El naufragio

Estos meses, en la ciudad italiana de Venecia se presenta una exposición sobre la que creo que vale la pena escribirles en esta epístola semanal. Vaya por delante que no soy crítico de arte, no sé de arte, no soy artista. Mi estatus de aficionado y groupie del arte contemporáneo me ha traído hoy a esta ciudad a ver una propuesta titulada “Tesoros del naufragio de lo increíble”. 

Ubicada en dos magníficos edificios, el Palazzo Grassi y la Punta della Dogana, la exposición presenta los objetos recuperados desde el 2008 del naufragio del pecio Apistos. Este barco llevaba en sus tripas una serie fabulosa de tesoros que acumuló el esclavo liberado Aulus Calidius Amotan.

La exposición presenta una gran cantidad de objetos recuperados en su estado original junto a una serie de réplicas que muestran cómo serían si no hubieran estado dos mil años bajo las aguas del Mediterráneo. 

O no. 

Cuando uno empieza a pasear la exposición, esculturas de corte mitológico tienen la cara de Pharrell Williams o Rihanna. Algunas de las piezas recuperadas y en las que son visibles el paso de los siglos en el agua por sus corales y moluscos parecen sospechosamente Mickey Mouse, Goofy o Baloo y Mowgly.

También, entre Budas, figuras cristianas y dioses indios hay un Transformer. Algunas de las monedas recuperadas del fondo del mar contienen textos en inglés, mandarín o coreano. Y, para mayor sorpresa, una selección de las esculturas femeninas que, dicen en los textos de sala, inspiraron al movimiento surrealista tienen un contorno que recuerda la singularidad anatómica de Kim Kardashian. 

También resulta curioso que algunas de las gigantescas estatuas tengan posados parecidos a los carteles de Juego de tronos o Furia de titanes. Y en algún momento incluso parece intuirse una serie de naves espaciales de La guerra de las galaxias. Todo esto recuperado de un naufragio de hace dos mil años.

No se pierdan la última broma del británico Damien Hirst. Esta increíble propuesta está hasta diciembre y no creo que se vea nunca más en su totalidad.