Las cifras de la desigualdad

Las mujeres son ya mayoría en muchos ámbitos, y en otros existe paridad entre ambos sexos. Con una notable salvedad: los núcleos de decisión. Ahí, sólo figuran en un pequeño porcentaje, ya se trate de un gobierno, el consejo de administración de una empresa o la dirección de centros artísticos. Son lagunas que aún quedan en un panorama social que avanza lentamente hacia la igualdad.

En las universidades españolas hay ocho rectoras frente a 75 rectores (ellas representan el 9,6%). Son nueve las embajadoras acreditadas ante gobiernos de estados extranjeros frente a 106 embajadores (el 7,8%). Y una magistrada en el Tribunal Constitucional frente a ocho magistrados (11,1%). Hay diez mujeres en las juntas directivas del conjunto de las reales academias frente a 84 hombres (10,5%). Y tres presidentas en las empresas del Ibex frente a 32 varones en el cargo (8,5%). En el Congreso, de los 350 diputados, 138 son mujeres (39,4%). Y en cuanto al Consejo de Ministros en el último Gobierno de Mariano Rajoy, cuatro son mujeres (30,7%) y nueve varones, aunque si se contabilizan las presidencias de las diputaciones provinciales, el porcentaje de mujeres desciende a 15,8%, y en las diputaciones forales, al 0%.

Con estos datos elaborados por el Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades, se evidencia que la presencia de mujeres en los mandos de grandes organizaciones en España, en general, todavía está lejos de la paridad, aunque en contraste con años anteriores, hay un lento progreso.

La paradoja es que en muchos ámbitos, la presencia de la mujer es mayoritaria en relación con los hombres, pero eso no se traduce en la incorporación en los puestos de responsabilidad en la misma proporción. La imagen es la de una pirámide: en la base, un porcentaje importante de mujeres, que va decreciendo a medida que la mirada se dirige a la cúspide, donde se concentra el mayor poder de decisión.

Las universitarias ya son mayoría, pero entre el profesorado de la educación superior las mujeres son el 39,7%, cifra que se reduce al 20,6% en los catedráticos

En este sentido, Eugènia Bieto, la primera mujer en España, y una de las pocas a escala mundial, en dirigir una escuela de negocios, Esade, llama la atención sobre la evolución media de la trayectoria formativa de una profesional. Si bien es cierto que en el ámbito universitario las mujeres llegan a representar el 60% del total de los estudiantes que terminan una carrera, el porcentaje baja al 51% entre las doctoradas, y en el caso particular de las MBA (máster en administración empresarial), al 35%, indica Bieto. Siguiendo con la imagen de la pirámide, el porcentaje de profesoras de universidad se sitúa en el 39,7%, y el de catedráticas, en el 20,6% (poco más de 2.100 mujeres frente a los casi 8.400 catedráticos). Y en la cúspide de la pirámide de las universidades españolas, el 9,6% de rectoras.

Ante este panorama, Joana Amat, presidenta de la Fundació Internacional de la Dona Emprenedora (Fidem) apuesta por el compromiso conjunto de dar visibilidad a la mujer y conseguir la igualdad efectiva en el ámbito profesional. Aunque la realidad es tozuda, porque incluso la mayoría de los colegios profesionales de España está dirigida por hombres. Si bien es cierto que la Unión Interprofesional de la Comunidad de Madrid, integrada por 40 colegios profesionales, está presidida por Sonia Gumpert, que al mismo tiempo es la decana del Ilustre Colegio de Abogados madrileño (tanto en Catalunya como en la Comunidad Valenciana está presidido por un hombre). Si la mirada se posa en los colegios profesionales de arquitectos, médicos y abogados de las capitales de las tres comunidades señaladas, sólo hay tres decanas frente a nueve hombres: ninguna en Barcelona, una en Valencia y dos en Madrid.

El nivel de representación femenina en la dirección médica de los centros sanitarios no es mejor. De los diez mejores hospitales públicos españoles, según el ranking elaborado por el Monitor de Reputación Sanitaria y difundido a finales del año pasado, sólo hay dos mujeres en la dirección médica y asistencial.

En el mundo artístico, que en muchas ocasiones se pone como ejemplo de modernidad, tampoco cambia demasiado el aspecto de la representatividad de la mujer. Como señala Virginia Yagüe, guionista y presidenta de la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales, la pirámide también se da en áreas como el cine, donde prácticamente el 50% de los estudiantes de las principales escuelas de cine son chicas. Sin embargo, las directoras de cine apenas sobrepasan el 13% del total, y las productoras, guionistas y realizadoras no superan el 20%. Tal vez por eso llamó la atención que dos directoras estuvieran nominadas en los últimos Goya, aunque finalmente no se alzaron con el premio. “Lo que marca es una frontera entre los puestos en los que se toman decisiones y los que no, y al final los hombres son mayoría en estos puestos”, señala Yagüe.

En EE.UU. las mujeres en puestos de liderazgo suponen en torno al 15% sea como socias en bufetes de abogados, altas ejecutivas, congresistas o expertas en la televisión

Y en los museos y centros de arte se repite la situación, aunque hay diferencias entre algunas comunidades, como se recoge en los sucesivos informes MAV del Observatorio de Mujeres en las Artes Visuales. En el dedicado a directoras de museos y centros de arte en Madrid, Catalunya, Baleares y Castilla y León, se echa una ojeada al organigrama de los museos de arte en España: el informe afirma que de 20 museos, centros de arte y fundaciones en Madrid, “sólo uno (5%) está dirigido por una mujer. En Barcelona, en cuatro de 15 (26,6%), la dirección está a cargo de profesionales mujeres”. Y añade que esta situación “responde a una estructura piramidal, jerarquizada según un modelo masculinizado: mientras en dirección y en patronatos las mujeres son minoría, sin embargo, el porcentaje se invierte en términos de género en un arco comprendido entre el 85% y el 95% para los cargos subordinados que desarrollan toda la actividad de estas instituciones, ocupados sistemáticamente por mujeres: conservadoras de sección, coordinadoras, departamentos didáctico y de comunicación”.

Pero más allá de la fotografía de un momento dado, se constatan progresos. El porcentaje de profesionales mujeres en la Asociación de Directores de Centros de Arte Contemporáneo en España alcanzaba el 28% en el año 2010 y en el 2016 se sitúa en el 38%.

El panorama va cambiando. Eugènia Bieto reconoce que ve señales positivas en su entorno. Véase si no el área de la judicatura. En las últimas oposiciones a juez y fiscal en España del año pasado, un 73,5% fueron mujeres. Una tendencia que se constató a partir de 1997 cuando por primera vez aprobaron más mujeres que hombres. Si bien es cierto que el 20% de los jueces con más de 60 años son mujeres, este porcentaje se dispara casi al 70% por debajo de los 30 años. Como promedio, según el desglose por género de magistrados en órganos colegiados del último informe del Consejo General del Poder Judicial de diciembre del 2015, hay 360 mujeres frente a 633 hombres (36,2%). Aunque los cargos de mayor responsabilidad una vez más vuelven a estar en manos masculinas. En las presidencias de los tribunales superiores de justicia sólo hay una mujer frente a 16 hombres (5,8%), por ejemplo. Y en las cuatro presidencias de la Audiencia Nacional no hay ni una mujer.

En Estados Unidos sucede algo similar, señala Judith Warner, investigadora del think tank Center for American Progress. Esta experta indica que si bien ya hay más chicas universitarias que chicos, esto no se traduce en un porcentaje similar en los puestos de liderazgo, ya sea como socios en bufetes de abogados, decanos en colegios profesionales o altos ejecutivos en empresas públicas, donde topan con un techo entre el 10% y el 20%. Son porcentajes que coinciden con la media del 15% que también se da en el Congreso estadounidense, en las páginas de opinión de los medios de comunicación, entre tertulianos en televisión o en los consejos de administración, recuerda Warner.

En los mercados financieros se repiten los porcentajes. Según Catalist, organización no lucrativa cuyo objetivo es mejorar la diversidad de género a escala corporativa y que difundió una lista en diciembre del 2015, hay 21 mujeres que son CEO (consejeras delegadas) en las 500 grandes empresas que forman parte del S&P 500 en la Bolsa de Nueva York. Esto representa el 4,2%, proporción que aumenta hasta el 14,2% cuando se contabilizan los cinco primeros puestos directivos de las empresas del mencionado índice bursátil.

Las mujeres en los consejos de administración del Ibex 35 suponen un 18%; su grupo equivalente en Francia supera el 32%

Comparativamente, parece que en Europa se va un poco más allá. En España, si se contabiliza el número de mujeres presentes en los consejos de administración del principal índice español, el Ibex 35, la proporción se eleva al 18,2%. La media en Europa es el del 20%. Y Francia despunta con un 32,4%. Volviendo a España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores considera que, si en el 2020 se llega al 30%, ya se estará en el buen camino. Al menos constata que desde el año 2004 se va avanzando, cuando en las empresas del Ibex 35, en sus consejos de administración, sólo el 2,6% eran mujeres frente al mencionado 18,2% actual.

Todavía queda camino por delante. Ana Bujaldón, presidenta de la Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias (Fedepe), destaca la importancia de reflexionar sobre “el papel que estamos desempeñando las mujeres en los entornos empresariales y de liderazgo”. Eugènia Bieto insiste en que se vislumbra esta mejora: “Se están empezando a valorar más las soft skills (habilidades sociales relacionadas con la inteligencia emocional del día a día), se busca un perfil que tenga curiosidad y capacidad de entender el mundo en su complejidad, empatía con la diversidad y aptitud para el trabajo en equipo”. Y a las mujeres se las asocia con este perfil.

Google, recientemente, decidió incorporar en sus filas de la alta dirección a la que hasta ahora ha sido asesora adjunta de seguridad nacional de economía internacional de la Casa Blanca, Caroline Atkinson. Una profesional a quien se valora sobre todo por su capacidad de diálogo y su personalidad acogedora para resolver conflictos en lugar de imponer puntos de vista por la fuerza. El buscador más famoso del mundo, presionado y acusado de abusar de su posición dominante en internet, ha optado por el perfil soft skills, que mencionaba Bieto, una vía más diplomática para resolver las diferencias de intereses en lugar de optar por la confrontación pura y dura, línea seguida hasta ahora.

El doble de mujeres que de hombres abandonan los puestos de responsabilidad, en un 30% de los casos por las condiciones laborales y en un 27% al no poder conciliar la vida laboral y la personal

Pero los estereotipos persisten, asegura Deborah Gillis, la consejera delegada de Catalyst. “Cuando cerramos los ojos para imaginar a un consejero delegado, nos viene a la mente la figura de un hombre blanco”, dice. En este sentido, Sara Bieger, presidenta de Isotes, una plataforma que persigue conseguir el 30% de mujeres directivas en el 2020, apuesta por los currículums ciegos, donde no constan los datos biográficos, pero sí los académicos y profesionales. Una medida que también pasa por desprenderse de la autolimitación de las propias mujeres que, según Eugènia Bieto, es igualmente “uno de los motivos de la brecha de género en las escuelas donde se forman los futuros líderes”.

La aspiración de la conciliación de liderazgo y poder con la vida privada frustra carreras brillantes. Como muestra, el estudio internacional Why Women Leave It (Por qué las mujeres abandonan), de la Universidad de Wisconsin (EE.UU.) constata que el porcentaje de mujeres que dejan los puestos de responsabilidad es el doble que de hombres. Y las principales causas son las condiciones de trabajo (un 30%) y la dificultad de conciliar con la vida personal (un 27%). Siendo así, Judith Warner especula con que, en este lento y difícil avance hacia la paridad, es probable que no sea hasta el año 2085 cuando la brecha desaparezca en los puestos de liderazgo.

Demasiado lejos. Aunque, dado que en las últimas oposiciones para ser notario el pasado febrero (una de las más difíciles que existen actualmente en España), el 54% de los 90 aprobados fueron mujeres, quizás no se esté tan lejos.

Mujeres...
 

En el Congreso de los Diputados

39,4%
 

Que terminan una carrera

60%
 

Doctoradas

 51%
 

MBA

35%
 

Directoras de fundaciones y museos en Madrid

5%
 

Directoras de fundaciones y museos en Barcelona

26,6%
 

Cargos subordinados en museos

95%
 

Jueces menores de 30 años

70%
 

En consejos de administración

18,2%
 

Ultimas oposiciones a notaría

54%