Planes

Me cuentan que en Magazine van a soplar nuevos vientos. Otros conceptos, otros formatos, gente que va y que viene. Así es la vida, cambiante siempre, ¿dónde estaría, si no, la gracia? Nos marcamos objetivos, bosquejamos proyectos, construimos ilusiones que a veces salen adelante y a veces se desvanecen como volutas de humo: en eso se basa a menudo nuestra existencia. 

Les confieso que mi nueva novela no será el libro que pensé que iba a escribir

Por si acaso nos perdemos la pista, quiero compartir con ustedes algunas de mis intenciones de futuro. La primera y principal es terminar mi nueva novela. Les confieso algo que pocos saben: este no será el libro que pensé que iba a escribir en un principio. De hecho, arranqué otra historia diferente que me acompañó durante un tiempo. Esbocé personajes y les di voz, planeé tramas, tracé coordenadas de espacio y tiempo. De forma imprevista, sin embargo, otra cosa radicalmente distinta se me cruzó por delante, pidiendo paso con fuerza. Y no pude resistirme, así que aquí me tienen, embarcada en una aventura inesperada, enzarzada en unas vidas ajenas con las que no sólo comparto horas de trabajo frente al ordenador, ni mucho menos. Con ellas me levanto y salgo a caminar, subo al coche, a los aviones y los trenes, comparto mantel y almohada, tardes agitadas y horas de desvelo. Se convierten, en definitiva, en parte consustancial de mi cotidianidad durante un tiempo.

Otro de mis planes para este año es ver estrenada la adaptación de mi novela La Templanza. No se imaginan la incertidumbre: ¿gustará a las audiencias?, ¿defraudará?, ¿les dejarán impasibles? Por lo que sé y he visto de momento, confío enormemente en lo primero. Y entre que llega y no llega su lanzamiento, disfrutaré con otras series producidas a partir de obras ajenas. HBO acaba de estrenar, por ejemplo, la segunda temporada de la serie basada en la saga de las dos amigas de Elena Ferrante. Si la primera resultó casi tan espléndida como el libro, la segunda apunta también magníficas hechuras. 

Tengo pendientes además varios viajes. Algunos son para charlar sobre mis libros: esta misma tarde, por ejemplo, me voy a Estrasburgo; a Buenos Aires dentro de tres semanas y en medio, como tantas veces –no logro evitarlo– volveré a pasar por Tánger. Y para dentro de unos meses, estoy organizando moverme a otro destino que me ilusiona sobremanera. Les contaré cómo me ha ido cuando nuestros caminos vuelvan a cruzarse. Entre tanto, un abrazo y hasta siempre.