El último día de mi vida. Pablo Iglesias "Me molesta fingir que me muero mañana"

Steve Jobs (1955-2011) ha dejado legados. Apple es uno, pero quizá su conferencia en la Universidad de Stanford sea otro. Aquel 12 de junio del 2005 recordó a su audiencia una lectura que le impactó cuando tenía 17 años. Era una cita que le invitaba a vivir cada día como si fuera el último de su vida. “Me impresionó mucho y, desde entonces, cada mañana me levanto, me miro al espejo y me pregunto: ‘Si hoy fuera el último día de mi vida, ¿me gustaría lo que voy a hacer?’ Cuando durante varios días seguidos la respuesta ha sido que no, me doy cuenta de que tengo que cambiar algo. Recordar que pronto habré fallecido es la herramienta más importante que jamás he encontrado para tomar las grandes decisiones de mi vida”.

El Último Día de mi Vida es una sección que inaugura hoy Magazine. Es un cuestionario de 10 preguntas que pretende contribuir a crear momentos para la introspección, no sólo en quien responda a él, sino también en quien lo lea. Los entrevistados formarán un universo plural: políticos, intelectuales, escritores, chefs, emprendedores, diseñadores, modelos, cantantes, banqueros, etcétera.

La sección echa a andar con Pablo Iglesias, el líder de Podemos. Nació el 17 de octubre de 1978, un día después de que fuera elegido Juan Pablo II, el Papa polaco que luchó contra el comunismo. Luisa Turrión y Javier Iglesias, sus padres, coincidieron un Primero de Mayo de 1972 ante la tumba de Pablo Iglesias, el fundador del PSOE, en el cementerio de la Almudena de Madrid, junto a otros militantes. Hubo flechazo, boda y un hijo: Pablo Iglesias.

Profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Complutense, licenciado en Derecho, dos másters que superó con las máximas notas, amplió sus estudios en Suiza y Cambridge, ha perdido el anonimato. Una noche soñó que podía acostarse un día como líder de Podemos y levantarse como presidente del gobierno y se agobió. Eso sí, casi siempre sueña que vuela. Libertad. Le gusta la libertad. Incluso llevada hasta el final. Por eso defiende con vehemencia la proposición de ley sobre la Eutanasia que Podemos ha presentado en el Congreso. Vida digna hasta el final; si no, la posibilidad de elegir la muerte. Duro, pero considera que también lo “es imponer vivir en condiciones penosas”.

Pablo Iglesias afronta El Último Día de mi Vida. Es breve en sus respuestas. ¿Es feliz? Parece que Pablo Iglesias considera su paso por la política un deber y un paréntesis, porque lo que verdaderamente le gusta y le hace feliz de verdad, como declaraba en una entrevista en el 2015, es “dar clases, hacer el gamberro en cosas de tele y hacer cortos. Es lo que me gusta a mí”.

 

1. Si supiera que mañana es el último día de su vida, ¿qué haría? ¿Cómo lo pasaría?
Disfrutar al máximo con mi familia y mis perros.

2. ¿Qué le hubiera gustado hacer y ya no podrá porque no tendrá tiempo?
Estamos en la segunda pregunta y ya me está empezando a molestar esto de fingir que me muero mañana. Siempre hay cosas fascinantes a las que dedicarse, y para muchas estoy a tiempo. En cualquier caso, la vida no está para lamentarse de lo que uno no pudo hacer.

3. ¿Qué aconsejaría a los que se quedan?
Que no pierdan el tiempo. Que no malgasten ni un ­segundo.

4. ¿Cómo diría que fue su vida?
Intensa.

5. ¿De qué está más orgulloso?
De mis padres.

6. ¿Se arrepiente de algo?
De haber podido hacer daño, consciente o inconscientemente, a quien no lo merecía.

7. ¿El mejor recuerdo de su vida?
Es inconfesable.

8. ¿Cuál sería el menú de su última cena?
Una tortilla de patatas de mi madre.

9. ¿Se iría a dormir?
Si es acompañado…

10. ¿Cuál sería su epitafio?
Porque fueron, fuimos. Porque fuimos, son y serán.