La otra cara de Elon Musk

Elon Musk tiene un plan. Más de uno, para ser exactos. Con sus proyectos empresariales aspira a llevar a los humanos a Marte, aunque ya en la Tierra está concibiendo su particular revolución. Pero ¿cómo es la persona que se esconde tras la figura del adinerado y visionario empresario?

DAVID MCNEW / GETTY IMAGES

Aspira a llevar el ser humano a Marte con un cohete reutilizable (SpaceX), ha lanzado el coche eléctrico de larga autonomía (Tesla), ha montado la mayor empresa proveedora de sistemas de energía solar en Estados Unidos (Solarcity) y estudia un medio de transporte a alta velocidad por medio de un tubo al vacío (HyperLoop). Elon Musk es considerado el gurú del capitalismo en el siglo XXI. Pero detrás del emprendedor visionario se esconde un hombre controvertido y ambiguo. Una reciente biografía recoge múltiples testimonios y arroja nueva luz sobre el personaje.

 

►UN ÉXITO SIN PRECEDENTES. Para entender quién es Elon Musk basta repasar la historia de sus empresas. Nada más salir de la universidad lanzó una compañía, Zip2, una combinación entre Google Maps y Yelp. Cuando la vendió a Compaq en 1999 obtuvo una plusvalía de 22 millones de dólares. Una cifra suficiente para dormirse en los laureles, pero no para Musk. Invirtió la casi totalidad en una empresa que sería el germen del sistema de pago electrónico: PayPal. En el 2002, cuando eBay se hizo con la empresa, ingresó unos 1.400 millones de euros. Una vez más, lo invirtió todo en Tesla, Space X y Solar City. Como si fuera él mismo una sociedad de capital riesgo.

Con Tesla Motors se propuso seducir a un público masivo con una berlina eléctrica de alta prestaciones, desafiando a la poderosa industria automovilística de Detroit. Con Space X ha conseguido lanzar una cápsula de carga a la Estación Espacial Internacional y traerla de vuelta a la Tierra, un reto que estaba a la altura de gigantes como Lockheed Martin o Boeing. Con Solar City, ha fundado la mayor compañía de instalación y financiación de paneles solares y ha logrado abaratar costes de docenas de servicios. Y su currículum no acaba aquí: quedan el plan para Marte y el Hyperloop.

De niño podía leer 10 horas seguidas y nunca se hizo querer por sus compañeros, según su madre; de hecho, sufrió acoso escolar y hasta una paliza. Él ha dicho que su infancia fue triste

►HOMBRE DEL RENACIMIENTO. Quienes han tenido contacto con él dicen que la cualidad que más aprecia es la determinación. Respeta a la gente que no se da por vencida ante una negativa. Unos le adoran, otros le detestan. Le critican por decir cosas absurdas… hasta que dejan de serlo. En sus proyectos desarrolla una visión coherente del mundo: energía limpia, innovación, exploración. Pero su faceta humana es un enigma difícil de descifrar.

“Es un modelo de entusiasmo, buen humor y curiosidad. Un hombre del Renacimiento en una era que necesita de ellos”, sostiene el director Jon Favreau, que se inspiró en Musk para Iron Man. “No he conocido a nadie que sea tan duro con las personas que tiene a su alrededor”, objeta el periodista Ashlee Vance, que ha pasado cuatro años a su lado para escribir su biogra­fía (no autorizada): El empresario que anticipa el futuro (Editorial Península). Musk tiene dos caras. Genio y figura a la vez.

 

►CELOSO DE SU YO. Cuenta Vance a Magazine: “Era capaz de quedar conmigo a las ocho y media de la tarde, hablar durante cuatro horas y a medianoche subirse a un avión y contestar e-mails a las tres de la mañana. No era un ritmo sostenible. Le dejé ver el libro una semana antes de su publicación. Lo leyó y a la mañana siguiente me encontré 50 correos electrónicos. No parecía molesto, criticaba sólo algunas cosas. Pero una vez salió el libro, cambió de opinión. Empezó a mandarme mensajes ofensivos y también en Twitter. Desde entonces nuestra relación ha quedado afectada. Ya no nos hablamos”. ¿Quién hay detrás de la máscara de Elon Musk?

 

►MARCADO POR LA INFANCIA. Nació en Sudáfrica. “De joven creció bajo la cultura afrikáner blanca prevalente en Pretoria, que celebraba los comportamientos hípermasculinos y veneraba a los deportistas con agallas. Su padre, un ingeniero, le sometía desde pequeño a juegos mentales atroces”, escribe Vance. Pero él tenía otras inquietudes. Según su hermano Kimbal, “no era extraño que leyera diez horas diarias”. Un bicho raro. Y con talento: a los 12 años ya programaba ordenadores. Su madre, Maye, nutricionista, ha explicado que “Elon nunca se hizo querer por sus compañeros”. Su afán incesante de corregir a los demás provocó el rechazo de los otros jóvenes. “Le decían: ‘No volveremos nunca a jugar contigo’”, según el relato de su madre. Y así fue. Sufrió acoso escolar y recibió una paliza. Estuvo una semana de recuperación antes de poder volver al ­colegio (y tuvo que operarse la nariz). “La mía no fue una infancia feliz, sino triste –recuerda Musk–, pero supongo que eso ayuda”. En esa etapa nació la semilla de lo que vino después. De su revancha, tal vez.

 

►UN RÁPIDO ASCENSO. Tras completar sus estudios (licenciaturas en Física y Economía), en menos de una década, a los 27 años, Musk consiguió hacerse multimillonario. Con el dinero llegaron también la fama y las frecuentaciones, en orden disperso, de los famosos: Quincy Jones, Paris Hilton, Leonardo DiCaprio, John Cusack, Bono. Suma una colección de automóviles de modelos míticos: un McLaren, un Porsche 911 Turbo, un Jaguar de 1967 y un BMW M5 (todos grandes consumidores de gasolina, por cierto). Pero él se proclama más bien frugal. “No gasto mucho dinero en cosas. No poseo obras de arte caras o yates. Mi ropa son un par de vaqueros y una camiseta”. Vance opina que a Musk “le encanta el dinero, porque si tiene dinero, tendrá más capital para financiar sus empresas. No tiene tanta riqueza como otros de Silicon Valley, pasó por etapas difíciles y ahora está mucho mejor. Pese a todo, no creo que para él enriquecerse sea un factor motivador. Lo que le motiva de verdad son sus productos”. “Invertiré hasta mi último dólar en mis empresas. Si con mi mujer tenemos que mudarnos al sótano de los suegros, lo haremos”, dijo una vez Musk. No tuvo que hacerlo.

“Es un modelo de entusiasmo, buen humor y curiosidad”, ha dicho de él Jon Favreau, el director de cine que se inspiró en Musk para su ‘Iron Man’

►LAS VACACIONES TE MATAN. No se trata sólo de dinero. Su ascenso no se entiende sin su espíritu de sacrificio. Su capacidad de trabajo es legendaria. Su primera mujer, Justine, relata que “cuando arrancó Space X trabajaba doce horas diarias. Estaba físicamente agotado y mentalmente exhausto”. Es indicativo el hecho de que Musk llegó a postergar su luna de miel por razones laborales. Cuando finalmente pudo ir de vacaciones, se fue a África y contrajo la malaria. Estuvo diez días agonizando en una unidad de cuidados intensivos. “Estuve a punto de morir. Tomarme unas vacaciones me enseñó esa lección: las vacaciones te matan”, ha dicho.

 

►ADIVINANZAS Y DESPIDOS. “Estás en la superficie de la Tierra. Caminas una milla hacia el sur, una hacia el oeste y una hacia el norte. Acabas exactamente donde comenzaste. ¿Dónde estás?” (Respuesta: en el polo Norte). Es uno de los acertijos a los que somete Musk a sus conocidos. Esta es sólo una de sus manías. Por ejemplo, quiere aprobar personalmente todos los acrónimos de la compañía. Unos ejecutivos que trataron con él cuentan que “tiene una visión muy personal de las cosas y no se desvía un ápice de ellas; son muy pocas las personas que han quedado satisfechas después de trabajar para él”. El caso más llamativo fue el de Mary Beth Brown, asistente de dirección, considerada para muchos su brazo derecho. En el 2014, pidió al cabo de años un aumento de sueldo, al considerar que su tarea era similar a la de un directivo. Musk le invitó a tomarse un par de semanas de vacaciones. Cuando volvió estaba despedida.

 

►PLAZOS IMPOSIBLES. Otro punto conflictivo se refiere a los tiempos de entrega, que muchas veces no son realistas. Según el ingeniero Kevin Brogan, “Musk realizará la planificación de tiempo más agresiva imaginable suponiendo que todo irá bien y entonces la acelerará suponiendo que todo el mundo puede esforzarse más”. Sabe que puede exigir compromiso porque muchos de sus empleados quedan fascinados por su carisma y su creatividad. Pero no todos consiguen seguir su ritmo. “No es un consejero delegado al uso –explica Vance en su libro–. Pero es indiscutible que la gente a su alrededor le teme hasta el punto de que tiene miedo a decirle la verdad. Lleva a las personas al límite. Un día puedes hacer las cosas bien y te considera un héroe. Pero si al siguiente fallas, te puede maltratar si no cumples con sus expectativas”. También hay que reconocer que la disciplina que ha impuesto ha producido resultados innegables. “Elon Musk es un gran visionario y un gran inventor. Y lo que hay que hacer es admirar su ambición y su atrevimiento”, rebate Patrick Lin, profesor de Ciencias Emergentes en la Universidad Politécnica de California.

 

►TORPEZA CON ELLAS. “No se debe olvidar que Musk, en el fondo, fue de joven un poco nerd. Más que un playboy, es un experto en informática”, advierte Vance. La realidad parece confirmar esta tesis. Su primera mujer, la autora canadiense Justine Wilson, escribió durante años los detalles de su relación en un blog. Sus textos son una fuente inagotable de historias. Baste citar que en el banquete de boda (2000), Musk estrechó a Justine contra sí mientras bailaban y le soltó: “En esta relación mando yo”. Toda una declaración de intenciones. “No paraba de repetirme todas las cosas en las que no daba la talla. Yo le decía constantemente que era su mujer, no su empleada, y él me respondía que si fuera su empleada me habría despedido”, contó. Su relación se fue al traste. “Una mañana traté de hacer una compra y descubrí que había cancelado mi tarjeta de crédito. Así me enteré de que había presentado la demanda de divorcio”, confiesa Justine, que no le tiene rencor. “Estábamos en lucha desde hacía un tiempo, y cuando se lucha contra Elon, el choque es brutal”.

“Las escuelas son muy protectoras. ¿Qué puedo hacer? ¿Crearles dificultades artificiales?”, ha dicho sobre educar a sus hijos

 

►AMOR DE IDA Y VUELTA. Conoció a su segunda mujer, Talulah Riley, actriz y modelo, en un local nocturno en el 2008. Musk admitió a posteriori que era bastante escéptico sobre la posibilidad de ligar. “Es imposible hablar con la mayoría de las modelos. No hay forma de mantener una conversación con ellas”, dijo. Pero el sudafricano, hombre de recursos, encontró la manera. Descubrió que “con ella se puede hablar de coches eléctricos”. Cuando quedaron, Musk le enseñó vídeos de cohetes. Fue el flechazo. Ella, de 22 años y, según dijo, virgen, y él, 14 años mayor, con cinco hijos y dos empresas a su cargo, decidieron casarse poco después. “Estar a mi lado es elegir el camino más arduo”, le advirtió. Ella aceptó el desafío. Se divorciaron al cabo de cuatro años. “La paciencia es una virtud. Estoy aprendiendo. Y es una lección dura”, confesó años después Musk, en un singular ejercicio de autocrítica.

 

►¿CUÁNTO TIEMPO NECESITA UNA MUJER? Musk se centró en el trabajo, dejando a un lado la vida amorosa. Aparentemente. “Me gustaría dedicar más tiempo a relacionarme. Tengo que encontrar novia. Necesito sacar un poco de tiempo. Tal vez entre cinco y diez horas. ¿Cuánto tiempo necesitan las mujeres a la semana? ¿Diez horas? ¿O eso es lo mínimo? No tengo ni idea”, confesó. Antes de un año volvió a casarse con Riley. “Elon no escucha a nadie. No presta atención a nada que no encaje en su visión del mundo. Pero a mí me permite decir las cosas claras”, dijo ella. Recientemente también se han divorciado.

 

►UN PADRE POCO ‘NORMAL’. Musk se considera un buen padre. Pero ha reconocido que educar la prole siendo un multimillonario de Silicon Valley es muy diferente respecto a la experiencia que vivió de niño: “Hace poco fuimos al Grand Prix de Mónaco de fórmula 1. Mis hijos están creciendo en medio de una serie de experiencias que son muy poco comunes, pero uno no se da cuenta de algo así hasta ser mayor”. En cuanto al sistema educativo, Musk quiere lo mejor para sus hijos. “Las escuelas son muy protectoras. ¿Qué puedo hacer? ¿Crearles dificultades artificiales? ¿Cómo se hace? El mayor conflicto ha sido racionarles el tiempo dedicado a los videojuegos”, explicó. Para Justine, “Elon es un hombre férreo. Creció en una cultura severa y en unas circunstancias difíciles. No quiere criar a unos hijos blandos, superprivilegiados y desnortados. Mi papel como madre es proporcionarles un sentido de normalidad. No están creciendo en una familia normal, con un padre normal”.

 

►PERSONALIDAD COMPLEJA. Dicen de él que nunca te preguntará cómo están tus hijos. Pero hará todo lo que sea para ayudar a ese amigo cuyos hijos están enfermos o tienen problemas. Cuenta Riley que “Elon es increíblemente ingenuo. Es como un niño. De repente dice cosas como: ‘Soy un hombre complicado con necesidades muy simples pero muy concretas’”. Según Vance, el comportamiento de Musk se ajusta a lo que los neuropsicólogos describen como un superdotado. “Es bastante habitual –escribe– que estos niños observen el mundo, encuentren defectos y construyan en su mente formas lógicas de arreglarlos. Su vida parece obedecer al intento de aplacar una depresión existencial. Su aparente falta de empatía es un síntoma de que se siente a veces como si fuera el único que comprende lo urgente de su misión”.

“Al escucharle, este cuarentón seguro de sí mismo suena un poco ridículo. Te entran ganas de darle una bofetada”, dijo tras un encuentro Carl Hoffman, de la revista ‘Fortune’

►CON UN IDEARIO AMBIGUO. ¿Musk es de derechas? “Hay que tener presente que construye fábricas y trabaja junto a la NASA. Estos dos aspectos hacen que tenga interés en llevarse bien con la administración, sea la que sea. Es muy calculador. Hace doble juego”, asegura Vance. “Para tener voz en Washington tienes que dar una pequeña contribución”, dijo el empresario, que ha donado tanto a republicanos como a demócratas. Donde su ideario despierta más polémica es en el concepto de superioridad de las élites. Por ejemplo, Musk ha hablado de tener más hijos. Pero no tanto por instinto paternal como por motivaciones demográficas: “Si las personas inteligentes tienen menos hijos en cada generación, eso será muy malo. No digo que sólo deban tener hijos las personas inteligentes, pero deberían mantener al menos una tasa de reemplazo”, declaró.

 

►¿MUSK O JOBS? El publicista Ken Segall, ex director creativo de Apple, considera que el fundador de Tesla puede ser considerado el heredero de Jobs. “Cuando habla, la gente le escucha, es muy provocador y tiene ideas que van todavía más allá que las de Steve Jobs”, dijo. “Jobs era famoso por su legendaria atención a los detalles. Pero no supervisaba las operaciones cotidianas con el mismo celo que Musk”, sostiene Vance. “Jobs era un formidable vendedor. Elon es más el prototipo de ingeniero. Ambos de alguna manera son muy perfeccionistas –sintetiza el biógrafo–, pero ahora él también se está volviendo un icono”. El consultor Steve Tobak discrepa: “Cuidado con las similitudes entre los dos. Bajo su faceta de empresario hecho a sí mismo, veo en Elon Musk un manipulador que lleva al límite el poder de los medios y de la ingeniería financiera para conseguir lo que quiere”. Musk comentó que la vez que conoció a Jobs “le pareció un cretino”.

 

►LOS DETRACTORES. Tyler Cowen, economista y ensayista, pone en duda el éxito de Musk: “No creo que a mucha gente le importe lo de ir a Marte. Después oyes hablar del Hyperloop. No creo que tenga la menor intención de construirlo. Hay que preguntarse si sólo trata de hacer publicidad de sus empresas. En cuanto a Tesla, puede funcionar, pero no deja de ser una forma de desviar los problemas. Hace falta generar la energía. Es posible que Musk sea menos audaz de lo que la gente cree”. Vaclav Smil, profesor emérito de la Universidad de Manitoba y asesor de Bill Gates, el magnate de Microsoft, sostiene: “Tesla me parece un juguete de exhibición poco original y demasiado publicitado”. Carl Hoffman, de la revista Fortune, relata así su encuentro con Musk: “Al escucharle, este cuarentón seguro de sí mismo suena un poco ridículo. Habla de fusión nuclear, de colonizar Marte y de aviones que despegan en vertical. Te entran ganas de darle una bofetada, de ponerle en su sitio o de reír en su cara. Pero la diferencia que hay entre Musk y los demás es la pasión y la ambición”.

 

►REGRESO AL FUTURO. Entre sus defensores, el fundador de Google, Larry Page, en cuya casa duerme a veces. “Las buenas ideas son siempre una locura hasta que dejan de serlo”, dijo Page de sus proyectos. Para Richard Branson, el dueño de Virgin, “todo aquello que los escépticos decían que no se podía hacer, Elon lo ha hecho realidad”. Craig Venter, impulsor de la descodificación del genoma, es otro de los que tienen fe: “Elon es una de las pocas personas que, a mi juicio, han conseguido más cosas que yo”. El profesor del IE Business School Enrique Dans apuntó en una entrevista: “Si consigue alcanzar la mitad de sus objetivos, ya sería increíble”. Según Peter Alkema, responsable de tecnología del First National Bank, “Musk ha demostrado que sus críticos estaban equivocados y es mejor no apostar contra él. Tal vez ahora ya sea un poco como Marty McFly en Regreso al futuro intentando construir un cohete para volver a casa”. El juicio final lo da Ashlee Vance: “Muchos en Silicon Valley son despectivos, no tienen emociones. Pero él es culto y tiene otros intereses. Cuando dice que quiere buscar un lugar en Marte para que los humanos se instalen o que quiere que la energía eléctrica será el combustible del futuro, lo piensa de verdad. No es alguien que maquilla la verdad para que encaje con sus necesidades”.presario?

 

Sus sueños y logros

El empresario figura en la lista de la revista Time de las 100 personas más influyentes, es una de las 80 más ricas del mundo (con una fortuna de 12.000 millones de euros, según Forbes) gracias a algunas de sus criaturas empresariales y no para de lanzar nuevas ideas.

BATERÍAS Tras ZIP y PayPal, Musk no ha parado de crear empresas. Tesla fabrica también grandes baterías, tanto para uso doméstico como comercial, para almacenar la energía solar y, por ejemplo, recargar el coche de la misma firma. 

 

HYPERLOOP Técnicamente es un sistema de transporte de pasajeros y mercancías en tubos al vacío a alta velocidad. El análisis formulado por Musk prevé que se pueda unir Los Ángeles y San Francisco en 35 minutos, a una velocidad media de 970 km/h. Los escépticos dudan sobre la viabilidad del sistema, pero ha empezado la construcción de un prototipo a escala real.

 

SPACE X Es un cohete espacial reutilizable. Opera para suministros a la Estación Internacional. Pero la ambición de Musk es establecer la primera ciudad humana en Marte. Iniciará el proyecto el 2018, y la idea sería establecer vuelos regulares entre ambos planetas.

 

SOLARCITY Empresa que diseña, financia e instala sistemas de energía solar (incluyendo el alquiler de placas solares). Es el mayor proveedor de Estados Unidos. Meses atrás presentó un tejado que son en realidad placas solares.

 

COCHE ELÉCTRICO Tesla nació primero como firma de coches eléctricos de lujo y ahora busca dar el salto con una producción a gran escala. Destacan por su autonomía (el S supera los 600 km), pero los escépticos dudan de que Musk consiga fabricar en serie.