Mikel Erentxun "Aún se educa distinto a chicos y chicas"

A la contra, así es como ha ideado Mikel Erentxun (Caracas, 1965) su último disco, El hombre sin sombra, que se encuentra presentando en directo por toda la geografía española. La nueva obra de este licenciado en Arquitectura sorprende al estar grabada de forma analógica en un ocho pistas. “Como lo hacían los Beatles”, apunta. “Es un disco de amor y desamor totalmente autobiográfico que respira nostalgia y que está repleto de contrastes, pues las canciones optimistas lo son mucho”. 

A los 32 años de su debut, Erentxun admite estar “donde quería” y moverse “con mucha más libertad, sin la presión de antes. Evidentemente –apunta–, mi nivel de popularidad y venta han bajado, pero sigue siendo lo suficientemente importante para seguir viviendo de esto. Además, estoy ganando un reconocimiento por parte de la crítica especializada que antes no tenía”. Por todo esto el ex-Duncan Dhu cree que su carrera ha sido “ascendente, por lo menos a nivel anímico”, y que ahora su música es “bastante más honesta”.

Amante de los tatuajes y ávido runner, reconoce la importancia “capital” que han tenido las mujeres en su vida. “Tengo tres hermanas, con lo cual siempre he crecido rodeado de mujeres, y me han cuidado y mimado de una manera exagerada. He tenido tres relaciones importantes, y de mis cinco hijos, tres son chicas. De hecho, mi lado femenino, que siempre ha estado muy presente en mi vida, es bastante importante y me ha venido muy bien porque para escribir canciones hay que tener una cierta sensibilidad”, asegura. Pero matiza que la sensibilidad femenina “es mucho más interesante. Las mujeres tienen una sensibilidad que los hombres no tenemos”. El músico donostiarra asegura que este sentimiento es enriquecedor y que él no es “nada macho”. “Soy heterosexual, pero no participo del mundo más macho. Me siento más cercano a la mujer en muchas cosas”. 

Su receta para lograr la igualdad real entre géneros consta de “tiempo y educación”. “Creo que vamos por el buen camino, aunque en muchas familias todavía se educa a los chicos y las chicas de forma distinta. Y eso, cuando llegan al mercado laboral, está multiplicado por mucho”. Precisamente la educación ha sido un tema fundamental en su rol de padre de familia numerosa. “Soy como Julio Iglesias, aunque yo no soy del Opus”, bromea. “Dan muchísimo trabajo y es una responsabilidad enorme, pero no concibo mi vida sin niños, sin muchos niños”.