14/02/2010
Ojos salvajes
Fotos y textos de Andoni Canela
La fotografía de naturaleza exige una pasión especial. Hay que conocer profundamente a los animales y saber buscarlos o esperarlos, pero además reclama técnica, oportunidad y suerte. Cuando todo confluye, apenas se necesitan palabras para disfrutar del resultado.

La guarida del especialista
La puesta en escena para fotografiar viene determinada por los dos grandes retos con los que habitualmente se enfrenta el fotógrafo de la naturaleza: no alterar el entorno ni la vida del animal fotografiado y poder sorprenderlo para obtener una buena imagen documental. Por eso, a la hora de fotografiar fauna salvaje, deben utilizarse numerosas técnicas de campo que pasan por la construcción de pequeños hides (escondite, en inglés) o la utilización de telas de camuflaje y estructuras que simulen arbustos o rocas. Otras veces uno opta por esconderse tras la vegetación del lugar o por vestirse con ropa de los colores del paisaje.
Casi siempre son necesarios objetivos de muy largo alcance (hasta de 600 mm) que permitan acercarse al animal desde cientos de metros de distancia. Al contrario, para insectos o criaturas pequeñas hace falta un macro con el que se obtiene una perspectiva casi microscópica. Pero, sobre todo, son imprescindibles altas dosis de paciencia e incontables horas de espera.
Eso sí, estas deben realizarse en momentos y lugares donde, previsiblemente, pueda sorprenderse al animal que se pretende fotografiar. Por eso, es fundamental conocer las costumbres de cada especie, saber los sitios que frecuentan y, a poder ser, tener algún dato fresco sobre los últimos avistamientos (por ejemplo, realizados por los guardas del lugar) o la situación del animal cuando se inicia la búsqueda. También se debe tener presente que, aunque las especies más comunes son las más fáciles de localizar, no ofrecen siempre la posibilidad de obtener una buena imagen. La luz, el paisaje y el instante del encuentro son los ingredientes que, sin duda, determinarán la calidad de la fotografía. Y, por supuesto, nunca se debe olvidar que la naturaleza a veces proporciona una serie de encuentros fortuitos que representan el lado más imprevisible del mundo animal.
De repente y sin esperarlo, un lobo puede sacar la cabeza en una zona donde uno jamás lo hubiera imaginado o un oso pardo puede pasar a pocos metros de nuestra espalda mientras mirábamos justo en dirección contraria intentando localizar unos de sus congéneres al otro lado del barranco.
de: Frédéric Siron | 16/03/2010
Quisiera ver mas videoreportajes de la fauna ibérica y más del lobo ibérico, porque tengo ganas de ir a España a grabar.
de: Florentino Camacho Notario | 14/02/2010
Bellísimo reportaje el de Andoni Canela, con ilustraciones en libertad de algunas de las especies emblemáticas de nuestra fauna. Unas fotos naturistas realmente hermosas de las que sentirse orgulloso, por ser biodiversidad no sólo de nuestro territorio, sino que representa un elevado tanto por ciento de la riqueza del continente. En su reportaje, Andoni Canela nos ofrece toda una lección de respeto hacia la fauna animal que aún poseemos y que, sin embargo, nos cuesta reconocer en muchas ocasiones. Mi más sincera enhorabuena por regalarnos un reportaje tan exquisito en su texto y tan bien ilustrado a través de su "Ojo Salvaje".







