17/06/2007
Jóvenes extraordinarios
De: Marisa Stinga
Creatividad absoluta
Stinga es una pequeña empresita de jóvenes diseñadoras y hermanas. Carina es diseñadora gráfica y yo, Marisa, soy profesora nacional de grabado. Carina llegó a Barcelona (por casualidad) en 1998 y quedó encantada. Unos años más tarde, la seguí yo. Todo comenzó con una propuesta de colgantes de cortinas de baño, creo que ya ni siquiera aparecen en la web (¡qué lástima!) y nuestro punto de partida fue el Festival BABA del año 2000 (organizado por el FAD y el Ayuntamiento de Barcelona) donde nos dimos cuenta de que había un gran público interesado en ver nuevas propuestas y al que no le importaba que no fuéramos "famosas". Desde allí hasta aquí han pasado muchísimas cosas y en septiembre del 2007 por fin hemos podido abrir al público una Tienda-Taller en Grácia (Banyoles, 28). Actualmente, dentro del proyecto Stinga, contamos con valiosísimos colaboradores como Santi Ruiz (ilustración) -www.santiruiz.com-, Andrea Stinga (collares tejidos y estuches de cremalleras), Mayte Stinga (dibujos para limited edition) y Paula Esposito (billeteras y bolsos).
De: Luisa Morales Escudero
Antes era una ejecutiva estresada sin tiempo para mi familia, y mucho menos para mi, ahora soy feliz
Cuando tuve mi primer hijo, tuve una idea y una necesidad. La idea hoy se llama Lepreg y tiene su primer punto de venta en Barcelona. La necesidad era controlar mi tiempo y eso pasaba por crear mi propio negocio. Estaba contenta en mi trabajo, pero la cabeza no paraba de dar vueltas a lo que a mi me parecía una buena idea: un espacio para embarazadas en el que encontrar la ropa que yo necesité durante mis embarazos y no encontraba, además de otros productos y servicios para embarazadas. Tras pensarlo mucho y al tener otro niño, empecé a buscar el concepto y a llenarlo de contenido. Investigué mínimamente el mercado, pero no era suficiente. Entre el trabajo y los niños no tenía tiempo para crear mi negocio, asi que tras llegar a un acuerdo con la empresa, me dediqué a tiempo completo a mi Plan de Empresa, con la ayuda de Barcelona Activa. Un año después, el plan estaba listo, tenía la financiación y el local en la zona que yo quería -no exactamente porque es impagable-, pero muy cerquita. Y por fin, hace seis meses que abrimos el Lepreg, "espacio para la mujer embarazada" y nos va muy bien. Digo "nos", porque a pesar de que la idea está impulsada por mi, en solitario, cuento con el apoyo de mi familia, la ayuda de muchos amigos y la inestimable colaboración de Àngels, que es la encargada de la tienda y mucho más que eso. No sé si por suerte o porque damos la lata, hemos salido en varios medios y eso nos ha ayudado a arrancar rápidamente, lo que se traduce en vender a buen ritmo y con excelentes comentarios por parte de nuestras clientas. Ahora estamos ya pensando en la segunda tienda, que espero que sea realidad para finales del 2008, y también estamos trabajando en nuestras primeras piezas de producción propia. No creo que esta sea una historia extraordinaria, sino simplemente la historia de muchas mujeres que, como yo, cuando somos madres, tenemos que hacer equilibrios con nuestra vida profesional y personal, para no dejar de lado ni la una, ni la otra.
De: Manuel Muñiz Villa
Mirada hacia el Este
Aterrizó en el despacho de su padre, en el corazón de Madrid, despertando el siglo XXI. Todavía no había terminado sus estudios, algo que haría brillantemente más tarde, pero ya tenía meridianamente claro que había que despegar el vuelo y ensanchar fronteras. Fue así como Manuel Muñiz Villa, un europeísta convencido desde su más tierna juventud, decidió mirar hacia la Europa que viene, hacia los países del Este. Poco más de un lustro después, Muñiz Bernuy, durante muchos años un bufete clásico, fundado en 1940, que giraba en torno al abogado de prestigio, Manuel Muñiz Bernuy, el padre de nuestro protagonista, se ha convertido en un despacho internacional con presencia en Polonia, Rumania, Bulgaria y Hungría. En este iter, Muñiz Bernuy ha pasado de cuatro a más de cincuenta abogados en nómina. Hay jóvenes a los que la bruma de la duda se les despeja pronto; jóvenes a los que las ideas se les aparecen nítidas. Es el caso de Manuel. Sus dos pasiones, el Derecho y Europa, llamaron a la puerta muy de mañana. Como abogado ha tenido la fortuna de tener un importante punto de partida, el despacho familiar. Pero esa ventaja de poco le hubiera servido sino hubiera estado acompañada por su inconformismo, por su deseo de crear riqueza, sus ansias de ser un joven de su tiempo sin límites geográficos que le detengan. Y luego, Europa. El viejo continente maltrecho por los achaques que dejaron revoluciones y guerras, tantas veces enfermo de ideologías, fraccionado por los totalitarismos que ahora despierta a un tiempo nuevo, que se da una nueva oportunidad de caminar unido. Un objetivo al que Manuel quiere contribuir acercando al empresariado español a los países del Este que se incorporan a la Unión Europea. Cuando nuestras empresas arriban a estas economías emergentes, hay quien ya ha estudiado todos los vericuetos legales para dejarles el camino expedito.
De: Graciela Porta
Sticsa: más que nutrición
Graciela Porta, Monica Chamorro, Cristina Lafuente: Nutricionistas. A los 25 años al ver que nuetro sector carecia de servicios de asesoramientos profesionales, que buscaran realmente mejorar la salud y el bienestar de sus pacientes y estubieran basados en criterios científicos contrastados, decidimos emprender la aventura de realizar nuestro sueño: abrir un centro de asesoramiento para cualquier persona o entidad relacionado con todos los campos de la alimentación la nutrición y la dietética cubriendo la necesidad de obtener información veraz y de calidad, en una sociedad en la que prima la salud y la salubridad, en la que la nutrición y la dietética juegan un papel muy importante. La denominación Sticsa surgió de la premisa de identificar la empresa con la salud y de que todos nuestros clientes puedan afirmar “estic sa” (“estoy sano”). Después de 4 años de trabajo riguroso y constante, sticsa ha logrado caracterizarse por el buen hacer, el dinamismo y el trato distinguido y personal, abriéndose camino y fortaleciéndose día tras día. La adquisición de experiencia y el posicionamiento en el sector han sido claves para pensar en la ampliación de los servicios y abrir un nuevo centro en el corazón de Barcelona. Además de continuar con la exitosa asesoría nutricional a empresas, hemos querido premiar a nuestros clientes particulares y ofrecerles servicios complementarios al de nutrición con el fin de obtener resultados espectaculares. Esta grata aventura significó invertir tiempo, dinero, esfuerzo, risas y llantos, dejar aparcadas nuestras aspiraciones familiares, de entre otros sacrificios. Actualmente podemos estar orgullosas de tener una empresa sólida y de dar un buen trabajo a otros dietistas entusiastas con nuestro proyecto. Todo esto no hubiera sido posible sin el apoyo incondicional de nuestras familias. Creemos que nuestro ejemplo puede empujar a muchos jóvenes a arriesgarse por su sueño.
De: ISMAEL CAMPOS ANTEQUERA
Me gusta ayudar a los jóvenes a crearse un proyecto propio de vida
Siempre he trabajado para poder estudiar. El esfuerzo me ha permitido trabajar en prestigiosos despachos de abogados donde me enseñaron los entresijos de una de las profesiones más apasionantes: la abogacía. Siempre quise ser abogado. En esta época gané un Concurso de oratoria que organiza el Colegio de Abogados de Barcelona mientras los sábados realizaba el curso del Certificado de Aptitud Pedagógica del ICE de la Universidad de Barcelona, que faculta para la docencia: mi otra gran pasión. Mi familia no daba crédito. Tenían más ilusiones y esperanzas depositadas en mí como abogado de las que yo mismo tenía. Pero había decidido, además de abogado, ser profesor de secundaria. Me gusta ayudar a quienes son el futuro. En la educación está el secreto de mejorar la vida de las personas. Tenía claro que necesitaba darle más sentido a mi vida… Así, no tardé en empezar a ser todo aquello que quería y como quería. Desde enero de 2006 ejerzo la abogacía por mi propia cuenta (soy también mi secretaria y gestor) mientras lo compagino con trabajos como profesor de lengua y literatura castellana y catalana en institutos. Actualmente, y no me sonroja decirlo, mi despacho es mi propio dormitorio, en casa de mis padres, a la espera de alquilarme uno, aunque me compensa porque estoy muy feliz. Soy el abogado que siempre quise ser, el que soñaba cuando era un adolescente, Y además soy profesor, sustituto por ahora, pero profesor, a la espera de conseguir aprobar las opos. Es muy gratificante comprobar cómo las personas adultas confían en mí sus problemas para que se los solucione y cómo las jóvenes me confían parte de su futuro: su educación, para que les ayude a crearse un proyecto de vida propio. En definitiva, comprobar día a día que contribuyes, desde tu humilde posición en este mundo, a mejorar tu comunidad, la sociedad en la que vives...








