14/10/2007

Queremos su opinión


Cuidar a los hijos y a la vez trabajar, desarrollarse y pagar la

hipoteca es una ecuación difícil para los padres del siglo XXI. No

es sencillo encontrar la mejor solución: ¿permisos?,

¿guarderías?, ¿más facilidades laborales? El Magazine quiere

conocer la opinión y las experiencias de los lectores.
Nuestros lectores participan

De: Susana Moreno Álvarez

Cuestión de tiempo

Mi opinión es que el trabajo no se puede compatibilizar con el cuidado de los niños, a no ser que uno de los dos tenga una jornada laboral de no más de cinco horas diarias. Un niño es una persona pequeñita, tan complejo como un adulto o más, y necesita todo el tiempo, toda la atención y todo el estímulo emocional posible. Un niño no entiende la palabra "después". Si le duele la tripa a las seis de la tarde, no le sirve de consuelo que sus padres le llenen de mimos a las siete. Si sale del colegio con ganas de contar sus peripecias, se las contará a la cuidadora o bien no las contará ya. Un niño necesita pasar tiempo con sus padres, o acabará encariñándose con la persona que le cuida, porque ellos no entienden de jerarquías ni leyes. Si luego esa persona desaparece, se sentirán desamparados. Si lo cuidan sus abuelos, sentirá que ellos son su verdadera familia. No se puede mandar sobre los sentimientos. La teoría del "tiempo de calidad" ha hecho mucho daño a las familias. Los niños necesitan tiempo "en cantidad", sentirse queridos, acompañados y protegidos por sus padres, no por un extraño; y eso no se soluciona en dos horas diarias, con cena y baño incluídos.

Nuestros lectores participan

De: Marina Lazaro Mañes

Vida familiar, vida laboral en España ¿es posible?

He sido madre de mellizos a los 41 años y acabo de reincorporame a la vida laboral después de 6 meses (permiso de maternidad ampliado por vacaciones pendientes). Me considero muy afortunada por poder regresar a mi puesto de trabajo en una compañía que ha respetado desde el primer momento mi decisión de ser madre. No sólo he regresado al trabajo sino que lo he hecho a mi puesto de Asistente de Dirección y RR.PP. y pudiendo acogerme a una reducción de jornada. Sé que nadie me ha regalado nada y que mi situación se encuentra dentro de lo que nos ofrece la ley a las madres españolas, pero me siento afortunada por trabajar en una empresa que respeta la ley, respeta a la familia, y donde una MUJER no es un problema. Es triste que muchas madres ni siquiera puedan acogerse a los derechos que les pertenecen para conciliar vida profesional y familiar. En España tenemos un problema de base. Queremos ser un país moderno y desarrollado pero somos incapaces de tomar ejemplo de otras sociedades europeas en las que el respeto por la vida familiar les ha permitido avanzar en muchos otros ámbitos. Las empresas españolas, la sociedad española, deberían entender que si las familias españolas gozan de una buena calidad de vida, muchas otras cosas mejorarán. Para ello es imprescindible que el gobierno proteja a las familias y ofrezca la ayuda necesaria para que las leyes se cumplan y se amplíen los permisos y retribuciones. Los cheques son parches y están bien pero debemos seguir exigiendo verdaderos cambios que nos permitan en un futuro sentirnos orgullosas de vivir en un país avanzado que se preocupa de las personas. Es responsabilidad del gobierno luchar por desarrollar políticas sociales que apoyen a las familias a vivir y trabajar de un modo natural. Al fin y al cabo todos necesitamos trabajar para que la sociedad se mantenga y también deben seguir naciendo niños que serán el futuro de nuestro país.

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De: Marta Mañeru Monserrat

Ejercer de madre y vida laboral

Hola. soy Marta tengo dos níños de 4 y 2 años de edad. Cuando tuve mi primer hijo estaba trabajando en un colegio (soy pedagoga). Me incorporé con normalidad después de la baja maternal y mi hijo se quedó al cargo de mis padres. El horario escolar aún me permitía llegar a casa pronto, a las 6 de la tarde. Salía a las 8 de la mañana, pero imaginaros las horas que dejaba de estar con mi hijo. Con mi segunda hija tuve "la mala suerte profesional" de dar a luz en septiembre con lo que ya no fui renovada en mi contrato de trabajo. Tuve la oportunidad de poder vivir al cien por cien para mis dos hijos. QUiriero unirme a las opiniones que van surgiendo en el Magazine, porque me siento identificada con muchas de las personas que escriben su experiencia, que no soy solo yo el bicho raro que aboga por lo importante que es la presencia fisica de la madre los dos primeros años de vida, así como la necesidad de estar cerca de los hijos cuando son niños y adolescentes. Necesitan a los padres que juegen con ellos, les guien, en definitiva que les eduquen y hagan personas. Es triste tener que priorizar sobre lo laboral, la labor de ser madre, las empresas deberían de fomentar la reduccion de jornada o amoldar los horarios de trabajo para poder ejercer ambas cosas. Los niños no crecen ni se educan solos, ni con personas extrañas tantas horas al día. Hay que ser responsable y ejercer de padres pero desde el gobierno se deberia facilitar la posiblidad de conciliación familiar para el desarrollo profesional.

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De: Catherine Bourgeat

Conciliación de la vida famiiar y laboral

Tengo 34 años, mi esposo 35, y mi hijo 7. Somos de las familias que no gozan de lo que llamáis red familiar de apoyo, inmigrantes muy bien integrados, pagamos nuestra hipoteca y nos hemos olvidado de nuestros títulos superiores para trabajar en el duro campo de la hostelería, puertas adentro, es decir vivimos y trabajamos en el mismo lugar. No tenemos pagas extras, fines de semana libres, ni mes de vacaciones pagadas, pero tenemos la dicha y la fortuna de despertar y acostar día a día a nuestro hijo, almorzar y cenar con él, tenerle junto a ti mientras hace sus deberes o repasa la lección del día. No hay dinero en el mundo que pague eso. ¿Que nos da miedo el futuro? Puede que sí, pero tendremos la satisfacción de que nuestro hijo sea nuestra más perfecta obra de amor, de sacrificio y de lucha diaria. Nuestro hijo es español, mallorquín y lleva en la sangre el amor a su tierra, y sobretodo siempre tratamos de que dé prioridad a lo que de verdad vale en esta vida, nuestra unión familiar. ¿Que cómo conciliamos nuestra vida familiar y laboral? Tratando de que cada minuto cerca de nuestro hijo sea inolvidable para los 3. Duros pero inolvidables.

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De: Maria del Mar José Roca

Debemos cambiar la duración de la baja maternal y los horarios laborales

Tengo un hijo de 5 meses. Somos una de las muchas famílias que sobrevive gracias a los abuelos, que en este caso han tenido que venir a vivir a nuestra casa porque no residimos en la misma ciudad. Pienso que no nos podemos considerar una sociedad avanzada cuando separamos a los bebés de sus madres a las rídiculas 16 semanas. Me alegra, no obstante, ver que otros muchos/as pensamos igual y creo que deberíamos movilizarnos en serio para pedir una baja maternal que nos permitiera educar a nuestros hijos durante el primer año de vida. Creo que sería beneficioso no sólo a nivel individual sinó a nivel social. Al igual que debemos empezar a pedir horarios compatibles con la família a nuestras empresas en vez de pedir siempre a la escuela que nos "aguante" a los niños unas horas más.

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