Coches más seguros

Los nuevos sistemas preventivos de tipo activo están en funcionamiento antes de que se produzcan los problemas y tienen como misión evitarlos

Simulación del funcionamiento del radar del frenado autónomo de emergencia

Cuatro de los nuevos sistemas de seguridad para el coche –el frena­do autónomo de emergencia, la ayuda para seguir el carril, la detección de fatiga del piloto y la monitorización de puntos ciegos– pueden evitar miles de accidentes y salvar centenares de vida. Con todo, el porcentaje de vehículos que incluyen estos dispositivos en España es muy bajo (2%), la mayoría de los conductores no conoce su existencia y la crisis económica ha orientado la elección de vehículo hacia aspectos básicos como el precio y el consumo. Todo ello, según un estu­dio de Fundación Línea ­Directa y el Centro Zaragoza/ Instituto de Investigación sobre Reparación de Vehículos que analiza los 83.000 accidentes ocurridos en España el año 2012 y señala que el uso combinado de esas tecnologías habría evitado 420 muertes y 23.000 incidentes.

El frenado autónomo de emergencia (conocido con las siglas inglesas AEB) utiliza tecnología de radar y puede realizar una frenada automática, sin intervención del piloto, cuando el dispositivo, a través de sus sensores, determina que va a producirse una colisión. La ayuda para seguir el carril (LKA) funciona con tecnologías que reconocen las líneas del carril por el que circula el coche y si este pisa alguna de ellas sin usar el intermitente, emite un aviso mediante vibración (al volante) y un mensaje luminoso (al cuadro de mandos). Llegado el caso, puede corregir la dirección con un pequeño giro automático.

La detección de fatiga del piloto (DDD), que analiza los parámetros faciales y el pilotaje, avisa con señales acústicas y visuales cuando detecta cansan­cio o somnolencia en el conductor. La monitorización de puntos ciegos (BSM) usa cámaras o sensores de radar para avisar, con luces y sonidos, de la presencia de vehículos en las zonas posteriores y laterales que escapan a los espejos retrovisores.

Aunque la atención y actitud del conductor sigan siendo primordiales, la incorporación de estos nuevos sistemas, de los que existen diversas tecnologías y versiones comerciales, supone un avance en la seguridad del coche y sus ocupantes. Todos son sistemas preventivos de tipo activo que, a diferencia de otros dispositivos pasivos, como el airbag, están en funcionamiento antes de que se produzcan los problemas y tienen como misión evitarlos.

 

Sensores del detector de puntos ciegos, de fatiga del conductor y de la ayuda para seguir el carril