13/07/2008
Con el maiz a cuestas
Texto de Andy Robinson
Fotos de Lourdes Delgado
En la gran diáspora hispana en Estados Unidos, los hombres y mujeres de maíz, campesinos mayas procedentes de Centroamérica y México, han llegado hasta el estado del maíz, Nebraska. Pueblos como Schuyler ya son colonias guatemaltecas en la gran llanura del corn belt. No es casualidad. Importaciones de maíz subvencionado estadounidense han quebrado la economía campesina al sur del río Grande mientras los mataderos de Nebraska ofrecen trabajo. Y los mataderos también se concentran cada vez más donde se encuentra el maíz, principal alimento de la vaca estadounidense.

Juan Valadez vive en uno de los barrios periféricos de South Omaha. Aquí las construcciones son más modernas pero también las fueron mejorando con el paso del tiempo. Desde que compró la casa, Juan ha aumentado su superficie más del doble.
Y, desde luego, no escasea la semilla sagrada en Nebraska. Schuyler es un islote en un mar sin fin del cereal en el cinturón del maíz. Aquí, con la ayuda de semillas híbridas diseñadas por multinacionales como Monsanto, tupidos campos de maíz se extienden hasta el horizonte. Es un monocultivo que cubre no sólo Nebraska sino también Iowa, Misuri, Kansas, Wisconsin, Dakota del Sur, Indiana y gran parte de Illinois, un territorio de maíz más grande que la península Ibérica. Y el maíz domina aún más el paisaje desde el estallido del boom del etanol, biocombustible hecho a base de maíz en EE.UU. que, según insiste George W. Bush, librará a América de la dependencia del petróleo musulmán. Con el bushel (una tonelada equivale a 36,74 bushel, la medida que se usa para el grano) a cinco dólares –más del doble que hace tres años– y cientos de nuevas plantas de etanol levantándose verticales en el paisaje horizontal, el maíz es ya casi el único cereal en Nebraska. “Antes sembrábamos algo de soja; ahora sólo maíz”, dice Charles Kaliff, de 79 años, granjero de origen escandinavo propietario de una granja a 30 kilómetros de Schuyler que suministra a la planta local de etanol. Se disparan también las acciones de las grandes multinacionales del agrobusiness, como Cargill, que controlan todo el proceso de producción, elaboración y venta del maíz, bien sea como etanol bien sea como pienso para cerdos, vacas y pollos, o alimentos derivados para humanos, como el jarabe de maíz, omnipresente en bebidas supercalóricas como la Coca Cola.
de: Maximo Seligmann | 13/07/2008
No hay ya dudas de las siniestras ambiciones del Tio Sam en los TLC que perjudican a tantas familias latinoamericanas o vuestra nota sobre lo que sucede en Africa y el porque de la masiva llegada de pateras a España.Todo va sobre lo mismo y las ambiciones de los países ricos,con el consiguiente desabastecimiento de alimentos a nivel mundial, y su encarecimiento sin límites, si se continua con esta política por el biodiesel y como dice en suplemento Salud, no se usa la alternativa de las olas del mar.








