28/09/2008

Pedro Alonso

En el corazón del combate contra la malaria

Texto de David Dusster
Fotos de Kim Manresa
El parásito de la malaria, que mata a un millón de personas cada año, está en el centro de la diana de Pedro Alonso. El investigador español y sus compañeros del centro de investigación de Mozambique han desarrollado la primera vacuna eficaz contra ese “bicho”, como lo define el propio Alonso, responsable de una de las grandes lacras de África. Su labor les ha valido el premio Príncipe de Asturias.

La epidemióloga Clara Menéndez, que ha desarrollado un tratamiento preventivo intermitente contra la malaria, en un control del programa de suplantación de leche materna

En una década, la malaria ha pasado de enfermedad olvidada a objetivo primordial de la OMS. El dinero de Bill y Melinda Gates reavivó una vacuna casi abandonada

Pedro Alonso fue una de las doscientas eminencias de todo el mundo invitadas al Fórum de la Malaria en Seattle, organizado en el 2007 bajo el auspicio de la familia Gates, y ya antes había sido uno de los veinte expertos citados en Annecy (Francia) en el 2002 para diseñar la estrategia de la MVI. En las notas de la visita a Manhiça del 2001 descubro su convicción de que habría vacuna para la malaria en diez años. Y la previsión parece que va a cumplirse. El 2011 es la fecha señalada para que termine la tercera y última fase de la vacuna RTS,S / ASO2A y, en caso de ser exitosa, como se prevé, pueda ser registrada y comercializada. “La tercera fase consiste en repetir a gran escala lo mismo que se ha hecho hasta ahora; el principal reto es logístico, porque se va a probar en 16.000 personas de once centros africanos y hay que coordinar todo ese esfuerzo”, explica Jahit Sacarlal, uno de los investigadores mozambiqueños formados en Barcelona gracias al programa de becas y que ha sido el jefe del proyecto de vacuna en el CISM.
La segunda fase de la vacuna experimentada en Manhiça, que terminó en el 2007, demostró que la fórmula era eficaz y segura, capaz de reducir en un 58% los casos graves de malaria en niños de 1 a 4 meses y en un 77% en la franja de uno a dos años. Alonso rechaza ser el padre de la vacuna. “La vacuna es de Glaxo­SmithKline, que tiene la patente desde los años setenta, y nosotros hemos sido los primeros que la hemos desarrollado y hemos comprobado que es viable”, aclara Pedro Alonso, quien recurre al símil del niño nacido de forma prematura que hay que poner en una incubadora y cuidar para que prospere. Y añade que “la vacuna no es la panacea, no es la definitiva, habrá nuevas generaciones de vacunas que serán mejores que esta, pero, de momento, es una vacuna válida que, aunque no sea tan eficaz como la del sarampión, puede salvar miles y miles de vidas”.
Dentro de un coche, de visita por los barrios más pobres de Manhiça, Jahit Sacarlal rebate la idea de que el parásito plasmodium sea muy inteligente y lo rebaja a un ser muy complejo capaz de mutar a velocidad muy rápida: “Al contrario, es un parásito que fracasa en su objetivo de vivir en el anfitrión, pues termina matándolo y, por lo tanto, se suicida”, concluye con un gesto de perplejidad. En apenas cinco minutos, Manhiça deja se ser una ciudad y muestra sin transición el Mozambique rural, una sucesión de calles arenosas con chozas de cañizo donde las familias plantan huertos diminutos con piñas, tomateras o lo que crezca en un terreno tan poco fértil.

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de: Noemí Fuster | 01/10/2008
Las cuentas són sencillas: De uno a tres millones de muertes al año por 50 años son 50.150 millones de muerte, muchas de ellas evitables. Pedro Alonso nos habla de la eficacia de las mosquiteras. Él mismo lo comprobó en sus estudios en Gambia. ¿Nos ayudas a reducir esa escalofriante cifra de 50 millones de muertos?www.stopmalaria.tk
30 de noviembre
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