Mark Frost "Con David Lynch hemos logrado una química muy creativa"

Escritor, productor y cineasta, es el creador, junto a David Lynch, de 'Twin Peaks', una de las series más innovadoras e influyentes de la historia de la televisión. Neoyorquino nacido en 1953, ha escrito los guiones de la esperada tercera temporada de la serie y la novela 'La historia secreta de Twin Peaks' (Planeta).

Una afición
Asistir a los partidos de béisbol de mi hijo adolescente

Un libro que le cambió la vida
El poder del mito, de Joseph Campbell

¿De dónde surge su novela y cómo encaja en el universo Twin Peaks?
Durante mucho tiempo maduré la idea de escribir una novela histórica ambientada en la región, pero hasta hace un año y medio no encontré la forma. La novela profundiza en la mitología del pueblo y la trayectoria vital de algunos de sus personajes. 

El subconsciente ha sido uno de sus motores creativos...
En efecto. Es esa sensación que uno tiene cuando conecta con algo que parece trascenderlo, vía meditación, religión, la naturaleza. Esa conexión que los poetas siempre persiguen.

¿Cómo explica el éxito de su asociación con David Lynch? 
Es un misterio para mí. Nuestra relación ha cumplido más de tres décadas. Creo que encendemos el uno en el otro el interruptor de las ideas. La química nos ha llevado a regiones creativas sumamente interesantes. 

¿Twin Peaks reformuló el modo en que se elaboraban las series?
Sospecho que dio a las cadenas la idea de que la audiencia estaba más abierta a innovaciones en las formas narrativas de lo que se imaginaban, expandió los límites de lo realizable.

Lo más y lo menos agradecido de escribir ficciones para la televisión.
Lo más agradecido lo hemos vivido David y yo con Twin Peaks: gozar de absoluto control creativo, algo muy infrecuente. Las cadenas suelen ser conglomerados corporativos diseñados para atraer una audiencia lo más masiva posible y con ella a los anunciantes. Así que el lado menos agradecido es encontrarte a 50 personas diciendo cómo debes enfocar tu creación.

¿Cómo evoca su paso de guionista por Canción triste de Hill Street?
Era muy joven, empezaba en el oficio. La serie tenía mucha calidad y trabajar con aquel equipo fue como sacarme un posgrado. Aprendí y me divertí muchísimo, y me sorprende que no sea más recordada.

Sus últimas series preferidas.
Creo que Los Soprano es lo mejor que he visto en mucho tiempo, aportó muchísimo a la narrativa televisiva. También he disfrutado mucho con Westworld y con Fargo.

A los 14 años fue ayudante de una compañía teatral de Minneapolis y luego estudió artes escénicas.
El teatro es mi gran pasión. De adolescente me enseñó a trabajar en equipo. Ahora, de adulto, voy siempre que puedo. 

También ha dedicado varios libros al golf. ¿Qué le cautiva de él?
Tiene un componente social estupendo y se despliega en un marco muy bello. Es muy exigente, reclama concentración, dar lo mejor de ti… Encierra gran parte del secreto de una vida próspera. 

¿Un sueño hecho realidad?
Ser asesor en la adaptación al cine de Los Cuatro Fantásticos, unos cómics que de niño devoraba.

¿Por qué le apasiona Los Ángeles?
Por su energía, buen clima, el optimismo y la mentalidad abierta de la gente, y la eficiencia política.