Y 380

Exactamente 380 columnas en esta esquina de Magazine. 380 domingos compartiendo con ustedes (bueno, a estas alturas creo que nos podemos tutear) más de 50 destinos por el mundo desde la mirada de qué hay detrás de las tendencias que definen la contemporaneidad.

Tendencias que algunos de vosotros me habéis hecho saber que os parecían una frivolidad o que sólo capturaban una parte de la verdad. Tenéis toda la razón. El análisis de tendencias no es una ciencia exacta y la tensión social que detectas detrás de cada una de ellas no es tan fuerte como pensabas, o simplemente queda resuelta antes que la tendencia se asiente como parte del paisaje de nuestras vidas.

A medida que avanza el tiempo, vemos que todo lo relacionado con la privacidad, la amistad y el amor verdadero, el tiempo de calidad y los espacios que uno siente como suyos se vuelven más importantes. Pasada la novedad de convertirnos en protagonistas de nuestro propio reality show, nuestro deseo por reencontrarnos con conceptos como lo imprevisto, lo azaroso y lo no planificado se constituye en un oasis en medio de una vida que parece que va más deprisa que nosotros. Aunque, de nuevo, no todos pensamos así y no todos lo sentimos de la misma manera. Hay quien está encantado de vivir posando y pensar en plural, y también está bien.

Este mundo intercultural, en el que celebramos lo bueno que hay cuando gente de diferentes culturas nos sentamos a crear y pensar juntos, es un mundo mejor.

Este mundo en el que los prejuicios no sólo no tienen lugar en nuestras vidas, sino que no se toleran en colegios, lugares de trabajo, bares o en la cama también es un mundo mejor.

Este mundo en que el puedo ir cogido de la mano de mi compañero de vida sin que (casi) nadie me mire raro ni me llame maricón a gritos como pasaba en mi infancia es un mundo mejor para mí, mi pareja y mi sobrino, que pasea conmigo por Barcelona.

En fin, 380 domingos de compartir. Este será el último, un adiós que no es definitivo porque si me buscan me encuentran en Linkedin. Nos vemos ahí.