¿Es posible retirarse a los 40?

¿Se puede vivir sin trabajar? ¿Dejar el empleo 25 años antes de la edad de jubilación? ¿Cómo?, cuestionará la mayoría. Hay quien afirma que sí se puede, ahorrando mucho e invirtiendo. El concepto de la libertad financiera atrae cada día a más ‘millennials’.

Si Martina, de 27 años y con 26.000 euros anuales de ingresos netos, ahorra la mitad al año y cuando acumula 30.000 los invierte… en 17 años tendría 430.000 euros y podría plantearse dejar de trabajar para vivir para el resto de su vida. Entonces tendría 44 años, le supondría retirarse más de 20 años antes del final de su vida laboral. Pongamos que, ya que casi estamos en Navidad, le toca el gordo. Eso aumentaría su capital, podría invertir más y dejar de trabajar años antes. No son las cuentas de la lechera (quizás un poco sí), sino de una joven trabajadora (ficticia) para alcanzar la libertad financiera.

¿Y qué es la independencia financiera? Pues acumular suficiente capital para dejar de depender de un sueldo y un empleo de ocho horas al día. Generaciones anteriores de empleados ni se lo planteaban, sólo quien podía vivir de rentas. Además, no trabajar estaba mal visto (excepto en los casos de muchas mujeres). Hoy, la vida y el mundo laboral son distintos, y la libertad financiera gana adeptos entre los millennials

Se trata de todo un movimiento que surgió hace 30 años en EE.UU. y se extendió al amparo de libros como Your Money or Your Life (1992) de Vicki Robin y Joe Domínguez, y Padre rico, padre pobre, de Robert Kiyosaki. Domínguez (ya fallecido) fue analista de Wall Street y se retiró a los 31 años con lo que hoy serían 680.000 dólares. Robin heredó 144.000 dólares. Su filosofía cuajó entre consultores económicos, ingenieros informáticos y otros profesionales con elevados sueldos, quizás como un reflejo a menor escala de los emprendedores tecnológicos que se convertían en millonarios muy jóvenes.

Insatisfacción con el trabajo, empleos precarios, bajos sueldos... ese panorama durante 40 años anima a algunos a buscar acortar su vida laboral

La filosofía tiene seguidores en España, aunque su eco en Europa sea menor que en Norteamérica. Pero hay quien se aventura por ese camino. Como Jesús Arroyo, un salmantino de 37 años que alcanzó la libertad financiera a los 33. Estudió Informática y trabajaba en Gran Bretaña como consultor de banca. “No sabía ni que existía la libertad financiera –cuenta–, pero siempre fui austero y cuando tuve unos ahorros y quería invertirlos en España, había empezado la crisis económica. Eché cuentas e hice lo posible por aumentar el sueldo y reducir el gasto e invertí”. Con un salario bastante alto (no quiere dar cifras), ahorrando y con inversiones que le dieron beneficios pronto, tres años después logró la libertad, “con un umbral de gasto justo”. Con todo, aún no ha invertido todo su capital. 

SIN ALICIENTES NI JUBILACIÓn
La libertad financiera gana adeptos porque muchos jóvenes no ven alicientes en el mercado laboral: cuesta hallar un trabajo satisfactorio (los estadounidenses hablan de los cubicle jobs, los trabajos aburridos), los empleos son precarios y mal pagados y las perspectivas de jubilación son más que inciertas en España. En EE.UU. no hay pensión pública, uno debe prever su retiro, lo que favorece las iniciativas dirigidas a garantizarse un patrimonio económico.

“Siempre tras la idea hay cierta insatisfacción laboral, por eso uno se plantea dejar de trabajar cuanto antes”, afirma Guillem Roig, conocido por su blog La hormiga capitalista. Él estudió Microbiología, un máster en Marketing y se empleó en una consultora. Desde muy joven empezó a mirar fondos de inversión donde meter su dinero (no era un sueldazo, ganaba 22.000 euros al año). “Caí en el blog Mr Money Mustache (un referente del movimiento, véase el texto adjunto). Ahorraba e invertía sin un fin y entonces vi que eso me podía llevar a la libertad financiera. Me cambió los esquemas mentales; pensaba en hacer carrera, mi empresa estaba bien, pero abrí los ojos a otra perspectiva vital. Por eso hago el blog, para abrir los ojos a otros”, asegura.

Con 27 años, dejó su empleo hace unos meses. Pudo permitírselo gracias a sus ahorros e inversiones; no da por alcanzada su meta sino que se ha embarcado, junto a otros jóvenes, en el proyecto de Balio, una app para ayudar a las personas a ahorrar. Prevén que esté operativa el primer trimestre del 2020. Seguramente esto retrase su libertad financiera, “pero no puedes vivir solo para el fin, hay que ser feliz en el camino”, dice. “No creo que a todo el mundo le sea posible lograr la libertad financiera, pero la receta sí la puede aplicar cualquiera, le ayudará a mejorar sus finanzas”, afirma. A controlar qué se gana, qué se gasta y a optimizar el capital.

EMPEZAR 
 “Tiene sentido, si haces un trabajo que no te llena, plantearte disponer de tu tiempo para poder hacer lo que sí te gusta, sin estar pendiente de ganar dinero para mantenerte”, expone Arroyo, que lleva un blog, Alfinlibre.net.

“El detonante suele ser que empiezas a trabajar y no es lo que esperabas. Aunque sea una buena empresa y haya buen ambiente, se te hace cuesta arriba pensar que harás eso toda tu vida. Yo consigné en un Excel ingresos y gastos y pensé que igual no era necesario trabajar 40 años”, cuenta Ignacio B., ingeniero industrial del sector de la energía. A los 28 años vio que podía subsistir sin trabajar, pero con un gasto mensual de 800 euros, por lo que decidió seguir trabajando para subir ese umbral. Ahora tiene 33 años, pareja e hijo y calcula que en dos o tres años dejará de trabajar. A él le ayudó irse a otros países con salarios más elevados que en España.

Aunque hay blogs y libros que venden 
la imagen de ‘hazte millonario y retírate’, quienes buscan la libertad financiera estiran el dinero, llevan una vida austera

Muchos de quienes persiguen la independencia financiera cuentan sus pasos en blogs o libros. Los gurús del movimiento del retiro temprano o FIRE (por Financial Independence, Retire Early) aconsejan que lo primero que uno se debe plantear es si trabaja porque quiere ganar mucho dinero o no; si trabaja para vivir o si vive para trabajar. 

Una ventaja es estar libre de hipotecas, préstamos…, de lo contrario llevará más tiempo y esfuerzo. La edad, el sueldo o el capital no son obstáculos de entrada, pero condicionarán el liberarse del trabajo más o menos rápido. “En España los sueldos no son elevados, así que es difícil retirarse a los 35, será a los 40 o 45. Una ventaja es por ejemplo que hay sanidad pública y en EE.UU. deben gastar en un seguro médico”, comenta Roig. 
“No hay un secreto: ahorra, invierte el dinero para generar ingresos y piensa que el gasto material no te dará la felicidad. Y debes estar dispuesto a hacer sacrificios”, apunta Arroyo.

Las cuentas
Quienes persiguen la independencia financiera en España son reacios a explicar sus números. Roig, tras un cambio de empleo, partió de un sueldo anual bruto de 28.000 euros y estimó que se podría retirar con unos 400.000 euros (la mayor parte invertidos, lo que da beneficios). Si se incluyen futuros hijos hay que elevar esa cifra para garantizarse el futuro, dice. Su blog es uno de los que incluyen una calculadora para hacer las previsiones.

Esas cifras las barajan muchos buscadores de la independencia en España. En EE.UU. se habla de 700.000 o un millón de dólares. La cantidad depende de cómo quiera vivir cada uno. El movimiento se guía por la “regla del 4%”, que propone contar el gasto anual y multiplicarlo por 25 para determinar ese capital que se debe acumular para mantenerse sin trabajar el resto de vida. De esa suma, tras la libertad, se irá gastando un 4% anual.

Estos cálculos son cuestionados por expertos; se considera que se usaban para estimaciones de jubilación a los 65 años y han quedado desfasados con la mayor esperanza de vida y para el retiro temprano se quedan más cortos aún.

“El cálculo de independencia financiera me suena a utópico, difícil. En todo caso, es muy relativo, depende de cada persona”, opina Toni Conde, directora de Gestión de Activos de Renta 4 Banco. Advierte que “es muy difícil estimar cuánto dinero se va a necesitar con tantos años de anticipación; cuesta planear sobre premisas que seguramente cambiarán; no puedes prever la inflación, cambios de vida, si tendrás problemas de salud…”. “Son cálculos que exigen ser muy meticuloso, hacer grandes esfuerzos, llevar una vida muy organizada y aún así, pueden surgir imprevistos”, añade.

AhorrAR
Es uno de los puntales para lograr el retiro temprano. En FIRE se aconseja ahorrar un 50% o más del sueldo, un porcentaje elevadísimo, pues en general el ahorro familiar no suele superar el 15%. Según los cálculos del movimiento, si se ahorra el 10% de los ingresos, se necesitan nueve años de trabajo para acumular capital suficiente para un año de gastos; si se ahorra el 50%, basta un año.

Así que ahorrar significa recortes drásticos del gasto. Hay quien se muda a otra ciudad más barata o al campo o a países con un bajo coste de vida, aunque hay quien quiere conseguir la libertad financiera manteniendo su estándar de vida. 

“La clave es habituarse a gastar poco”, aconseja Ignacio, “no es que seas tacaño, es que dedicas el dinero a otra cosa, a comprar tiempo para ti; eso hay quien lo entiende y quien no”. Cree que todo el mundo puede ahorrar, aunque un sueldo bajo entraña más sacrificios. 

La valenciana Inma Ruiz, de 46 años, en cambio, no basa su estrategia en el ahorro, aunque junto a su marido Juan y sus dos hijos adolescentes controlan mucho los gastos. Su objetivo es aumentar y diversificar los ingresos: Además de invertir, ella trabaja por su cuenta y la pareja adquirió una academia educativa. Y, apuesta por blogs y canales de YouTube (El mundo de Inma).

Se trata de liberarse de un trabajo de ocho horas diarias que no satisface para poder hacer con su tiempo lo que uno desee

Vida austera
Aunque en muchos libros y webs se presenta como la forma de hacerse millonario joven, quienes optan por el temprano retiro no llevan vidas de derroche (se les acabaría el dinero pronto). Muchos abogan por una vida austera y no tener el dinero como motivación vital. FIRE propugna convertir el ahorro en un estilo de vida crítica con el consumismo, basada en la economía circular (reutilizar, reciclar…). Eso deja fuera el coche, restaurantes, viajes, caprichos... El extremo es el frugalismo, tirar de gratuito y ofertas, vender lo que no se usa, hacer trueques… 

“La imagen de ‘hazte millonario joven y retírate’ es falsa, como lo es que te harás millonario trabajando. Habrá casos, pero no son mayoría. Esto no va de llevar un elevado tren de vida”, precisa Arroyo, “suele ser un camino largo, exige disciplina, saber qué quieres y mentalidad para conseguirla…

“Nosotros ahora gastamos mucho menos que cuando empezamos y calculamos que con 2.000 euros al mes se puede salir de fin de semana, al cine..., no hemos dejado de hacerlo”, aseguran Ilde y Sheila, dos gaditanos que persiguen su independencia desde el 2015.

“Mi familia llevamos una vida minimalista pero que nos haga felices. Si te gusta viajar hazlo, aunque sea recortando otros gastos”, aconseja Amalia Guerrero. Titulada en dirección de empresas y de 42 años, esta jiennense buscaba como rentabilizar su dinero y se apuntó a perseguir la libertad financiera. En su caso, ha invertido en fondos indexados, “a largo plazo e interés compuesto, es decir, reinvirtiendo los intereses año tras año”, recomienda, pues es la fórmula que ve más rentable. Además tiene alquilado un piso. “La mayoría de la gente tiene su dinero en un depósito bancario con rentabilidad casi nula”, ­comenta.

METERSE en finanzas
“Mi consejo es que la gente se informe, calcule y tenga su dinero despierto”, agrega Ilde. Quienes buscan librarse del trabajo se sumergen en las finanzas porque invertir es básico para aumentar el capital. “Yo no digo que esto sea para todos, te tiene que gustar”, admite. 

Casi todos los blogueros dan consejos de inversión. Unos prefieren las empresas que dan dividendos; otros, fondos indexados que no requieren estar al día de las compañías (como el del Ibex 35, el MSCI World, de las empresas más grandes del mundo...); otros, la bolsa, aunque desaconsejan especular y las inversiones arriesgadas. 

Ignacio aconseja: “Invierte todo el capital que tengas, parte en bolsa, parte en inmuebles. A mí me encanta la bolsa, pero a quien no, si invierte a largo plazo y en empresas buenas, el riesgo se reduce”.

Toni Conde indica que la mayoría de gente que invierte en España ni son jóvenes ni piensan en acortar su vida laboral sino en reunir un capital al jubilarse o para los hijos. Así, anima a ahorrar e invertir desde joven: “Si alguien de 18 años, en el 2003, hubiera empezado a ahorrar e invertir 50 euros al mes primero, 100 después, hasta este año habría invertido 15.900 euros y tendría un capital de 23.200”, dice. En cambio, desaconseja plantearse la libertad financiera: “Un objetivo tan ambicioso puede ser estresante y frustrante”.

Alcanzada la libertad financiera, se trata de no tener que trabajar para pagar las facturas, pero hay quien mantiene cierta actividad, un trabajo que le guste, a tiempo parcial... y hay quien no. “Ser libre supone dedicar a otras cosas esas ocho horas diarias que la mayoría de personas en edad laboral destina a trabajar. No somos vagos, se trata de hacer cosas que te gusten y te motiven”, concluye Arroyo.

Referentes que alcanzaron su meta 

Mr. Money Mustache
Peter Adeney, ingeniero de software canadiense, se retiró (él y su mujer) en el 2005, con 30 años. Logró la independencia financiera en seis años. Es uno de los gurús de FIRE. En el 2011 inició su blog, que predica una vida contraria al consumismo y con un gasto mensual medio de 2.000 $ (1.800 €). Dice que recortó sus gastos a la mitad de lo que sus colegas o que una familia de cuatro personas puede comer sano y bien con 365 $ al mes, menos de la mitad del gasto medio familiar en comida en Estados Unidos.

Millennial Revolution
Kristy Shen y Bryce Leung, ingenieros informáticos de Canadá, se retiraron a los 31 y 32 años, hace cinco. Querían comprarse una casa y se plantearon: con 500.000 $ ahorrados, o nos endeudamos por 25 años (la hipoteca) o logramos la independencia financiera en tres. Optaron por lo segundo. Calcularon su gasto en 2.700 € al mes y se fijaron alcanzar un millón de dólares (200.000 con inversiones, y el resto, en ahorros), contaban a The Guardian... Viajan por el mundo, y aparte de su blog, han publicado Quit Like a Millionaire.

Enorme piedra redonda
Josan Jarque, cajero de banco y soltero. En el 2007 pidió una excedencia, alquiló su casa, hizo unas inversiones y se fue a un largo viaje. A su regreso vio que ingresaba más que gastaba y decidió buscar la libertad financiera. La consiguió. Aboga por una vida simple, viaja sin grandes costes y su blog es uno de los que tienen más componente de crítica social. 

Pau Ninja
Con menos de 30 años, este exempleado de tienda deportiva ya tiene libertad financiera. Vive entre España y otros países. Dice dedicar entre dos y cinco horas al día a administrar negocios online y disponer de 2.980 € al mes. Cuenta su experiencia en su blog y libros.

One frugal girl
Exdesarrolladora de software de Washington de 40 años dice en su blog que buscó la libertad financiera para criar a sus hijos. Ganaba “una suma de seis cifras” y ella y su marido (ingeniero informático) serían millonarios, pero aboga por una vida austera.

Get Rich Slowly
J.D. ROTH, de Oregon, desglosa en su blog y libros seis pasos hacia la libertad financiera, que alcanzó en el 2018: dependencia (gastas más que ganas); solvencia (cubres gastos, ni que sea endeudándote); estabilidad (no debes nada); tus ahorros te permiten elegir cuánto trabajas; seguridad (los beneficios de tus inversiones cubren tus gastos básicos); independencia (los beneficios cubren tu estándar de vida); abundancia (tienes de sobras para vivir como quieras el resto de tu vida).