Pedro Alonso
En el corazón del combate contra la malaria

Inàcio Mando-Mando, jefe de laboratorio del CISM, frente a una centrifugadora de muestras de sangre
Modelo de cooperación en África
Los pacientes del dispensario de Manhiça, en la misma calle que las dependencias del CISM, ya no tienen que esperar al sol mientras aguardan consulta. Un nuevo ambulatorio, pagado por la Agencia Española de Cooperación al Desarrollo (Aecid) y que cuenta con un ala de análisis y prevención del sida costeado por la Agència Catalana de Cooperació per al Desenvolupament, confirma a este distrito como uno de los más afortunados de Mozambique, donde la mitad de la población carece de acceso fácil a la atención médica. Y las obras de un hospital van a empezar pronto. El Centro de Investigación en Salud de Manhiça aporta y paga un 50% del personal sanitario del ambulatorio, como actividad de asistencia ligada a la investigación y la formación.
"Le dije a Bill Gates que por mucho dinero que invirtiera, si no había centro de investigación en África, no serviría de nada", afirma Pedro Alonso, quien siempre estuvo convencido de que la investigación y la transferencia de tecnología y conocimientos eran una forma de cooperación tanto o más válida que la de las ONG o los misioneros. En la actualidad existen más de una treintena de centros investigadores en África que realizan proyectos vinculados a la malaria, pero ninguno ha avanzado tanto en el desarrollo de una vacuna. El CISM es una colaboración conjunta del Ministerio de Salud de Mozambique, de la Universidad Eduardo Mondlane de Maputo, de la Aecid y del hospital Clínic de Barcelona a través de la Fundació Clínic, la Universitat de Barcelona y el Centro de Investigación en Salud Internacional de Barcelona (Cresib), con apoyo de la Generalitat de Catalunya.
La africanización del CISM está a punto de completarse. Ariel Nhacolo ya es el coordinador, Jacinto Chilengue el administrador general y, en los próximos meses, Eusebio Macete, médico investigador formado en Barcelona, relevará a Pedro Alonso como director. Una fundación mozambiqueña también asumirá la gestión a partir del próximo febrero, aunque Alonso será presidente del consejo de administración y representará al hospital Clínic y al Cresib. Puesto que los investigadores han constatado que un 26% de las mujeres embarazadas del distrito de Manhiça son seropositivas, el sida se está convirtiendo en una de las prioridades de investigación y asistencia del centro.








