14/10/2007

Queremos su opinión


Cuidar a los hijos y a la vez trabajar, desarrollarse y pagar la

hipoteca es una ecuación difícil para los padres del siglo XXI. No

es sencillo encontrar la mejor solución: ¿permisos?,

¿guarderías?, ¿más facilidades laborales? El Magazine quiere

conocer la opinión y las experiencias de los lectores.
Nuestros lectores participan

De: Elisabet Juncà Bassagañas

QUERER ES PODER

Tenemos tres hijos de 13, 8 y 6 años. Dejé mi trabajo como profesora de catalán para adultos por incompatibilidad horaria: Las clases empezaban a las 7 de la tarde y terminaban a las 11 de la noche. Mi marido - médico- trabaja encantado casi doce horas diarias. Tengo un viejo coche que me lleva a todas partes libre de financiación y una casa en el centro de la ciudad. Ejercer de madre y ama de casa conlleva un gran ahorro: asistentas, canguros, abuelos cansados, gasolina, tintorerías, estrés, psicólogos, extraescolares, remiendos, jardineros, restaurantes, fontaneros, electricistas y pintores (tengo la suerte de ser manitas). Quien quiere, puede.

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De: Cristina Baño Vivancos

¿Una gran empresa?

Trabajo en el sector comercio (con esos brutales horarios que te destrozan los pies y la casa) para una gran empresa sueca de ropa, que tiene a gala vendernos una filosofía barata y a "precios muy bajos". Tengo dos hijas de 6 y 5 años, un marido (militar que pasó seis meses el año pasado en Afganistán), hipoteca y muchas compañeras en mi misma situación o peor, pues yo trabajo en la oficina como responsable, no reconocido en nómina, pero fuera de la tiranía impuesta en la tienda. Tras tres años trabajando en horario de mañana me dicen que tengo que ir a la tienda tres días a la semana hasta las 11 de la noche, cuando pido que por favor concilien mi vida laboral y familiar me contestan que debo perder mi puesto en la oficina y rebajarme más aún, es decir, que las responsables no podemos crecer laboralmentey tener una familia a la vez. Lo peor es que en mi trabajo esta bien visto mirar a otro lado porque como no han llamado a mi puerta... Yo me siento afortunada por tener una familia que me apoya, un marido muy fuerte y amigas, todo esto me da la energía suficiente para luchar contra una gran empresa y no sentirme tan pequeña como ellos te hacen creer, el enfrentamiento es duro y el miedo te hace dudar y darte por vencida. Pero siempre pienso que hay gente que ha luchado por unos derechos que al final han conseguido y gracias a ello tenemos leyes que nos protegen. Desde aquí quiero animar a todas las mujeres a reivindicar esos derechos y luchar por tener una familia y un trabajo que se adapte a nuestras vidas.

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De: Aurelia Montfort

Gracias

Ante todo gracias por tocar este tema en una publicació como la suya. Hoy en día las políticas sociales (si es que existen) están enfocadas a que todo el mundo tenga acceso a una guardería, en lugar de salvaguardar la especie humana haciendo que padres e hijos puedan disfrutar de su tiempo juntos. Miren ustedes hacia los países nórdicos, hacia el respeto a la maternidad en esos países y en cómo apoyan a la familia para que ésta acompañe al niño en su proceso evolutivo y de maduración. Claro que son países más desarrollados, porque sus habitantes han crecido en el seno de la família, no de cuidadores ajenos a ella.

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De: Jessica Roca Satorres

El primer dilema de la vida

Después de leer el artículo "El primer dilema de la Vida” del pasado domingo 14/10/07 mi marido y yo (padres de mellizos de 10 meses) nos quedamos super hechos polvo. Es cierto, trabajamos para pagar hipoteca, coche, gastos de la casa, vacaciones, guardería, etc. Dejamos a los niños en la guardería 8 horas cada día, pero no por ello consideramos que los dejemos abandonados ni colaboremos a crear ningún” orfanato colectivo”, como afirma el pediatra García Pérez. Ni tampoco creemos que nuestros hijos sean ningún "hobby de fin de semana”. Las horas que no están en la guardería, las dedicamos de pleno a estar con ellos y darles todo nuestro cariño, afecto y cubrir todas las necesidades que ellos puedan tener, como descubrir cosas nuevas y jugar con ellos. De la misma manera, cuando estamos con ellos, nosotros, sus padres, también satisfacemos la necesidad que tenemos de estar con ellos y contemplar alucinados como crecen, exploran y descubren cosas nuevas. En fin, que no se trata tanto de la cantidad de horas , como de la calidad de vivencias que podamos compartir con ellos.



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De: Cecília Castell Serra

Ampliar permisos

Hola, sempre llegeixo amb molt d'interès els articles que fan referència als més petits. Sóc mare de dos nens i un nena. He optat per seguir treballant, però fent mitja jornada. Els hem portat tots tres a l'escola bressol el més tard i les menys hores possibles intentant compaginar feina i familia. Crec que el millor per als fills és que el pare o la mare passin el màxim de temps amb ells, per això enlloc de destinar diners a fer més guarderies es podríen destinar a allargar els permisos de maternitat i PATERNITAT. Els dos primers anys son de vital importància, hi coincideixen molts experts. Deixem que siguin els pares qui s'ocupin dels fills. Es podria repartir: el primer any la mare, sobretot també per fomentar la lactància i el segon any el pare (el dia que els homes s'involucrin en la criança canviaran les coses). Portar un nen amb quatre mesos a la guarderia crea estrés als pares i de retruc al nadó: l'adaptació, el canvi, deixar el pit, posar-se malalt, etc... Ampliar els permisos als pares vol dir estar més temps amb ells, estar més tranquils i relaxats i això els nens ho noten. Les escoles fan la seva funció però no podem exigir que una o dos persones tinguin cura de deu nens alhora i atendre'ls com si estiguessin a casa amb nosaltres.

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