'Shantay, you stay'

Shantay, you stay. Con esta frase, apropiada de la cultura de bailes queer en el Nueva York de los ochenta, RuPaul salva a una de las reinas de recoger sus pelucas y vestidos e irse para casa. Hablar de RuPaul’s Drag Race (en España se puede ver en Netflix y en el servicio de streaming de su productora, World of Wonder) como un fenómeno cultural no es exagerar, sobretodo por lo difícil que es hoy trascender el contaminadísimo paisaje que es la cultura popular.

En cada temporada de la serie (vamos por la undécima, así que si no lo han visto todavía se les acumula mucho trabajo), un racimo de reinas compiten por ser coronadas la siguiente estrella de la drag. Un reinado que dura un año hasta la siguiente edición. Su éxito ha convertido el formato en una vaca que se ordeña en versiones locales (no se pierdan la británica), ediciones all star (en las que concursantes de varias temporadas se juntan en un nuevo ciclo) y, en el 2020, la inevitable versión con celebrities. Vamos, que es un Masterchef del dragqueeneo. 

Vendedor excepcional y mejor promotor de sí mismo, RuPaul es un icono cultural desde finales de los ochenta. Cantante, actor, performer, escritor y gurú espiritual doméstico, este artista actúa como presentador y árbitro de la competición.

Por favor, véanlo. El programa ha hecho hoy por intentar informar y normalizar la identidad de género y la plurisexualidad lo que Almodóvar hizo en los ochenta y noventa. Informales, vulgares y deslenguadas, la aparente ordinariez de la propuesta esconde un genuino intento por demostrar la riqueza que existe si uno, como dice RuPaul, se atreve a usar todos los colores de la caja.

En medio de la frivolidad emergen historias personales de abuso sexual, rechazo y abandono familiar, indecisión, desconocimiento, dudas existenciales, uso de drogas, precariedad profesional y branding personal. Historias que muestran lo mucho que nos queda por hacer como sociedad y que, pensando egoístamente, me hubiera ido genial oír con 11 años cuando atravesaba situaciones similares a las de algunos de los concursantes.