El retorno del sol


Nada ejemplifica mejor la llegada de las temperaturas cálidas que el deshielo. Y cuando el hielo se convierte en agua buscando una salida, hay que acudir sin pérdida de tiempo a lugares como la Cola de Caballo, en el parque nacional de Ordesa y Monte Perdido, para disfrutar de las imágenes de su fuerza." data-share-imageurl="http://www.magazinedigital.com/sites/default/files/field/image/ordesa.jpg">
Las temperaturas aumentan poco a poco, indecisas: la primavera empieza. Y con ella, el esperado estallido de color, de ganas de salir de casa y de recorrer los lugares más bellos para asistir al espectáculo de su llegada.

Parque Nacional de Ordesa

 

Ordesa y Monte Perdido


Huesca
Nada ejemplifica mejor la llegada de las temperaturas cálidas que el deshielo. Y cuando el hielo se convierte en agua buscando una salida, hay que acudir sin pérdida de tiempo a lugares como la Cola de Caballo, en el parque nacional de Ordesa y Monte Perdido, para disfrutar de las imágenes de su fuerza. Por el camino, los hayedos muestran las hojas nuevas a flor de piel. Si se camina en silencio, se puede asistir al despertar de las ardillas de su letargo invernal o llegar a cruzarse con un sarrio o un jabalí. Y antes de llegar a la cascada principal, las Gradas de Soaso sorprenden con el agua desbordando esta gigantesca escalera de roca.

Dónde dormir. Hotel Barceló Monasterio de Boltaña. C/ Afueras. Boltaña (Huesca). Tel.: 974-508-000.   

 

Delta del Ebro

Tarragona
El delta del Ebro fascina por sus paisajes dalinianos, de horizontes sin referencia. Consiste en una llanura inmensa en la que el mar y el río dialogan construyendo un paisaje de arenas y humedales. Pero no se trata de un páramo desolado, ya que de las 600 especies de aves que hay catalogadas en Europa, más de la mitad han sido observadas en este parque natural. Las medidas de protección han hecho que la población flotante que cada temporada hace escala en el lugar aumente de año en año y convierta la zona en un paraíso para los ornitólogos. 

Dónde dormir. Hotel Tancat de Codorniu. Carretera Nacional 340, km. 1059. Alcanar, Tarragona. Tel.: 977-737-194

 

Valle del Jerte


Cáceres
Las poblaciones cacereñas de Navaconcejo y Tornavacas son el epicentro del espectáculo primaveral de los cerezos en flor. Situadas en el valle del Jerte, las dos villas delimitan el tramo de la carretera N-110 donde se concentra el mayor número de frutales. El problema es que la floración se despliega de hoy para mañana, sin avisar, de manera que la forma de no perdérsela es instalarse en la zona unos días. Mientras llega el momento, se puede disfrutar del paisaje agreste. La garganta más famosa es la de los Infiernos, espacio natural protegido de Extremadura.

Dónde dormir. hotel-spa Túnel del Hada. Coronel Golfín, 63. Jerte. Cáceres. Tel.: 927-470-000.

 

Patios floridos 

Córdoba

Por regla general, la primavera huele a jazmín y flor de azahar en Andalucía, pero a veces se trata de fragancias que brotan de patios interiores que sólo se intuyen. Es el caso de Córdoba, donde primero los romanos y luego los árabes aplicaron una arquitectura que giraba alrededor de un espacio abierto interior, con una fuente o una alberca en el centro para refrescar la vista. El Ayuntamiento organiza desde el año 1921 un concurso durante los primeros días de mayo, momento en que las puertas de las casas se abren y revelan interiores pintados de geranio. Están cuidados con esmero por una asociación privada, y la mayor parte de estos vergeles secretos se localiza en el barrio del Alcázar Viejo, cerca de la parroquia de San Basilio. También los hay en el barrio de Santa Marina.

Dónde dormir. Hotel Hospes Palacio del Bailío. Ramírez de las Casas Deza, 10-12. Córdoba. Tel.: 957-498-993.

 

Parque nacional de Doñana


Huelva
El parque nacional de Doñana hierve de vida en abril, cuando las muchas aves que lo eligen para anidar ven cómo emergen los polluelos de los huevos. Es el momento en que florece el Monte Blanco, el sector del parque donde abunda el jaguarzo, que presta el color de su flor al paisaje, en compañía de los aromáticos romero y mejorana. La forma más cómoda de descubrirlo es pasear por el sendero peatonal de la laguna del Acebuche, que transita por la orilla sur de un espejo de agua recuperado en los ochenta. En otras épocas lo usaban los carboneros, motivo por el cual los observatorios actuales imitan las chozas que construían. 

Dónde dormir. Parador de Mazagón. Carretera San Juan del Puerto-Matalascañas, km 31. Mazagón. Moguer, Huelva. Tel.: 959-536-300.