23/03/2008

La tragedia de los Oestrheld

Texto de Gervasio Sánchez
Los lectores de cómics clásicos como Ernie Pike, Randall o Sargento Kirk seguramente saben quién fue Héctor Germán Oesterheld, el guionista que creó una colección de personajes legendarios. Más improbable es que conozcan la terrible historia del propio escritor, asesinado por la dictadura militar argentina, al igual que sus cuatro hijas. Su viuda, Elsa Sánchez, cuenta en estas páginas la tragedia vivida
¿Dónde está nuestro autor? Entre el centenar de personajes creados por Héctor Oesterheld, destacan Sargento Kirk, Indio Suárez, Randall, Ernie Pike y Ticonderoga, con dibujos de Hugo Pratt, Francisco Solano López, Alberto Breccia y Arturo del Castillo. Pratt dibujó a Ernie Pike, inspirado en el gran corresponsal estadounidense de la Segunda Guerra Mundial Ernie Pyle, con el rostro de Oesterheld. El dibujo de arriba es el póster realizado por el dibujante Félix Saborido en 1983 para la revista Feriado Nacional y en él aparecen todos los protagonistas de las historias escritas por Oesterheld preguntando por su paradero.
En condiciones normales, el niño hubiese sido entregado a un hospicio, y su rastro se hubiese perdido a partir de una adopción ilegal, como ocurrió con otros 500 niños y bebés arrancados a sus madres antes de asesinarlas y hacerlas desaparecer. Los militares contaron a Elsa que su marido se encontraba físicamente bien, pero con el ánimo muy bajo. Aceptaron llevarle una carta suya. Fue la última noticia que tuvo de Héctor hasta que años después un informante anónimo le dijo que posiblemente había sido fusilado en Mercedes en los primeros meses de 1978. El sobreviviente Juan Carlos Scarpatti se topó con él en Campo de Mayo a finales de 1977 o principios de 1978. “Lo vi golpeado y angustiado y le pregunté qué le pasaba. Me dijo que le habían mostrado las fotos de sus cuatro hijas muertas.” Estela tuvo tiempo horas antes de morir acribillada de enviar una carta a su madre en la que le explicaba que Marina, la más joven de las cuatro hermanas, que tenía 20 años, hacía un mes que “ya no está con nosotros”. Elsa piensa que pudo ser secuestrada en noviembre de 1977. Después supo que su hija estaba embarazada de ocho meses y medio antes de desaparecer. Jamás consiguió más indicios sobre su suerte. Ni siquiera presentó un hábeas corpus porque “me parecía una payasada”.
Pensó muchas veces en suicidarse. Se había convertido en “una persona mutilada”, sin proyectos, ilusiones, expectativas. Sus nietos vivos, especialmente Martín, que se quedó con ella, le obligaron a desechar esa opción. Aunque “muchas veces me pregunté si valía la pena seguir viviendo y sufriendo”.
Un familiar consiguió que un coronel le entregase “piadosamente” los certificados de defunción de su hija Estela y su yerno Raúl Mórtola  para que pudiese tramitar la tutoría legal de su nieto Martín, pero nunca logró saber dónde fueron enterrados. Elsa se centró en la crianza de su nieto recuperado y le inculcó el rechazo frontal a la violencia. “Convertí toda mi locura y desesperación en la fuerza necesaria para educar a Martín”, añade. Los años adolescentes fueron los más difíciles. A Martín le fue muy difícil aceptar a unos padres que prefirieron morir antes que salvar a la familia.
Elsa afirma que le gustaría encontrar a sus nietos desaparecidos, pero reconoce que esa posibilidad le da miedo. “La identidad es imposible de negar. Deben conocer su historia verdadera aunque les duela. Pero temo un rechazo frontal como ha ocurrido en algunos casos de nietos encontrados. No aguantaría un desgarramiento más. Me he vuelto más cobarde.”
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de: Diego Arcos (Pedro) | 26/08/2008
Conocí muy bien a Marina (Liliana) y a German. La lucha que llevamos adelante, en condiciones extremas de debilidad, con direcciones contradictorias, con dirigentes consecuentes y brillantes y otros verdaderos traidores, fue HEROICA. ES DEMASIADO FÁCIL HABLAR AHORA. Se puede argumentar, pero los que lo hacen desde afuera, del afuera de los que no participaron de esos tiempos, o de los que habiendo estado no se jugaron, tienen las palabras devaluadas. ¿Respetables? Sí, seguro. Pero el peso de la realidad de la lucha templa las palabras, haciéndolas vibrar en una frecuencia sólo entendible para quienes estuvimos allí y en ese tiempo. ¿Violentos? No sean simplistas. LUCHADORES
de: Rodrigo Suarez | 14/08/2008
Sin creer ciegamente en la buena voluntad de la cúpula de Montoneros, ni en el valor de la lucha armada de por sí, hay que recordar que muchos jóvenes actuaron en forma altruista y generosa a las órdenes de esa organización. Quisiera creer en un mundo donde la comprensión de los problemas ajenos sea la herramienta para solucionar los problemas de todos. Pero hasta ahora los poderosos del mundo han demostrado estar dispuestos a los peores crímenes cuando se trata de defender sus privilegios. Y el privilegio produce sistemáticamente violencia. Visible y no visible. El hambre y la marginación son hechos de violencia que producen a su vez violencia, y sin embargo son rutina.
de: Federico Méndez | 27/04/2008
Qué raro que este texto no menciona que una de las hijas de Oesterheld, la que estaba casada con Mortola, había sido autora de varios atentados terroristas entre ellos el matar a un oficial de policia llamado Ojeda, rociándolo con nafta y prendiendolo fuego en plena vía pública. Acto seguido, para rematar a su víctima, disparó una ametralladora hiriendo a una veintena de personas y ocasionando la muerte de un niño. Y bueno, supongo que Oesterheld, como jefe de prensa de Montoneros, una organizacion terrorista, tuvo acceso a conocimientos de operaciones del grupo y de sus miembros y eso llevo a su secuestro y desaparación. Contar la historia a medias es una gran mentira.
de: Lorea Zaharra | 28/03/2008
Propongo que todos los editores, tiendas, lectores de cómics sigamos buscando a Oesterheld hasta que obliguemos al gobierno argentino a que dé explicaciones a su familia de lo que ocurrrió con él, sus hijas y sus nietos. Y que desde las editoriales de cómic se haga un concurso para diseñar un logotipo que pueda utilizarse en camisetas, pinks, pegatinas, etc. en contra de la tortura, en nombre de Oesteheld y de todos los torturados a lo largo y ancho del planeta. Así tendriamos un símbolo que nos podría servir a todos para acabar con esta lacra que todo el mundo se empeña en no ver.
de: Rober Ch. R. | 25/03/2008
Increíble que haya sucedido esto con la familia Oestherled. Pero más increíble es que haya sucedido con una familia “reconocida” en Argentina. Me pregunto cuántas otras familias sin medios, sin voz, han perdido hijos, padres, hermanos, nietos. Todo por ese odio irracional hacia el que piensa diferente, hacia el que es diferente. Pero tal vez lo peor es que muchas veces sucede que nadie quiere hablar de ello, como si las heridas ya hubiesen cicatrizado, como si nada de esto hubiera ocurrido. Es bueno que los jóvenes ahora se pregunten por lo que sucedió y, más importante aún, sepamos dónde esta Oestherled. Y Dónde están tantos otros.
de: Josep Albert Petit | 21/03/2008
Había leído que Hugo Pratt no hizo demasiado por Oesterheld y sus cuatro hijas durante la represión militar en Argentina. Esta semana acabé un libro reciente de Ángel de la Calle en el que, además de referirse a diferencias profesionales entre ambos, en la pág. 41 afirma que Pratt fue "el primer firmante de las peticiones internacionales por la liberación de Oesterheld"(sic). A mediados de los setenta Pratt hace mas de diez años que ha dejado Argentina, y aún no tiene el gran reconocimiento que recibe posteriormente. Me sería útil si hubiera aportaciones en relación a el papel de Pratt en este asunto. Un sentido reconocimiento a la Sra. Elsa Sánchez y a las víctimas de la barbarie.

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14 de marzo
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