01/07/2007
Pasión por el 600
El Magazine digital abre una convocatoria para recoger recuerdos del 600.
Lea el reportaje realizado especialmente para este tema.
Puede aportar historias y fotografías, de la época o actuales, que tengan al 600 como protagonista.
Cuéntanos tus recuerdos

De: TOTE TORRES HOHENLEITER
QUÉ TIEMPOS AQUELLOS...
DÁNDO DE BAJA A MI POBRE 600 HACE 20 AÑOS...

De: Alicia de la Peña
Tarifa 1969
Alicia con el 600 veraneando en Tarifa, verano del 69
De: Alfredo Campello
Ya tenemos coche
Encontré este 600 en un taller mecánico de Agost (Alicante). Lo vi y dije "Tiene que ser mío". Al poco ya estaba en el taller con la documentación al día y sentado por primera vez al volante de un 600 para llevarlo hasta mi casa escoltado por mi madre y su cara de disgusto por el trasto que acababa de comprar. El pobre coche tenía tanto polvo que no sabía si lavarlo o plantar patatas. Poco a poco lo fui arreglando, aunque al final poco hubo que hacerle. Todo han sido alegrías y hace unos días me llevó y me trajo a Madrid a la concentración del 50 aniversario. Gracias a este coche recuerdo aquellos días en los que a bordo del 600 de mi madre circulábamos por la ciudad de Alicante ya que mucho más lejos no podías ir con aquel pobre 600. Ah, y nunca adelantes con el 600 a un coche de bakalas que te buscas un disgusto.

De: Montserrat Serra Recolons
La independència de la dona sobre rodes
En el reciente Festival de Patchwork Sitges 2007 participé en el concurso de la Asociación Española de Patchwork "La Década de los 60" con este quilt que tan buenos recuerdos de mi juventud me traía. Gracias a él gané el premio en categoría junior... lo cual me llenó de satisfacción.

De: Miguel Cuarental Curbelo
Los primerosa en Las Palmas de Gran Canaria
En Las Palmas no se conocia el 600 prácticamente, lo compré en Noviembre de 1970 por 85.000 ptas. y por equivocación era de color "butano" (yo lo elegí como rojo) y conmigo estuvo hasta que por aumento de familia tuve cambiar a otro coche más grande. Era una maravilla, lo tenia medio -lo que hoy llaman- tuneado, y con él nos recorrimos toda la isla cargado con la comida, el carrito de los niños, mi suegra y mi madre. Me quedó mucha pena desprenderme de él peor las circunstancias mandaban y podia mantener dos coches.








