20/01/2008
Australia, la barrera de la vida
Texto de Gabi Martínez
La Gran Barrera de coral, que se extiende a lo largo de más de 2.000 kilómetros de costa en el nordeste de Australia, suele ser considerada el animal más grande del planeta. Patrimonio de la humanidad desde 1981, es uno de los lugares del mundo amenazados por el cambio climático y el éxito o el fracaso de su conservación lo convierte hoy en el ecolaboratorio del futuro.

Vista aérea de los espectaculares arrecifes de coral, formados por distintas colonias de este
animal, que constituyen la Gran Barrera australiana, en el nordeste del país
animal, que constituyen la Gran Barrera australiana, en el nordeste del país
Australia anticipa muchos de los problemas medioambientales que pronto azotarán al Primer Mundo, aseguran los científicos. Su fragilidad, sólo comparable a la de Islandia, es extrema. El calentamiento global, la sobreexplotación pesquera, la tala de bosques, la contaminación o las plagas de animales foráneos han puesto en situación de alto riesgo a un continente que ve peligrar una de las más impresionantes reservas ecológicas del planeta: la Gran Barrera de coral, el único organismo vivo visible desde la Luna. La hipersensibilidad de los corales sitúa la Gran Barrera a dos grados celsius de su práctica liquidación. Para evitarlo, los ecovoluntarios se multiplican, el Gobierno legisla duro, la conciencia pronatural empapa todos los ámbitos. Este es un viaje a la costa que pretende defender un tesoro. Su éxito o su fracaso nos afectará.
“Quería ver el cabo York y el norte de la Gran Barrera antes de morir... o antes de que se muera ella”, dice John Denny, 73 años, sonotone y un by-pass, mientras cruza en camión por primera vez en su vida la península de Cape York. Bromea, pero no mucho. Por algo el 1 de julio del 2004 el Gobierno australiano creó la mayor red de áreas marinas estrictamente protegidas del mundo en torno a los corales. Una precaución casi inexorable teniendo en cuenta que en los últimos 40 años una cuarta parte de los bosques submarinos de coral mundiales ha sido destruida por la actividad humana. Y que, de seguir a este ritmo, el deterioro atmosférico, la multiplicación de estrellas de mar y el aumento de temperaturas harán que, en el 2050, cuando el planeta sea entre dos y seis grados más caliente, sólo resista un 5 por ciento de los 350.000 kilómetros cuadrados de Gran Barrera actuales. Un cinco por ciento... de esos cuatrocientos tipos de coral orbitados por mil quinientas especies de peces y cuatro mil de moluscos.
En Brisbane, capital de Queensland, los efectos de la sequía ya inquietan. Y eso que es el estado al que mejor trata la lluvia en Australia. Pero el pasado octubre, Brisbane rondaba la alerta 6, con las presas al 17%. Los hoteles recomendaban no bañarse y usar varias veces la misma toalla y facilitaban un reloj de arena para controlar el tiempo de la ducha, donde tras cuatro minutos el gasto de agua comenzaba a ser excesivo.
Los políticos prevén una avalancha de refugiados climáticos venidos de las islas periféricas, y si algunos ya hablan de “invasión” o de “intrusos potenciales”, el senador Bill Heffernan propone proteger la costa ocupando territorios como Cape York, otra reserva de la biosfera.
El director ejecutivo de la cadena de almacenes Woolsworth, Michael Luscombe, ha anunciado un aumento del precio en la comida a causa de la sequía y “de la fuerte demanda de productos por parte de China e India”. Los periódicos incluyen la sección sobre cambio climático, y los noticiarios ofrecen la meteorología del planeta entero evidenciando que Australia se ha volcado en un objetivo común: cambiar el futuro. Pero ¿cómo afrontan el impacto los habitantes de su costa? ¿Cuál es su responsabilidad? ¿Cómo son sus ciudades, sus vidas, su mar?
de: Federico Figliano | 08/11/2008
Como lector de Magazine, despues de vivir 6 años en España y ahora regresando a Argentina, una de las cosas que lamentaba era no poder disfrutar de la revista Magazine. Hoy comentando sobre esta misma nota, de la barrera de corales de Australia, que había leído anteriormente en Magazine intenté conectarme a ver si encontraba la revista para, a la distancia, poder seguir disfrutando de ella y, oh buena sorpresa que ahora, aunque no sea en papel, pueda seguir disfrutando de ella. Una alegría, a todos los que la hacen posible, les deseo un feliz 2009 y que sigan así, FdfPg.







