22/11/2008
Debates sobre la crianza
Envíenos su experiencia o punto de vista
De: Raquel Fdez
Atiendel@ siempre!
Ahora hace un año que fui madre y recuerdo la ansiedad que me generaba no saber qué línea o "escuela" era la mejor para cuidar al bebé: ¿método Estivill? ¿método Carlos Martínez? También recuerdo la famosa frase que todo el mundo me repetía una y otra vez: "sigue tu instinto" (¡y qué rabia me daba! porque yo no sabía ver éso del instinto). Y a medida que fue pasando el tiempo, descubrí que lo que realmente importa es ser sensible a las necesidades del bebé: atenderle SIEMPRE que llora (a esta edad no es un capricho ni una manipulación); darle de comer SIEMPRE que lo necesite (ella misma se ha ido regulando y ahora sólo pide un biberón por la noche -pude darle pecho hasta los 7 meses); tenerla en brazos SIEMPRE que quiera (eso le da seguridad y se traduce en una persona más autónoma); hablarle SIEMPRE con calma, y sonreírle (los bebés agradecen mucho que entre mamá y papá -o con quien se conviva habitualmente- haya amor y respeto)... Yo también he tenido la gran suerte de no poder reincorporarme al trabajo (bendita regulación de empleo!), la cual cosa me ha permitido descubrir que lo que un niño realmente necesita es pasar tiempo con mamá o papá (y, de nuevo, que siempre se le atienda con amor y sin prisas). Mi pequeñita es una niña alegre, risueña, confiada y nunca ha querido chupete ni se ha chupado el dedo para calmar su ansiedad (porque nunca la hemos dejado que llore y que llore; porque siempre que necesita algo la atendemos; porque estamos a su lado y hemos tenido la gran suerte de no tener que dejarla en una guardería durante horas...). Por cierto, por fin descubrí en qué consistía eso de seguir el instinto: !en pasar horas y horas con ella, conociéndola! (¿cómo si no iba a saber qué necesita en cada momento?)
De: Julia Rus Rufino
Un poco de disciplina y sobre todo mucho amor, y pensar en positivo
El duérmete niño, la primera vez que lo hice, acabé dándole con él a mi marido y, dormida en un pasillo, el niño berreando a muerte y, en fin, un desastre. La segunda vez fue mejor, yo simplemente creo que el niño estaba en la edad mejor para hacerlo. Con la segunda lo seguí a rajatabla y al cuarto mes dormía sola once horas seguidas. Yo creo en parte el libro funciona, pero hace falta hacerlo con un poco más de amor y paciencia, y no tan a rajatabla, pero es muy importante para los niños y los padres que duerman bien y a su hora, yo lo noto enseguida cuando no descansan las once horas y mis hijos tienen 9 y 6 años. Sólo una última cosa: como indica mi título, "disciplina, amor y pensar en positivo". Gracias por el artículo y a seguir creando debates como este.
De: Margarita Marco
Educar
Ser madre no es fácil. Creo que en muchas ocasiones depende del carácter de nuestros hijos: algunos se crían solos porque son obedientes y fáciles de llevar. Otros tienen mucha "personalidad" y es una lucha constante la que entablamos con ellos. En definitiva, pienso que hay que ponerles límites, porque les conviene, pero siempre desde el amor verdadero de una madre. Y dedicarles todo el tiempo del que dispongamos, aspecto en la actualidad harto dífícil con todas las obligaciones que nos rodean.
De: ANA LAPORT FERRADAS
Sobre la crianza y otros dilemas...
Personalmente no creo que la crianza de los niños deba generar debate, y mucho menos opciones diametralmente opuestas. ¿Por qué? Pues muy sencillo: el ser humano necesita, inmediatamente, la satisfacción de sus necesidades básicas, que son, como todo el mundo sabe, alimento, abrigo, y amor. Simultáneamente, y durante el proceso de crecimiento se les debe educar: educar en el amor al prójimo, esto es, enseñar que todos los seres humanos somos iguales, en calidad de tales, y en la sociedad iguales en derechos y obligaciones. Se le enseñará sobre la historia de la humanidad para que aprenda por sí mismo luego a razonar sobre las consecuencias de sus acciones y sobre todo para no repetir sus errores. Se le enseñará con palabras, y desde luego con el ejemplo, sobre la justicia, la honradez y la generosidad. Se estimulará su inteligencia y se observarán sus innatas tendencias para potenciarlas. No se le enseñarán supersticiones, que tantas desgracias han acarreado siempre a la humanidad. En cambio se le enseñará a amar la naturaleza de la que forma parte. Un niño educado sobre principios de humanismo y racionalidad, sobre el amor y el respeto, crecerá seguro de sí mismo, sintiéndose un igual a los demás; será un adulto generoso, pleno, ajeno a la frustración y a la mediocridad; sus principios le impulsarán y no envidiará a nadie pues no tendrá por qué. Cuidará el planeta, que es su casa, y amará a sus semejantes, que son sus hermanos. Será un ser humano de provecho para sí mismo y para la sociedad. Será un ser humano exitoso; aunque muy probablemente en un mundo tan falto de principios, competitivo, banal, materialista, fútil e insensible, este concepto de éxito esté un poquito desfasado.
De: Mariola Rico Payá
Los niños de mi generación
Los niños de mi generación eran cogidos por sus madres cuando estas querían, tomaban leche o biberón, iban en tacatá, pasaban el tiempo en casa con mamá porque ésta no trabajaba, y a la edad de tres años iban al parvulario a jugar y relacionarse con otros niños. Si en el cole había una excursión, pues se iba, dependiendo de lo que costara, claro, y estudiaban inglés algunos desde 5º de EGB y otros desde 6º. Cuando entraban en el instituto podían elegir entre Ética o Religión, no había problema; y hacían la selectividad al final del proceso. Los niños de mi generación fueron a la universidad unos, y los otros después de la formación profesional se especializaron como administrativos, entre otras cosas. Los niños de mi generación no tenían móvil a los 8 años, ni jugaban a la Wii con 6, veían Barrio Sésamo y jugaban a la pelota en la calle. En definitiva, eran y somos personas que hemos ido avanzando con los tiempos, incluso hemos conocido la austeridad; pero ahora que somos padres intentamos hacer una vez más eso de que NO LES FALTE DE NADA, o lo de: no, no lo cojo que si no se acostumbra al brazo; y con eso de Internet y los foros, nos atiborramos de información descuidando lo más importante que es DAR AMOR.








