Vanesa Lorenzo "El modelo masculino sigue en desventaja"

Modelo y diseñadora, autora de 'Yoga, un estilo de vida'

Modelo precoz –debutó a los 11 años–, se convirtió en top internacional a los 20 y ha cumplido los 40 como feliz pareja de Carles Puyol, excapitán del Barça y futbolista respetado como pocos, y madre de Manuela (4) y María (1). Menuda y bella, de cutis transparente y profunda mirada azul, Vanesa Lorenzo (Barcelona, 1977) es diseñadora, empresaria y experta en yoga, disciplina que la enganchó hace 15 años y cuyas virtudes acerca a los no iniciados en su libro Yoga, un estilo de vida (Ed. Planeta), un acertado manual sobre su filosofía y su práctica, esa que comparte, a veces, con su pareja. Aunque son menos los hombres asiduos al yoga. “Quizás lo identifican con algo más espiritual y ellos prefieren más acción. Sin embargo, el yoga es muy exigen­te a escala física”. Sí es cierto que la mujer tiene una ventaja al practicarlo: “Somos más flexibles, eso es un handicap para ellos”.

A su juicio, las diferencias hormonales entre unos y otras “hacen que gestionemos distinto las emociones. Nosotras damos muchas vueltas a las cosas, somos más complejas. Ellos no se marean tanto, son más prácticos, resuelven rapidito... y a otra cosa. Deberíamos aprender de esa agilidad para decidir y pasar página”. ¿Y ellos qué pueden aprender? “Nuestra generosidad y mayor capacidad de cuidar”.

Se declara poco enamoradiza, pero sí muy curiosa. “Por ello he tenido parejas muy dispares”. Hasta que, hace cuatro años, se cruzó con Puyol. “Cuando ya has tenido otras relaciones y has sabido estar solo, te fijas en los valores esenciales y él es un compañero diez. Honesto, noble, cultivado espiritualmente y con sentido del humor”.

En el ámbito de la moda, la modelo percibe ciertas diferencias a su favor, como “el estar rodeada de mujeres y de homosexuales. Para mí es comodísimo”. Y el que “debe de ser la única profesión en la que la mujer cobra más y el hombre puede sentirse en un papel secundario, como le ocurre a la mujer en otros campos. Siempre ha sido así, aunque en los últimos 15 años el modelo ha ganado repercusión mediática”.

Sin embargo, la mujer sigue en desventaja en general. “Queda mucho por avanzar. Con las redes sociales se está retrocediendo en asuntos por los que se peleó en los sesenta. Como me comentaba un amigo, director de universidad, es increíble que mujeres universitarias sigan dependiendo de la aprobación del hombre, que busquen ser aceptadas por su imagen. Tantas jovenci­tas que muestran a diario su físico en Instagram; con un marcado tono sexual. Los chicos no caen en eso. Da que pensar”, ­añade.

Por último, apunta con énfasis “una diferencia muy importante: La mujer no es tan violenta como el hombre. Piensa, por ejemplo, cuando bebemos, unas y otros. ¿Por qué hay tanto hombre que se vuelve violento? ¿Y en especial contra nosotras?”.