Febrero en París

Les escribo en el Eurostar que me devuelve de París a Londres después de un fin de semana de búsqueda de tendencias en la ciudad que más me inspira y desafía a partes iguales.

La inspiración está en todos lados. En las tiendas, los hoteles, los bares. En su idea de lo que es el ocio y el entretenimiento. En la fusión de lo que parece que ha estado ahí siempre con lo que da la sensación que es totalmente nuevo. En su gusto por la señalética con tipografía excesivamente creativa. En su poca afinidad por la dieta vegana.

El desafío está en que la ciudad es un juego de espejos, cuna de los juegos de luces y sombras. Cuando crees que conoces un barrio, una marca o una experiencia, te das cuenta de que hay mucha más profundidad y matices de lo que esperas. Un paseo por la Rue Étienne Marcel no tiene nada que ver un lunes por la mañana, un sábado por la tarde o el domingo a primera hora.

Por eso, cuando nos piden que hagamos viajes de prospectiva de tendencias en París siempre recomendamos estar más días de lo que te pediría otra gran capital. No ha sido mi caso, ya que en poco menos de 48 horas he visitado más de 50 destinos repartidos por toda la ciudad.

El motivo del viaje no era otro que buscar las evidencias más representativas del mundo del lujo contemporáneo para un proyecto global que estamos desarrollando. Dos días no son para nada suficientes, aunque por suerte he estado peinando la ciudad de forma periódica estos últimos años y he podido ir bastante dirigido.

Durante unos años pareció que la centralidad del mundo del lujo se movía a otras ciudades como Londres o Nueva York o, incluso, a ciudades menos obvias como Los Ángeles y Berlín. Pero ahora vuelve a París. Tengo colegas que, sentados en la cafetería de especialidad Partisan Café (reinterpretación contemporánea de lo artesanal a lo francés) dicen que nunca se fue del todo, pero en cualquier caso el destino ahora vuelve a ser París.

Sea en café o cerveza, perfumería, moda, equipamientos culturales o galerías, París reclama de nuevo su protagonismo en el mundo de las tendencias. Bienvenue.