24/02/2008

Una odisea a dos voces

Texto de Suso Pérez
Jean-Pierre Dick y Damian Foxall ganaron la primera edición de la Barcelona World Race, una regata alrededor del mundo para dos tripulantes. Dick, patrón y artífi ce del proyecto del que surgió el velero Paprec-Virbac, explica en estas páginas la aventura de esa vuelta al mundo.
Una imagen de la salida de la regata en Barcelona, el 11 de noviembre
“El Índico es frío, muy frío, más que el Pacífi co. Dentro del barco hay muchísima humedad. Vas tan abrigado que puedes tardar más de media hora en vestirte o desnudarte”
En todo el Gran Sur vas tan abrigado que puedes tardar más de media hora en vestirte o desnudarte, así que incluso ampliamos los turnos de guardia, de tres horas a cuatro,para tener un poco más de margen. Cuatro horas en cubierta es muchísimo, pero también el periodo de descanso es más largo.” Con viento duro y mar formada, un barco de estas características, lanzado a más de 20 nudos, y en ocasiones a más de 30, es como una coctelera loca. Incluso comer es complicado en esas condiciones. Los navegantes llevan comida liofi lizada en sobres, que vierten en el interior de una olla en la que agregan agua. La cocina es un pequeño hornillo del que la propia olla forma parte, para que no se suelte mientras el fuego está encendido y el barco se agita. Lo normal es comer directamente de la olla, porque en realidad es lo más seguro. “He adelgazado unos diez kilos, que noto muy especialmente en las piernas, donde he perdido mucha masa muscular.” El Paprec- Virbac cumplió con el compromiso de los participantes en la regata de ayudar de no contaminar más los mares, y en los días posteriores a su victoria en Barcelona, el equipo de tierra desembarcó muchos kilos de desechos que Dick y Foxall habían evitado arrojar al mar. Tras atravesar el Índico, la Barcelona World Race obliga a cruzar el estrecho de Cook, entre las dos islas que forman Nueva Zelanda, lo que lleva a los navegantes a latitudes más templadas, y habitadas, en mitad del recorrido. “El mar de Tasmania es como un paréntesis entre el Índico y el Pacífi co. A mí me gusta. Estratégicamente es muy interesante, y además nos animó mucho ver a gente de nuestro equipo que se acercó en una embarcación. Nosotros no nos planteamos parar en Wellington en ningún momento, no teníamos ninguna avería de importancia, y además, si paras, hay una penalización de 48 horas, que sí sufrió el Hugo Boss al detenerse y que ya le hizo quedarse muy atrás.”
Deportes anterior 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | siguiente
Le invitamos a que sea el primero en comentar esta información.
30 de noviembre
30 de noviembre
Publicidad
Buscar en