16/05/2008
Perdidos en el Atlántico
Texto de Nina G. Sabatés
Fotos de Michele Roth
Fernando de Noronha es un paraíso en el Atlántico. Una pequeña isla brasileña que fue presidio y hoy, convertida en el centro de un parque nacional marino, se muestra como el destino soñado del ecoturismo.

Una vista del Morro del Pico, visible desde cualquier punto de la isla.
El carácter del archipiélago resulta tan singular que el preso Sérgio Lino da Silva, que se fugó dos veces tras ser confinado en 1942, acabó volviendo voluntariamente a Noronha, donde rehízo su vida como pescador, se casó y tuvo varios hijos.
En 1988, por primera vez en su historia, el archipiélago se abre al mundo y al turismo orientado a la preservación del medio ambiente y la sostenibilidad. Fernando de Noronha pasa a ser un distrito civil en el estado de Pernambuco. La presión de las organizaciones ecologistas consiguió proteger por ley el setenta por ciento del territorio con la creación del parque nacional marino Fernando de Noronha, que dirige un destacado ingeniero de pesca noroñense, Heleno Armando, hijo adoptivo del reo Sérgio Lino. Los ecosistemas que pueblan las aguas de este corredor del Atlántico lo han convertido en una fuente de investigación biológica y en un destino internacional de buceo.°
En 1988, por primera vez en su historia, el archipiélago se abre al mundo y al turismo orientado a la preservación del medio ambiente y la sostenibilidad. Fernando de Noronha pasa a ser un distrito civil en el estado de Pernambuco. La presión de las organizaciones ecologistas consiguió proteger por ley el setenta por ciento del territorio con la creación del parque nacional marino Fernando de Noronha, que dirige un destacado ingeniero de pesca noroñense, Heleno Armando, hijo adoptivo del reo Sérgio Lino. Los ecosistemas que pueblan las aguas de este corredor del Atlántico lo han convertido en una fuente de investigación biológica y en un destino internacional de buceo.°
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