Si alguien lo sabe

Raramente, creo que nunca, ha hecho uno uso de esta página en beneficio propio. Alguna tenía que ser la primera vez. Verán. Hace años vi un breve documental de David Attemborough para la BBC. Se trata en él del pájaro lira. Este animalillo es capaz de reproducir, con asombrosa fidelidad, no sólo el canto de otros pájaros, sino toda clase de ruidos: el obturador de la máquina de fotos que le está retratando, las sirenas de las ambulancias o el rugido ensordecedor de las motosierras que talan la selva donde vive. Podría ser llamado a testificar en un juicio contra los crímenes de deforestación, porque en su mínimo pico tal testimonio resulta inapelable. A mí me interesó ese documental por el lado poético. Al fin y al cabo, y contra lo que opinaba Machado, a menudo es ocioso distinguir las voces de los ecos, ya que éstos en arte pueden llegar a ser más originales que las voces. La historia de la cultura está llena de ejemplos.

¿Puede el pardillo imitar la voz de otros pájaros? ruego una respuesta

Pensé entonces titular uno de los tomos del Salón de Pasos Perdidos como El canto de pájaro lira. Canto, lira... Demasiado gorgorito. Llegó por entonces a mi conocimiento que el chamariz tenía parecidas propiedades de imitación. Además habla de él Juan Ramón Jiménez, aunque no diga éste nada de sus dotes cantoras. En fin, pasó el título a El canto del chamariz, que acabó sustituido por el más popular mirlo, un artista de las imitaciones: cuanto dice el mirlo.

Pero hace poco oí a Tomás Pollán mencionar al camachuelo, otro más de esa banda de pájaros que desfiguran las fronteras del arte. Lo busqué en el DRAE, que remite a pardillo. El título de un libro pasa por muchos estados y la primera definición que da este diccionario de pardillo, antes que la de ave, es ésta: “Dicho de una persona: rústica o ignorante”. Esto acabó de convencerme. Mi libro se titulará, por fin, ahora sí, Cuanto dice el pardillo. Sólo le ha asaltado a uno esta última duda: ¿puede el pardillo imitar la voz de otros pájaros? Los académicos, que han borrado el canto del ruiseñor de su definición, no tienen ni pajolera idea de pájaros y lo mismo me están haciendo hacer un pan con unas tortas. Así que éste es el ruego. Seguro que entre los lectores de esta página hay muchos ornitólogos aficionados. Si alguien lo sabe, ¿podría decírmelo? Este pardillo les quedaría muy, muy agradecido.