01/07/2007
Pasión por el 600
El Magazine digital abre una convocatoria para recoger recuerdos del 600.
Lea el reportaje realizado especialmente para este tema.
Puede aportar historias y fotografías, de la época o actuales, que tengan al 600 como protagonista.
Cuéntanos tus recuerdos
De: yolanda Lizón García
El 600 de mi padre y el mío
A mi siempre me había hecho ilusiión tener un 600 pues mi padre fué el primer coche que se compró, tengo fotos de él como la muestra en blanco y negro, le llamaba el cohetillo, hacía muchos kilómetros con el, sobre todo en fin de semana para ir a ver a su entonces novia (ahora mi madre), ya que les separaba 600 km. Hace año y medio me compré un seat 600 del año 1968 y estoy muy contenta, ando mucho con él y la baca va llena en representación a los años 60, con las maletas, el jamón, el pollo, el garrafón... disfruto mucho con él y me gusta que la gente que nos ve reviva sus años 60 al vernos. Mi consejo es "comprate un 600, cambiará tu vida", como lo antiguo no hay nada. Un saludo. Yolanda Lizón.

De: Antonio Javier Carrascosa Medina
Mi sueño cumplido: tener un 600
Aún recuerdo cuando mi madre nos llevaba a los 4 hermanos al colegio en un 600 E,que siempre anduvo renqueando pero que cumplía como podía con su cometido. He de confesar que, debido a que a principios de los '80 el 600 se consideraba un cacharro, pasaba bastante vergüenza porque los niños eran bastante crueles con nuestro pelotilla... Con los años,soñé con volver a tener uno de esos cochecillos, sueño que cumplí hace casi 3 años, cuando compré un 600 L Especial de color rojo,que cambié unos meses más tarde por un D blanco de 1967, que traje a casa conduciendo de Madrid a Alicante en apenas 4 horas y que ahora conduzco orgulloso todas las semanas.
De: Josep Mª Juan Baruel
El Seiscientos en Tarragona
Me acuerdo cuando, después de la espera de 1 año, nos dieron o le dieron, a mi padre, el primer coche que fué nuestra máxima evasión para toda la familia. Eramos en aquel tiempo 8 personas. Mi padre mi madre y seis hermanos mas uno que vino más tarde. Pero eso no era un problema pues habíamos ido todos para probarlo. Después, mi padre empezó a comentar que primero irían de viaje los más mayores y luego los más pequeños. Me acuerdo que la vez que fuimos a Tarragona me tocó a mi y le dije a mi padre que me hiciera una foto. Debería tener entre 10 y 12 años. Esta foto es del 62, me parece, y estoy la mar de satisfecho. Con el tiempo y cuando me saqué el carnet lo conduje un poco. Luego nos pasamos al 850 de la Seat con 4 puertas







