Con la peña hemos topado

La última película de Alejandro Amenábar ha recordado a quienes no lo frecuentan el nombre de don Miguel de Unamuno. Trata del archiconocido enfrentamiento entre Unamuno y Millán-Astray, fundador de la Legión. ¿Dijo o no Unamuno “Venceréis, pero no convenceréis”? La controversia es bastante bizantina. Según los testimonios de los testigos presentes, lo que dijo Unamuno iba en el sentido que sugieren los verbos vencer y convencer cuando van juntos. Una de las frases más conocidas del Quijote, “con la iglesia hemos topado, Sancho”, se cita siempre mal, porque lo que Cervantes escribió fue “con la iglesia hemos dado”. Cuando alguien me reprochó haber traducido el Quijote al castellano actual, le recordé que el primer traductor del Quijote había sido el pueblo, cambiando ese dado, arcaico y anfibológico, por un más corriente y natural topado. Y nosotros acabamos de toparnos con la peña de comediantes.

Matrimonios gais, aborto, divorcio, aborto, libertad de expresión... exactamente lo que Franco ideó

La peña de los comediantes, como se les llamaba en época de Cervantes, ha tenido siempre un fino instinto de supervivencia, desde Lola Flores a Alaska y los Pegamoides, como bien retrató Fernán Gómez en El viaje a ninguna parte. Obligados tantas veces a sobrevivir, los cómicos han aprendido a pensar a salto de mata y a distinguir sin asomo de duda una pegatina donde pone “No a la guerra” de otra que pone “No a ETA” y saber cuál de las dos es conveniente pegarse en el esmoquin durante la ceremonia de gala del Festival de San Sebastián en “los años de plomo”.

“La España actual es la que ideó Franco”, acaba de soltar Amenábar en una entrevista, promocionando su película. El día del Orgullo Gay y los matrimonios homosexuales, el aborto, el divorcio, la Constitución del 78, la sanidad y la enseñanza para todos, la libertad de expresión y manifestación... exactamente lo que ideó Franco para una España que dejó atada y bien atada. Tampoco Elejalde ha querido dejar atrás a su jefe y lo ha sobrepasado por elevación, declarando que “en los últimos 83 años en España no nos hemos movido”. ¿Seguro? ¿Nada? ¿Seguimos como en 1936? Qué sé yo... En la peña de comediantes se aman los gestos y molinetes, la retórica y las grandes frases, como aquella que don Latino le dijo a Max Estrella en un diálogo inmortal de Luces de bohemia: “Max, no te pongas estupendo”.