La Puerta del Sol

Es el nombre de plaza más bonito del mundo, donde estuvo en origen una de las puertas del Madrid medieval, orientada a levante. Y así empezó a llamarse, porque los aciertos del pueblo son poéticos y anónimos. Acaba de saberse que la van a remozar. Se han publicado algunas imágenes virtuales: mucho mejor que ahora, despejada, sin tráfico y conservando la muy oportuna estatua de Carlos III (si para entonces no hay un alcalde que decida que reyes no). Las ciudades, como las casas, se van llenando de trastos, igual que las personas nos vamos cargando de defectos. Por lo general las casas, las ciudades y las personas con los años vamos a peor: fotos, suvenirs, bibelots... Nuestra memoria sentimental va unida a todos y cada uno de ellos y al final nos resulta difícil desprendernos de ninguno. Por eso las limpias drásticas son necesarias de vez en cuando, oxigenan y nos rejuvenecen.

Las limpias drásticas son necesarias de vez en cuando, oxigenan y nos rejuvenecen

Cuando empiecen esas obras tal vez alguien repare en una placa. Se colocó en esa plaza hace dos o tres años, supongo que con nocturnidad, como quisieron hacer el memorial del cementerio de la Almudena: “El pueblo de Madrid en reconocimiento del 15-M que tuvo origen en esta Puerta del Sol: Dormíamos, despertamos”. En la Puerta del Sol caben como mucho quince o veinte mil personas, y en Madrid viven casi cuatro millones.

Seguro que habrá dos o tres millones de madrileños que sienten que ese “pueblo” no les representa, pero yo sé que lo han puesto así para remedar la otra placa famosa de esa plaza. Recuerda ésta cómo el pueblo de Madrid se enfrentó al ejército francés el 2 de mayo de 1808, de modo que los del 15-M tratan de decirnos que pasados doscientos años el pueblo de Madrid seguirá acordándose del 15-M, como seguimos acordándonos de lo otro. Lo mismito: aquel 2 de mayo hubo más de cuatrocientos muertos, y el 15-M, cinco años después de despertar, está sentado en la bancada azul del Gobierno. ¿Haciendo qué? ¿Dormitando? En absoluto. Hay quien espera que con las obras de remodelación quiten esa placa y la vendan como chatarra. A uno, partidario de la memoria histórica, le gustaría que la conservaran, eso sí, con un retoque: “Dormíamos. Despertamos. Y ahora ‘el 90% de los españoles no podrá dormir sabiendo que el 15-M forma parte del Gobierno’ (Pedro Sánchez)”.