Bond

Aprovechando que Daniel Craig ha decidido dejar su papel como James Bond, el pasado verano empezaron a correr rumores de que el próximo agente 007 sería una mujer. En sus trece años interpretando al personaje, Craig se hizo añicos dos dientes, se dislocó un hombro, tuvo un esguince en una rodilla, se arrancó la punta de un dedo y –la última novedad– hace unos meses se rompió un tobillo. Los cotilleros cinematográficos se pusieron las botas previendo qué iba a pasar. No sólo sería una mujer sino que, además, sería negra. (¿No querías caldo? Pues dos tazas). Incluso anunciaron el nombre de la actriz que lo interpretaría: Lashana Lynch. Según parece, en la nueva película de la serie –la número 25, No time to die, que se estrenará en abril– James Bond se ha retirado ya del servicio activo y vive jubilado en Jamaica. Conoce a Lashana Lynch, que interpreta el papel de Nomi, a la que han adjudicado el número secreto que él utilizaba (007). Evidentemente intenta llevársela a la cama. James Bond intentando copular con 007, ¡ahí es nada!  

James Bond intentando llevarse a la cama a la agente 007, ¡ahí es nada!

La rumorología ha jugado durante todo este tiempo con el equívoco de inducir a creer que el nuevo James Bond sería una mujer, pero eso no es así. Es el código 007 el que pasa a ser utilizado por una mujer. Para algunas personas devotas de lo políticamente correcto nada más anhelado que James Bond se convierta ahora en una señora. 

Pero –oh, decepción– la hija y el hijo de Albert Broccoli, el productor de las primeras películas de Bond, que desde que murió su padre se ocupan de la franquicia, han dicho que ni hablar del peluquín. La hija, Barbara Broccoli, dice: “Puede tener cualquier color de piel, pero es un hombre. No estoy especialmente interesada en tomar un personaje masculino y hacer que lo interprete una mujer. Creo que las mujeres son mucho más interesantes que eso”.

Es decir, que el código 007 lo ostentará momentáneamente una mujer, pero tras eso las aguas volverán a su cauce. Buscarán un nuevo actor que lo interprete. Será el séptimo, tras Connery, Lazenby, Moore, Dalton, Brosnan y el actual Craig. Una alternativa hubiera sido que, a estas alturas de su longeva vida, James Bond tuviese una crisis de identidad de género, decidiese hacer emerger a la mujer que siempre ha llevado dentro y se convirtiese en trans. Pero calculo que a la productora Barbara Broccoli tampoco le hubiese gustado. Lástima.