16/05/2010
Los nuevos dioses
Texto de Marta Ricart
Fotos de Maite Cruz
El ser humano siempre ha intentado dominar la naturaleza en su favor y cuanto más amplía sus conocimientos y sofistica sus herramientas, más lejos sitúa los límites. La ciencia al servicio de la salud es el mejor ejemplo. Genética, nanoingeniería, bioinformática..., las áreas más heterogéneas se combinan en atrevidas estrategias para desafiar las imperfecciones biológicas.

BIOLOGÍA MOLECULAR
La investigadora María Blasco, vicedirectora del CNIO, explica que estudiar el metabolismo de las células tumorales y si un tumor tiene células madre sobre las que se pudiera intervenir son dos prometedoras líneas de trabajo contra el cáncer
Izpisúa cree que las enfermedades de la sangre podrían ser el área en que hubiera antes terapias porque no sería necesario que las células se integraran en una estructura tridimensional como es un órgano y porque hace años que se hacen trasplantes de cordón umbilical y médula (que contienen células madre) y funcionan.
Al no saber controlar las células madre y las IPS, al hacerlas proliferar, tienden a convertirse en cancerígenas, razón por la que Izpisúa dice que se tardará todavía en aplicar la medicina regenerativa. Pero su aportación podría ser extensa. Blasco cuenta que, por ejemplo, algunas investigaciones más novedosas en oncología “tienen que ver con la idea de que el tumor está mantenido por células madre y se trataría de eliminarlas o hacer que perdieran su capacidad de desarrollo (reprogramarlas)”.
En espera de la medicina regenerativa, no se renuncia a soluciones atrevidas. Los trasplantes son cada vez más complejos, como el de cara –en hospitales de Valencia, Sevilla y Barcelona se han hecho algunos de los pocos en el mundo– o trasplantes de brazos y manos, como ha hecho el cirujano valenciano Pedro Cavadas (también hizo uno de cara). Este especialista en microcirugía prevé realizar el primer trasplante de ambas piernas del mundo. La mayor dificultad en estas intervenciones radica en la conectividad de los vasos sanguíneos y los nervios.
Para reducir el rechazo inmunológico, inconveniente de los trasplantes, se ha empezado a probar en algunos implantes de tejidos y órganos la eliminación de las células del donante (descelularización) y un baño de células del receptor. Estrategias como esta entran en la ingeniería de tejidos, que investiga y crea materiales de origen sintético-biológico que puedan sustituir los dañados del organismo. Se trabaja con polímeros (plásticos) que hagan de andamio para crecer células y con material óseo o se estudia cómo obtener nervios de fibras de plástico.
Centros como el Instituto Guttmann de Badalona (que atiende a lesionados cerebrales y medulares) y el hospital de Parapléjicos de Toledo trabajan con universidades y empresas tecnológicas para trasladar la innovación tecnológica a ayudas a la discapacidad. Josep M. Tormos, coordinador de investigación de Guttmann, señala que el reto es aprovechar la tecnología para cambiar los modelos de rehabilitación, por ejemplo, y tener programas informáticos o aparatos que se adapten a las necesidades diferentes de cada discapacitado, que le ayuden en funciones cotidianas y que varíen al ritmo en que progrese el paciente.
Al no saber controlar las células madre y las IPS, al hacerlas proliferar, tienden a convertirse en cancerígenas, razón por la que Izpisúa dice que se tardará todavía en aplicar la medicina regenerativa. Pero su aportación podría ser extensa. Blasco cuenta que, por ejemplo, algunas investigaciones más novedosas en oncología “tienen que ver con la idea de que el tumor está mantenido por células madre y se trataría de eliminarlas o hacer que perdieran su capacidad de desarrollo (reprogramarlas)”.
En espera de la medicina regenerativa, no se renuncia a soluciones atrevidas. Los trasplantes son cada vez más complejos, como el de cara –en hospitales de Valencia, Sevilla y Barcelona se han hecho algunos de los pocos en el mundo– o trasplantes de brazos y manos, como ha hecho el cirujano valenciano Pedro Cavadas (también hizo uno de cara). Este especialista en microcirugía prevé realizar el primer trasplante de ambas piernas del mundo. La mayor dificultad en estas intervenciones radica en la conectividad de los vasos sanguíneos y los nervios.
Para reducir el rechazo inmunológico, inconveniente de los trasplantes, se ha empezado a probar en algunos implantes de tejidos y órganos la eliminación de las células del donante (descelularización) y un baño de células del receptor. Estrategias como esta entran en la ingeniería de tejidos, que investiga y crea materiales de origen sintético-biológico que puedan sustituir los dañados del organismo. Se trabaja con polímeros (plásticos) que hagan de andamio para crecer células y con material óseo o se estudia cómo obtener nervios de fibras de plástico.
Centros como el Instituto Guttmann de Badalona (que atiende a lesionados cerebrales y medulares) y el hospital de Parapléjicos de Toledo trabajan con universidades y empresas tecnológicas para trasladar la innovación tecnológica a ayudas a la discapacidad. Josep M. Tormos, coordinador de investigación de Guttmann, señala que el reto es aprovechar la tecnología para cambiar los modelos de rehabilitación, por ejemplo, y tener programas informáticos o aparatos que se adapten a las necesidades diferentes de cada discapacitado, que le ayuden en funciones cotidianas y que varíen al ritmo en que progrese el paciente.
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