Olímpicos Pértiga
Naroa Agirre

El mejor grupo de Saltadoras
Manolo Martínez, magnífico lanzador de peso, sostiene una tesis: "La evolución cultural y científica de un país tiene un reflejo en el deporte: así, si el país se desarrolla, sus deportistas evolucionarán en las disciplinas más técnicas". En España hay una saltadora de altura, Ruth Beitia. Y otra en longitud, Concha Montaner. En el triple se exhibe Carlota Castrejana. Y la pértiga es cosa de Naroa Agirre. El grupo es estupendo, el mejor que se recuerda, algo que entronca con el proceso de desarrollo del país. La tesis de Martínez.
Nunca ha habido semejante bloque de saltadoras. Se trata de un núcleo formado por fijación mutua. Todas han crecido mirándose entre sí, tomándose como referentes. De hecho, las unas citan a las otras, tan pronto como se les pregunta. Naroa Agirre amplía la lista: habla de Dana Cervantes y Mar Sánchez, pioneras de la pértiga en España; o de Niurka Montalvo; o de Marta Mendía, o Patricia Sarrapio. "El atletismo español es algo más que fondistas y marchadores", dice.
Jon Karla Lizeaga, marido y entrenador de Naroa, un investigador del atletismo, ha comprendido algunas cosas: como el país crece, hay que mirar hacia otros lados. Han evolucionado su natación, y su ciclismo y su gimnasia. En términos de habilidades espaciales y de orientación, la gimnasia guarda un puñado de paralelismos con la pértiga. "Todos los pertiguistas vienen de la gimnasia artística –dice Agirre, asumiendo la teoría de Lizeaga–. O la han practicado alguna vez, o la practican ahora. Yelena Isinbayeva, por ejemplo, procede de allí. Ella es una referencia para mí.
Texto de Sergio Heredia
















