06/12/2009
El empuje de África
Texto de Lluís Amiguet
Fotos de Laura Guerrero
Es la hora de los empresarios autóctonos en África. Conocedores de la realidad local, pero con una formación que traspasa fronteras, se sienten protagonistas y están convencidos de que sus ideas pueden crear valor y cambiar una historia tejida de burocracias, corruptelas y paternalismos.

Philip Muema
Robert K. Mugo
Es ejecutivo de Safaricom Ltd., innovadora empresa de telecomunicaciones que, en sólo tres años, ha permitido a miles de kenianos realizar una operación bancaria por primera vez o pedir y pagar microcréditos utilizando teléfonos móviles propios o compartidos. Su servicio de telegestión ha impulsado centenares de nuevos negocios. Tiene 37 años y tres hijos.
“Tengo 49 años y dos hijos –cuenta–, pero, sobre todo, tengo el convencimiento de que no tenemos un sitio mejor para ir que nuestra propia y bendita Nigeria: el único camino es mejorarla.” Nana Dawodu es consciente de que el esfuerzo privado requiere de la complicidad pública y tal vez por eso es la más activa en recabar contactos entre los empresarios para buscar oportunidades de negocio en otros países.
Dawodu coincide con Eva Muraya en que la clave del nuevo desarrollo empresarial africano está en las mujeres: “Necesitamos más mujeres emprendedoras, porque son ellas las que han llevado el día a día de la economía tradicional africana y por ello son también las que pueden sacar partido desde la base al enorme potencial de desarrollo empresarial de nuestras sociedades”, dice.
Timi Akinwunmi también sabe sacar partido al territorio: ofrece comprar una bonita casa en la mejor zona residencial de Lagos por unos 200.000 euros. Es el más reputado arquitecto local y resume su certera receta en cinco palabras: “Tradición local con prestaciones actuales”. El ecléctico interiorismo de Akinwunmi se ha abierto paso en las revistas de interiorismo europeas, pero ese cosmopolitismo no le ha alejado de la realidad nigeriana: “Un pozo privado, una minicentral eléctrica y seguridad harán que su nueva casa sea totalmente autónoma de los avatares del abastecimiento público sin perder el sabor local”.
Y sería mucho perderse, como explica Sule Umar Bichi, responsable de Red Star Express, la mayor empresa de mensajería de Lagos, quien subraya las “enormes oportunidades” que brinda al emprendedor un país tan potencialmente rico como joven.
Lluís Renart es la conexión Iese de esta Africa Initiative y está convencido de que el próximo capítulo de la prosperidad mundial lo escribirán en África estos jóvenes empresarios. “Y no digo –precisa– que no se aprenda a hacer negocios haciéndolos, pero en nuestras escuelas se aprende antes: estos empresarios ya han pasado de la ONG a la empresa, y muy pronto les seguirá toda África.”°
Dawodu coincide con Eva Muraya en que la clave del nuevo desarrollo empresarial africano está en las mujeres: “Necesitamos más mujeres emprendedoras, porque son ellas las que han llevado el día a día de la economía tradicional africana y por ello son también las que pueden sacar partido desde la base al enorme potencial de desarrollo empresarial de nuestras sociedades”, dice.
Timi Akinwunmi también sabe sacar partido al territorio: ofrece comprar una bonita casa en la mejor zona residencial de Lagos por unos 200.000 euros. Es el más reputado arquitecto local y resume su certera receta en cinco palabras: “Tradición local con prestaciones actuales”. El ecléctico interiorismo de Akinwunmi se ha abierto paso en las revistas de interiorismo europeas, pero ese cosmopolitismo no le ha alejado de la realidad nigeriana: “Un pozo privado, una minicentral eléctrica y seguridad harán que su nueva casa sea totalmente autónoma de los avatares del abastecimiento público sin perder el sabor local”.
Y sería mucho perderse, como explica Sule Umar Bichi, responsable de Red Star Express, la mayor empresa de mensajería de Lagos, quien subraya las “enormes oportunidades” que brinda al emprendedor un país tan potencialmente rico como joven.
Lluís Renart es la conexión Iese de esta Africa Initiative y está convencido de que el próximo capítulo de la prosperidad mundial lo escribirán en África estos jóvenes empresarios. “Y no digo –precisa– que no se aprenda a hacer negocios haciéndolos, pero en nuestras escuelas se aprende antes: estos empresarios ya han pasado de la ONG a la empresa, y muy pronto les seguirá toda África.”°
de: Anthony | 08/12/2009
Felicitaciones por el reportaje. Muy interesante.







