Milán crece en vertical

Milán cambia rápidamente. A pocos días de cortar la cinta de la Exposición Universal, no sólo la zona periférica implicada en el certamen evoluciona, también barrios semicéntricos alteran su diseño y redefinen sus funciones, regalando el perfil de una ciudad nueva.

Visión de conjunto del área Porta Nuova – Garibaldi - Isola, desde el histórico Palazzo Pirelli, conocido como Pirellone

Una ciudad en obras, amenazada por la arena de una pesada clepsidra, que fija implacable el 1 de mayo como fecha para la entrega a los ojos del mundo de una metrópoli renovada, ampliada y relanzada. Una renovación que no implica sólo el área destinada a la Expo, sino que va redefiniendo el horizonte de una ciudad entera, cambiando incluso la imagen de la típica postal.

Destaca una inversión privada: Porta Nuova Varesine-Garibaldi que, con sus 400.000 m² es la operación inmobiliaria italiana más importante y una de las mayores europeas. Es la compleja obra de redefinición, funcional y planimétrica de un área a las puertas del centro, iniciada en el 2005 y llegada, hace pocos meses, a su fin.

Se trata de una especie de zona de nueva centralidad como lo fue, en los años ochenta, La Défense de París, el otro centro que le faltaba a Milán. La confluencia de zonas, hasta ahora distantes y distintas, a través de una extensa área peatonal, que se ha convertido rápidamente en la más larga de la ciudad.

El recorrido serpentea entre escaleras mecánicas, plazas que se hunden entre rascacielos y pasarelas suspendidas que ponen en contacto una zona residencial de lujo extremo y un centro de negocios (con cerca de 5.000 empleados) con un paseo entre cafés, librerías, un auditorio, establecimientos de grandes marcas deportivas y también pequeñas tiendas selectas.

La zona contemporánea rediseña no sólo la viabilidad, sino incluso el skyline de Milán (Ceresio 7 es el mejor lugar para observarlo tomando un cóctel).

La obra urbanística cose como un sastre la grieta que separaba tres antiguos barrios. El primero, Porta Nuova, de espíritu burgués y distante, que mira hacia el corazón de los comerciantes artesanales. El segundo, Garibaldi, atento desde siempre a las tendencias más fashion, joven, con una movida que hoy se funde en el tercer barrio, el más periférico, L’Isola, histórico barrio obrero del siglo XX, caracterizado por sus casas alineadas, donde los obreros de la antigua fábrica Pirelli y de las vías del tren que la aíslan han ido cediendo su espacio a artistas bohemios y creativos, que hoy en día lo habitan y lo animan.

Es este un viraje arquitectónico esperado y en la línea de una ciudad dinámica como es Milán, vanguardista por definición, que no ha dudado en aplastar los vestigios de un obsoleto circo ecuestre, ni en apagar para siempre las poco ecológicas bombillas incandescentes de un vetusto y olvidado parque de atracciones. Y en cuanto al tema de la sostenibilidad ecológica en el conjunto de obras de reforma, no hay que olvidar, para hacer justicia, la desaparición de una pequeña pero secular área verde y la demolición de un antiguo edificio, la Stecca degli Artigiani, ejemplo de arqueología industrial de principios del siglo XX y luego sede de algunas asociaciones, reubicadas en módulos prefabricados.

En torno a la rampa de Vincenzo Capelli las grandes firmas han tejido una nueva avenida de la moda en la capital lombarda

Milán sobrepasa sus sólidas tradiciones de gustos inmutables, haciéndose sin desgarros un traje nuevo, entre la arquitectura y la prosémica. Una síntesis del movimiento entre lo viejo y lo nuevo es la rampa de Vincenzo Capelli, que enlaza, desde abajo, el nuevo megastore de Eataly, a través del Corso Como (con una galería en el número 10, de obligada visita), con la parte alta de la zona moderna y más lujosa.

En la nueva calle, en suave pendiente e iluminada por los escaparates de Moschino, Dsquared2, Louboutin Uomo (único en Italia), Les Hommes, Costume Nacional, Maison Margela, entre otros, se compone el mosaico del nuevo eje de la moda milanesa.

Hay espacios de encuentro recién nacidos como plaza Gae Aulenti, lugar hasta hace pocos meses desconocido para Google Maps, que hoy es parte integrante del mapa mental de todo ciudadano. Lugar de cita de los Nike Runners, la plaza Gae Aulenti –lleva el nombre de una histórica arquitecta milanesa– se ha convertido inmediatamente en un lugar destinado a actos públicos y paseos en los que hay que levantar la vista, hacia la Unicredit Tower. Obra del arquitecto argentino César Pelli, esbelta, con un pináculo en espiral de 78 metros sobre los 240 metros del edificio, es el rascacielos más alto de Italia, punto de referencia del new town.

Testigos de la tensión innovadora y estética del área son las dos torres diseñadas por Stefano Boeri, proyecto bautizado el Bosco Verticale, que ha creado un microecosistema verde y ha ganado el International Highrise Award 2014 como el edificio más bello e innovador del mundo.

Otros números y récords se los disputan los distintos complejos de esta espina dorsal urbana, recientemente embellecida con una instalación artística temporal: un paréntesis bucólico metropolitano que no es más que un campo de maíz. Creado por Agnes Denes, pero sembrado por los ciudadanos, sirve para poner un parche al vacío de un espacio que, tras la Expo, se convertirá en un gran parque, que se llamará Biblioteca degli Alberi.

Desde febrero, el fondo soberano de Qatar, que ya tenía el 40% de la Porta Nuova, se ha hecho con la propiedad del rascacielos más alto del país

De completar el pequeño pulmón verde metropolitano se ha ocupado el excéntrico chef Cesare Battisti, del restaurante Ratanà –lugar para gourmands–, que hace pocos días ha plantado un huerto urbano para uso alimenticio de 4.000 m². Y cierra el largo recorrido, como compendio del saber de, al menos, 20 estudios internacionales de arquitectura, la exclusiva avenida de Porta Nuova. Residencias de ensueño y jardines ordenados de estilo rendering, protegidos por la sombra de las tres Torri Varesine: Solea, Aria y Solaria, que, con sus 143 metros, es el rascacielos residencial más alto del país.

En la base de la torre se ha mimetizado el elegante restaurante del chef Andrea Berton, con su bagaje de estrellas Michelin y su carta sólo caldo, que parece subrayar coherentemente, también en la cocina, el espíritu innovador del momento y del lugar. Espíritu innovador, elegancia y lujo que, por cierto, no han escapado a la atención del emir de Qatar, accionista de un 40% de Porta Nuova y propietario de una buena parte de la Costa Esmeralda de Cerdeña, que no ha esperado mucho para pasar a la conquista del 100% de la propiedad de la zona.

Con una operación financiera estimada en unos dos millones de euros, el 26 de febrero del 2015, el fondo del soberano del Doha ha desposeído a Hines Italia y a las históricas familias milanesas del ladrillo que la han edificado de la vanguardia arquitectónica milanesa, convirtiéndola en propiedad árabe. Extravagante final para una ciudad que lleva años discutiendo, con muchos prejuicios y sin solución, sobre el sentido, el modo y el lugar donde construir una mezquita para la población musulmana de M

Garibaldi renace con la expo

El área peatonal más larga de Milán parte de la plaza Moscowa hasta la plaza Della Lliberazione, pasando por el Corso Garibaldi, una de las calles con más vida de la capital lombarda.

1. Colmar Lab Piazza.  Una interesante marca de ropa informal, en Gae Aulenti, 6. www.colmaroriginals.it

2. Ristorante Berton.  Una de sus especialidades, caldo de crustáceos a las hierbas con risotto de colas de gamba. Via della Liberazione, 13. www.ristoranteberton.com/it

3. Bar Radetzky.  Un histórico. Un buen lugar para los aperitivos en la zona del Corso Como. Corso Garibaldi, 105.  www.radetzky.it

4 . A.S.A.P. Men’s wear sostenibile. Una tienda especializada en moda ecológica, también en el Corso Garibaldi, 104. www.asaplab.it

5. Buttero Milano.  La tienda monomarca de piel y zapatos Buttero, en el Corso Garibaldi, 113. www.buttero.it/it

6. Restaurante Ratanà Risotto amarillo a la milanesa con tuétano. Via Gaetano de Castillia, 28. www.ratana.it

7. Costume Nacional.  Otra interesante tienda de ropa para hombre y mujer. Via Vincenzo Capelli, 5. www.costumenational.com

8. Porta Nuova. El complejo de Porta Nuova, con el campo de cereales sembrado por los ciudadanos y, a la derecha, el auditorio del arquitecto Michele De Lucchi. 

9. Christian Louboutin. La tienda del diseñador de zapatos. Via Vincenzo Capelli, 3. christianlouboutin.com/it_en

10. Galleria Corso. El acogedor bar de la Galleria Corso, en Corso Como, 10. www.10corsocomo.com/

11. Eataly Piazza. Un imponente centro comercial. 25 Aprile, 10. www.eataly.net/it_it/negozi/milano-smeraldo