Marta Nieto “No quiero ser una estrella fugaz”

Actriz. Nacida en Murcia hace 37 años, su papel de 'Madre' desesperada por reencontrar a su hijo perdido en la infancia ha dejado a su paso un buen puñado de corazones encogidos. Desde que en septiembre se alzó con el premio de interpretación femenina en Venecia por ese filme, ha tenido butaca reservada en las entregas de premios del año.

Su refugio
Mi casa. Me ancla y me da paz.

¿Cómo es?
Preciosa, con mucha luz, plantas y techos altos donde caben los pensamientos. y una gran cama para dormir mucho.

Todo se gestó a partir de aquel famoso corto que llegó a los Oscars…
Es la continuación, en realidad, pero creo que el hecho de que un corto dé a luz un largo es excepcional y no lo ennoblece porque no lo necesita. El cortometraje es un formato muy valioso en sí mismo. Aunque apenas tenga distribución.

¿De qué hilos tiró para que le saliera un trabajo tan reconocido?
MI situación era, en cierto modo, similar. Mi hijo tenía la misma edad, yo estaba separada. Me habría podido pasar a mí. Y por lógica, el actor echa mano de sus emociones, de lo vivido, para recrear o inventar desde ahí. Pero también puedo interpretar a una asesina y no he matado a nadie. Ya dijo Terencio aquello de que “nada humano me es ajeno”. Si no lo ha vivido, el actor investiga y lo imagina.

¿Cómo ha sido el camino hasta aquí?
Largo e irregular, pero tanto lo bueno como lo malo lo reivindico porque todo ha contribuido a que haya formado un punto de vista sobre las cosas, sobre la vida. En esta sociedad si no triunfas rápido parece que todo ha sido un fracaso, pero no es así. No quiero ser una estrella fugaz; quiero seguir demostrando que puedo hacer papeles complejos. 

¿Alguna vez quiso tirar la toalla?
Claro. Mi profesión, que tanto depende de las opiniones de los demás, pone a prueba constantemente la frustración, la resiliencia y la capacidad de reinvención. Es azarosa, hay desiertos, papeles alimenticios en los que nada te da alas, pero hay que optimizarse, en el trabajo y en la vida. Nada que merezca la pena se consigue sin esfuerzo.

Pero el placentero ratito de reconocimiento no se lo quita nadie…
Y lo estoy disfrutando. Es tan importante sembrar como recoger. Todos los premios, del más pequeño al más grande, me los tomo como la recompensa que suponen. He entrado en una persona compleja, la he habitado y he salido de ella. Estoy orgullosa.

¿Tiene plan B por si acaso?
Estoy escribiendo mi primera película. La siento muy propia. La visualizo muy claramente. Si la dirijo tendrá mucho amor y poca experiencia tras la cámara y si la dirige otro, menos amor, pero más experiencia…
Ha tocado todos los palos, en especial la televisión. ¿Cuándo se sintió actriz por primera vez?
Rodando El camino de los ingleses a las órdenes de Banderas. Fue dificilísimo llegar hasta ahí por el proceso de casting, pero luego al trabajar y convivir con él te sientes actriz porque te mira como tal. Bueno, y porque la familia flipa un poco contigo (risas).

¿Qué la relaja?
El yoga. Lo encontré en tiempos de crisis y se ha convertido en algo fundamental en mi vida. Entonces me dio asideros y ahora, que llegan tiempos bonitos, hace que no se te lleven por delante. Te enseña a mirar hacia adentro y tiene mucho que ver con el equilibrio, la intuición y la creatividad.