13/04/2008
Después del cáncer
pueden resultar muy útiles y, en ocasiones, de gran alivio para
quienes se enfrentan a esta nueva situación.
Comparta sus experiencias.
De: Empar Aparicio
Cáncer: otra enfermedad curable!
Soy una mujer de 47 años, soltera, maestra y siempre he sido una mujer muy positiva y, por supuesto, también cuando me diagnosticaron un cáncer de mama. A partir de los 40 empecé a hacerme la autoexploración de mamas, cosa que evitó que el cáncer se extendiera, ya que fui yo la que me detecté un "bulto extraño" en el pecho izquierdo. La prontitud de la detección, ya que anteriormente me habían hecho una mamografía y no salió nada sospechoso, la profesionalidad de los médicos y la rapidez de la operación hizo que el cáncer no se extendiese, aunque después de cirugía me enteré que mi "bulto" media 2,5 cm. de diámetro. Para mí fue tan duro como para cualquiera: operación, quimioterapia y finalmente lo peor, la radioterapia. Digo la radioterapia, no por el dolor que causa, que es menor que la quimio, sino por el hecho de tener que desplazarme a Palma, sola, calva y gastando un dinero que no tenía y que no te paga la S.S. Creo que los que gobiernan no son capaces de entender el estado psicológico que te crea una enfermedad como esta, porque, si así fuera, te darían, o al menos intentarían que el enfermo estuviese tranquilo, no impotente, como me sentí yo cuando me dijeron que dejara Ibiza, mi casa, mis amigos, mi perra y me fuera a Palma toda la semana para darme la redioterapia 5 minutos diarios. Imagínense cómo se debe sentir una madre, con hijos pequeños, que ha de hacer lo mismo!! Pero después de dos años, y acudiendo a mis controles, lógicamente he de decir que el hecho de ser positivo, creo que es la mejor medicina para combatir esta enfermedad. Sólo decir que, si quereis más información, enviarme un email!!
De: ANGELES COMESAÑA SILVA
Yo también superé un cáncer
En el año 2000 me diagnosticaron un cáncer de pulmón, después de operarme y pasar las medicaciones correspondientes. A los dos años volví a empezar a ser yo otra vez, con mis limitaciones; a los 5 años volví a pasar otra vez por la misma situación y hoy, dos años después, vuelvo a tener otro nódulo. No sé qué va a pasar, no tengo miedo a morir, sino a cómo voy a quedar. A mí me hundió la vida, mi trabajo, las relaciones con mi marido, las tareas de casa, subir las escaleras... Me encuentro tan sola, tan vacía, no hay a quien contarle lo que sientes, lo que te preocupa. Sé que no merezco nada sabiendo que hay tanta gente sufriendo, pasándolo mal y luchando pero, lo siento, es más, he vuelto a empezar a fumar. Quiero pediros perdón a todos y, aunque yo me sienta así, seguir luchando, que la vida merece la pena.






