27/02/2011
El paraíso del oso
Fotos y texto de Andoni Canela
La población de osos se recupera en el norte de España, con 54 nacimientos registrados en el 2010. En la cordillera Cantábrica, su imagen es ya un emblema turístico que refleja el esfuerzo por cuidar la naturaleza y disfrutar de ella

Un oso pardo adulto camina por la cresta de una montaña en la cordillera Cantábrica, entre los límites del parque natural de las Fuentes del Narcea, en Asturias, y el Alto Sil leonés
Los osos pasan el invierno durmiendo en sus oseras. Es un tópico conocido, pero a veces no se cumple. En una fría mañana del invierno, por ejemplo, pueden verse en la distancia dos puntos negros moviéndose sobre un manto blanco. Una osa y su cría deambulan por las cercanías de un robledal desde el alba; con sus zarpas, desentierran las bellotas que han quedado atrapadas bajo la nieve y, luego, las devoran con afán. El objetivo es acumular tanta grasa como sea posible antes de empezar a invernar.
Y, si todavía puede encontrarse comida en el monte, los osos retrasan el máximo su reclusión intentando ganar peso hasta el último momento. Meses después, cuando llegue la primavera, despertarán bajos de reservas y con hambre. Entonces, saldrán a pastar hierbas tiernas en prados y valles de Asturias y del resto de la cordillera Cantábrica.
Es en ese momento, en el despertar primaveral, cuando los osos están más activos y cuando, en consecuencia, tienen mayor contacto con los seres humanos. Se acercan a poblaciones de montaña o a lugares donde los paisanos llevan a cabo sus actividades agrícolas y ganaderas atraídos por elementos tan seductores como la miel. Por eso, a lo largo de los siglos, en los lugares donde habita el oso se han realizado construcciones como los cortines de piedra que protegen las colmenas y evitan el acceso a ellas.
A los osos, además, les gusta seguir los caminos abiertos por el hombre, y es normal encontrar rastros del plantígrado cerca de las poblaciones y las áreas de cultivo o pastoreo. También les encantan las cerezas y las manzanas, y pueden aprovecharse de alguna oveja débil para alimentarse. Tradicionalmente, ese comportamiento ha provocado una relación conflictiva con el hombre. Pero un creciente cambio de mentalidad ha hecho que, hoy en día, las cosas sean algo distintas.
Y, si todavía puede encontrarse comida en el monte, los osos retrasan el máximo su reclusión intentando ganar peso hasta el último momento. Meses después, cuando llegue la primavera, despertarán bajos de reservas y con hambre. Entonces, saldrán a pastar hierbas tiernas en prados y valles de Asturias y del resto de la cordillera Cantábrica.
Es en ese momento, en el despertar primaveral, cuando los osos están más activos y cuando, en consecuencia, tienen mayor contacto con los seres humanos. Se acercan a poblaciones de montaña o a lugares donde los paisanos llevan a cabo sus actividades agrícolas y ganaderas atraídos por elementos tan seductores como la miel. Por eso, a lo largo de los siglos, en los lugares donde habita el oso se han realizado construcciones como los cortines de piedra que protegen las colmenas y evitan el acceso a ellas.
A los osos, además, les gusta seguir los caminos abiertos por el hombre, y es normal encontrar rastros del plantígrado cerca de las poblaciones y las áreas de cultivo o pastoreo. También les encantan las cerezas y las manzanas, y pueden aprovecharse de alguna oveja débil para alimentarse. Tradicionalmente, ese comportamiento ha provocado una relación conflictiva con el hombre. Pero un creciente cambio de mentalidad ha hecho que, hoy en día, las cosas sean algo distintas.
de: Ronualdo Arenas | 16/10/2011
No creo que haya muchos osos en la cordillera cantábrica. Sí es cierto que hay más que antes, que la protección va a más, pero no que haya muchos, hay muchas zonas en que antes no se veían y se empieza a ver, hay que dejar que se asienten en los corredores, que se extienda, a Sanabria, hacia el este cantábrico, norte Burgos, corredores, y que la reintroducción del oso sea de manera natural desde la zona que más tiene a las que no tienen, hay que poner las condiciones para que esto sea así, restricciones de uso, corredores, etc.
de: joëlle | 11/03/2011
Hola !
Soy francesa. Voy cada año a España para ver los osos. Muchas gracias !
de: christb64 | 07/03/2011
Ahora que hay muchos osos en los montes Cantabricos y que se observa una buena reproduccion cada año , para evitar un excedente de poblacion , habria que pensar en soltar algunos en los Pirinéos !
Cordialmente
de: Alfons Fonollosa Vintro | 04/03/2011
Ex-celent per Asturies i Cantabria,amb l'ajut de les nostres autoritats i amb col-laboracio amb França tambe podriem aspirar al augment de la nostre poblacio Pirenaica com tambe del LLop al Cadi.
de: miguel blanco | 03/03/2011
Insisto, ojalá no resurjan viejos conflictos por la propiedad y uso de su casa-habitat y acaben volviendo a ser ¨alimañas¨. Vería bien comprar más territorio protegido con mis impuestos. A la postre, somos hijos de la misma ¨madre¨.
de: miguel blanco | 02/03/2011
Rezo para que agricultores, ganaderos o alcaldes no echen estricnina al monte.. Las Administraciones deberían ir pensando en comprar tierras de montes adyacentes al habitat que queremos proteger.
de: maria gonzalez | 28/02/2011
Unas fotografías preciosas. Lástima que aqui no se puedan ver todas.........







