Juan Diego Botto Táctica y estrategia

El interés por el ajedrez de Juan Diego Botto (Buenos Aires, 1975) comenzó de niño. “Mi abuelo me enseñó los movimientos, a los siete u ocho años. Ahora, juego de vez en cuando con amigos largas partidas que pueden durar semanas. No se me da mal”, explica. “Es muy entretenido y sirve para ejercitar la memoria, la concentración y estructurar tácticas, aspectos que me vienen bien en todos los sentidos”. Eso sí, subraya riendo, en su vida personal no es buen estratega y “en lo profesional escojo más con el estómago que con la cabeza”. Su última elección para el cine es el legendario inspector Falcón, de las novelas de Robert Wilson, que encarna en La importancia de la sangre. Un personaje que se enfrenta a la mafia rusa para liberar a un chaval secuestrado. “Le he comprendido muy bien. Me atraía esa lucha por ocultar su sensibilidad ante el sufrimiento bajo una máscara adusta y parca”, dice. Estos días además, se ocupa de la programación de la Sala Mirador, pionera en el teatro alternativo madrileño, “y ando escribiendo temas que me rondan la cabeza, para ponerlos en escena”. Su nueva obra seguirá los pasos de Un trozo invisible de este mundo, que le reveló como dramaturgo y además interpretó.