Jónasson intenta no pensar demasiado en ella. “Es importante mirar hacia el futuro”, sentencia.
–¿En qué personaje histórico se reencarnaría?
–En alguien que no ha nacido dado que el progreso tiende a hacer del futuro  un lugar mejor que el pasado.
¡Que así sea!

 

1. Si supiera que mañana es el último día de su vida, ¿qué haría? ¿Cómo lo pasaría?
Me encantaría organizar una cena, así que tendría una gran cena con mi familia y amigos, serviría mi comida favorita, tocaría el piano y luego leería algunos libros maravillosos.

2. ¿Qué le hubiera gustado hacer y ya no podrá porque no tendrá tiempo?
Aunque viajo mucho por mis libros, creo que siempre querré viajar más, visitar nuevos países y disfrutar del sol.

3. ¿Qué aconsejaría a los que se quedan?
Que sean amables y respeten la libertad de los demás.

4. ¿Cómo diría que fue su vida?
Mi vida ha sido una buena combinación de diversión, trabajo y creatividad, que es lo más importante de los tres. He conocido a muchas personas interesantes que me han inspirado.

5. ¿De qué está más orgulloso?
De mis hijas.

6. ¿Se arrepiente de algo?
Tengo una tendencia a cuestionar cada decisión que tomo. Pero estoy tratando de vivir el momento sin arrepentimientos.

7. ¿El mejor recuerdo de su vida?
El nacimiento de mis hijos, mi boda y cuando Islandia ganó a Inglaterra en el Campeonato de Europa de fútbol del 2016 celebrado en Francia. Estuve en Niza para ver el partido y fue inolvidable.

8. ¿Cuál sería el menú de su última cena?
Jamón glaseado islandés, patatas azucaradas y chocolates islandeses de postre.

9. ¿Se iría a dormir?
Absolutamente no.

10. ¿Cuál sería su epitafio?
Sé tú mismo.