Emily Blunt "Disfruto mucho de estar sola y en silencio"

Desde que llegó a Hollywood, esta inglesa de 37 años ha demostrado su buen olfato para elegir proyectos. Encarnó a la legendaria Mary Poppins y protagonizó la taquillera Un lugar tranquilo, a las órdenes de su marido, el actor y director John Krasinksi, que ahora estrena su secuela. A la vista tiene nuevos estrenos: con Dwayne Johnson en la superproducción de Disney Jungle Cruise, así como Wild Mountain Thyme, junto a Jamie Dornan.

Su receta preferida
Cociné el otro día una costilla de vaca que me quedó exquisita 

¿QUé teme?
Perder a un ser querido; Es algo en lo que pienso a menudo

En Un lugar tranquilo la amenaza de seres misteriosos que se guían por los sonidos les obliga al silencio para sobrevivir. ¿Le gusta en su vida real?
Disfruto mucho de estar sola y en silencio. Mi vida es muy ruidosa, y no paro de hablar, negociando todo el día con mis dos hijas. Por ello saboreo los momentos de silencio, como cuando conduzco sola, ni siquiera pongo música. El silencio es poderoso.

¿Cómo llevó actuar más con gestos que con palabras?
He aprendido lo difícil que puede ser una escena con poco diálogo. Cuando rodamos Sicario con Benicio del Toro, él pidió que eliminaran el 70% de sus diálogos. Sabía que impactaría más si hablaba menos. Y tuvo razón. 

¿Cómo gestiona el trabajar a las órdenes de su esposo, John?
Yo soy muy buena para planificar, mientras que John no tiene la menor idea del día y de la hora en que vive. Siempre llega tarde. Es muy desorganizado en ese plano. Dice que hay momentos en que yo me convierto en un reloj, porque cuando hay que cumplir con horarios, dejo de ser divertida y no le hablo. 

¿Le gusta salir? ¿Cómo se divierte?
No me entusiasman los grandes grupos de gente, aunque con el tequila adecuado puedo ser el alma de la fiesta. Pero prefiero un pequeño grupo de amigas, o salir con John y otra pareja. Esas son las mejores noches para mí. No me muero por ir a un club, por más de moda que esté. Nos interesa más participar en obras de beneficencia, como la fundación  Malala. 

¿Cuál era su ambición cuando debutó?
No era muy ambiciosa, me decidí por esta profesión bastante tarde. Mi madre es una gran lingüista, y yo quería ser como ella. Pero hice una obra de teatro, y un agente me dijo que era muy buena, que me dedicara a esto. Tenía 17 años y decidí continuar. En mis inicios trabajé con Judy Dench. Fue espectacular. Me pagaban 370 euros por semana. ¡Me sentía tan afortunada! Ahora sigo muy agradecida, pero sé que a veces hay que ponerse un casco para seguir adelante, porque es una profesión con facetas muy duras. Con los años me he enamorado de este trabajo, pero nunca me imaginé que me ocurriría todo esto. 

¿Quién puso magia a su infancia?
Mi abuela materna, Nana. Era una persona mágica, excéntrica, adorable y una artista asombrosa; se inventaba historias y tuvo una enorme influencia para que me convirtiera en quien soy. 

¿Qué clase de padre es John?
Es un gran padre. Se involucra por completo y les dedica todo su tiempo. No es fácil combinar el trabajo con la crianza de los niños, pero nosotros somos muy afortunados porque podemos hacerlo. 

¿Es cierto que de niña tuvo que lidiar con el bullying?
Sí, porque tartamudeaba un poco y los niños no comprendían por qué no hablaba bien. Es una incapacidad que aún provoca burlas. Por eso colaboro con varias entidades que trabajan en ello.