27/01/2008
El planeta de las cinco fuerzas
Texto de David Dusster
Fotos de Andoni Canela
A veces benéficos, a veces destructivos. La tierra, el agua, el viento, el fuego y el éter están presentes en el universo de una manera viva, mutante. El fotógrafo Andoni Canela ha recogido imágenes de todos ellos durante largos años de viajes alrededor del mundo.
Descargue las imágenes del reportaje como fondo de escritorio sólo
Descargue las imágenes del reportaje como fondo de escritorio sólo

La pista atraviesa el parque nacional de Nambung, famoso por las insólitas formaciones de pináculos, uno de los característicos paisajes desérticos de Australia, situado en el vasto territorio occidental del país
Tierra, agua, aire, fuego... y éter. La fortaleza de una roca, el poder de las olas, las nubes mensajeras , las lavas forjadoras... y el quinto elemento indescriptible, inalcanzable y a veces incomprensible, pero capturado por la cámara del fotógrafo. El éter como suma de fuerzas y resumen de la interacción que lo ha creado todo, invisible y al mismo tiempo dejando rastro, como las estelas de la rotación terrestre y el polvo celestial de la Vía Láctea captadas por el fotógrafo Andoni Canela en los Pirineos. Tras veinte años de recorrer continentes y océanos, de alquilar avionetas y subirse a cestas de globos aerostáticos, Andoni Canela publica el libro Aether, la esencia de los cuatro elementos (Editorial Mediterrània), un manual ilustrado de la belleza que nos rodea.
Una aurora boreal que semeja un telón de teatro pintado en el cielo, volcanes que estallan como fuentes de fuegos artificiales, el rocío que aprisiona fugazmente una telaraña, los pináculos que en realidad son rocas que la erosión ha hecho emerger del subsuelo... A lo largo de 128 imágenes, que constituyen el cuerpo de una exposición que ha empezado su periplo por tierras catalanas, Andoni Canela retrata escenas mutables del planeta. Da igual que sea una cascada del río Noguera Ribagorçana, en los Pirineos, o el salto del Ángel, el más alto del mundo, en Venezuela: la seducción se esconde detrás de los elementos, siempre presentes y siempre cambiantes.
Como cuenta el filósofo Fernando Urízar en uno de los textos que acompañan a las fotografías del libro, los cuatro elementos han sido admirados y temidos, incluso convertidos en dioses, durante la historia de la humanidad. El quinto elemento, el éter, ha sido más discutido y debatido a lo largo de los siglos: durante mucho tiempo fue considerado un fluido imperceptible que llenaba el espacio y ejercía de transmisor de la luz, y posteriormente ha sido aceptado como una escenificación del espacio o una esfera aparente que envuelve nuestro planeta.
En cualquier caso, los cinco elementos son como enredaderas que tejen la existencia y determinan la armonía del paisaje. Son fuerzas benignas que hacen posible la vida y fuerzas malignas que, a veces, la arrebatan. El cuerpo humano está compuesto en un 80% de agua, dicen, y en cambio ese mismo elemento puede generar olas gigantescas o caer del cielo en forma de inundaciones. El mismo viento que arrastra arena y cuando cesa de repente crea dunas en los desiertos, se subleva en forma de huracán y arranca postes eléctricos, coches o árboles. Y la acogedora tierra de vez en cuando se estremece y tiembla para seguir moldeando el paisaje. Incluso un elemento aparentemente destructivo como el fuego ha contribuido a la mejora de la calidad de vida, al convertirse en calefacción y soporte para cocinar.
Las fotografías de Andoni Canela, realizadas en 32 países y en nueve comunidades autónomas españolas, revelan una mirada paciente e inquisidora de los fenómenos naturales, elementos a menudo incomprendidos que, pese a los avances modernos, siguen formando parte de nuestro mundo.
Una aurora boreal que semeja un telón de teatro pintado en el cielo, volcanes que estallan como fuentes de fuegos artificiales, el rocío que aprisiona fugazmente una telaraña, los pináculos que en realidad son rocas que la erosión ha hecho emerger del subsuelo... A lo largo de 128 imágenes, que constituyen el cuerpo de una exposición que ha empezado su periplo por tierras catalanas, Andoni Canela retrata escenas mutables del planeta. Da igual que sea una cascada del río Noguera Ribagorçana, en los Pirineos, o el salto del Ángel, el más alto del mundo, en Venezuela: la seducción se esconde detrás de los elementos, siempre presentes y siempre cambiantes.
Como cuenta el filósofo Fernando Urízar en uno de los textos que acompañan a las fotografías del libro, los cuatro elementos han sido admirados y temidos, incluso convertidos en dioses, durante la historia de la humanidad. El quinto elemento, el éter, ha sido más discutido y debatido a lo largo de los siglos: durante mucho tiempo fue considerado un fluido imperceptible que llenaba el espacio y ejercía de transmisor de la luz, y posteriormente ha sido aceptado como una escenificación del espacio o una esfera aparente que envuelve nuestro planeta.
En cualquier caso, los cinco elementos son como enredaderas que tejen la existencia y determinan la armonía del paisaje. Son fuerzas benignas que hacen posible la vida y fuerzas malignas que, a veces, la arrebatan. El cuerpo humano está compuesto en un 80% de agua, dicen, y en cambio ese mismo elemento puede generar olas gigantescas o caer del cielo en forma de inundaciones. El mismo viento que arrastra arena y cuando cesa de repente crea dunas en los desiertos, se subleva en forma de huracán y arranca postes eléctricos, coches o árboles. Y la acogedora tierra de vez en cuando se estremece y tiembla para seguir moldeando el paisaje. Incluso un elemento aparentemente destructivo como el fuego ha contribuido a la mejora de la calidad de vida, al convertirse en calefacción y soporte para cocinar.
Las fotografías de Andoni Canela, realizadas en 32 países y en nueve comunidades autónomas españolas, revelan una mirada paciente e inquisidora de los fenómenos naturales, elementos a menudo incomprendidos que, pese a los avances modernos, siguen formando parte de nuestro mundo.
de: MAXIMO SELIGMANN | 04/03/2008
Todas las secciones y links de esta web son, a mi criterio, espectaculares. Fotos de todo tipo y de los mas variados temas.
de: Francisco Serrano | 18/02/2008
Esta foto te gustará mucho.
de: Emilia Martinez | 17/02/2008
Imágenes de una naturaleza preciosa que no debemos dejar que se destruya.
de: Javier Saucedo O. | 17/02/2008
Espectacular. Gracias, los compartiré con mi mujer que está visitando a sus padres en Budapest. Los prehispanicos de mi tierra ya hablaban de 4 caracoles que representaban los 4 rumbos del universo y los 4 elementos fundamentales: hidrógeno, carbono, nitrógeno y oxígeno.
de: Héctor Devis | 11/02/2008
Gracias por dejar que nos bajemos las fotos, yo les sigo todas las semanas y a ver si sirve de algo, Que se frene el cambio climático de una vez.
de: Mercedes Navalón Serrao | 27/01/2008
Estas fotos me han parecIdo maravillosas, las guardaré para ir cambiando el fondo de pantalla de mi ordenador. Gracias al "MAGAZINE"





