Los cronos del invierno

Los Juegos Olímpicos de invierno en Pyeongchang (Corea del Sur) aspiran a marcar una nueva era. Con los últimos avances tecnológicos de medición que desarrolla Omega no quedará un palmo de hielo o nieve exento de análisis en riguroso directo.

Un entrenamiento del equipo olímpico noruego de patinaje de velocidad

De la velocidad en directo de un solo esquiador alpino a las formaciones de todo un equipo de hockey sobre hielo. De la posición de cada atleta en las pruebas de patinaje de velocidad a la altura de los distintos competidores en half pipe y hasta el número de giros que incluyen en ciertos saltos... La velocidad en rampa y en el aire en las pruebas de saltos y algunas de las novedades de cronometraje y la velocidad del atleta en las bajadas de esquí alpino, además de detalles específicos de aceleración y frenada... Todo eso y más son los análisis que facilitarán el seguimiento de los Juegos de Pyeongchang a los espectadores. Desde casa o desde las pistas. Y también a los propios atletas de las diversas pruebas que llevan ya tiempo testando los renovadísimos sensores con que la firma de cronometraje oficial, Omega, proporcionará mediciones continuas del inicio al fin de todas y cada una de las pruebas. 

El sistema de procesamiento de datos utilizado por Omega ha cambiado mucho. En 1948 (ABAJO) era sofisticado, pero ahora es casi insuperable. Por ejemplo, en Sochi 2014, Omega tomó más de 650.000 tiempos de llegada, tiempos intermedios, clasificaciones, distancias y puntuaciones, en 98 pruebas diferentes disputadas a lo largo de las dos semanas


Significa que los atletas pueden obtener un conocimiento inmediato de dónde han ganado o perdido el tiempo y dónde han acumulado o malgastado puntos. Una información que “se consigue mediante unos increíbles sistemas de sensores que permitirá a quienes estén viendo la televisión en casa una comprensión mucho mayor de cada deporte en el momento en que se está practicando” explica añade Alain Zobrist, director de Timing Omega.
Todo en esta nueva edición de los Juegos Olímpicos de invierno “está encaminado a aumentar la experiencia del espectador y proporcionar una información del todo inmediata que, por primera vez en la historia, permitirá la instantaneidad de los datos más exhaustivos... Es el comienzo de una nueva era”, añade Zobrist.
En el caso del esquí alpino, las mediciones mostrarán “la velocidad del atleta en vivo desde la salida, y se podrá analizar constantemente en diversos momentos intermedios del recorrido, pero además también podrá compararse con la del atleta más rápido en un mismo punto”, explican los técnicos de Timing Omega que proporcionarán, al final de la prueba, un análisis en profundidad de todo lo que haya sucedido en esta. 
También hay novedades en el esquí de fondo y en el snowboard cross. Para esas pruebas, Omega ha conseguido la capacidad de analizar cualquier parte del recorrido: ya en las rondas de selección y clasificación (cuando sólo un atleta está en pista) el sistema de cronometraje proporcionará un análisis de saltos que podrá verse en vivo o mediante repeticiones. Y en el bobsleigh, por ejemplo, se van a especificar varios factores, incluidos fuerzas, ángulos, trayectoria y aceleración.
Stromotion y Simulcan son las dos nuevas tecnologías que la firma relojera aporta a estos Juegos de Corea del Sur para llegar a lo que consideran la casi perfección en medición. El primer sistema divide la acción en secciones y la examina en detalle, y el segundo permite poner una imagen de un competidor sobre la de otro para comparar técnicas y actuaciones diferentes.

Los esquiadores alpinos comienzan sus recorridos al cruzar la puerta de salida Snowgate. Llevan instalados en las botas sensores de movimiento que comunican con antenas dispuestas a lo largo de la pista y suministran datos de la carrera