04/02/2007
Jóvenes extraordinarios
Jóvenes con historias que merecen ser contadas
El Magazine busca jóvenes extraordinarios. Familiares y amigos y también los propios protagonistas tienen la posibilidad de contar en la web cómo han conseguido realizar un sueño, cómo lograron sortear las condiciones más difíciles, cómo su generosidad sirve de ayuda a otros. Se trata de subrayar el valor de unas iniciativas que les han llevado a desarrollar proyectos singulares o a dedicar una parte de su tiempo a acciones solidarias.
A Silvia Murcia le queda un año para acabar su doctorado en Ecología de Ríos y Bosques, que estudia en Estados Unidos.
“Cuando quedo con amigos en España veo un clima de conformismo y pocas aspiraciones”
Silvia Murcia, 31 años. Bióloga. Estudia un parásito de las truchas de río en Montana
“Me fui a Estados Unidos cuando todavía no había cumplido los 18. Y ahí me quedé. Estudié Biología en Boston y me especialicé en biología marina. Pude elegir hacia dónde dirigirme porque en las universidades americanas te asesoran y te guían. A menudo pienso que, de no ser así, hubiera acabado estudiando Económicas o Derecho aquí y no hubiera descubierto lo que es mi motivación vital. He alimentado a los tiburones del acuario de Boston. He trabajado en Jamaica, donde también realicé estudios marinos y donde, a falta de agua corriente, nos aseábamos con el agua del mar. Para subsistir he recibido becas, pero también he trabajado de “au pair”, de camarera y hecho sustituciones como profesora. Hoy vivo en Bozeman, Montana, a dos horas del parque Yellowstone. Me queda un año para acabar un doctorado en Ecología de Ríos y Bosques. Estudio las truchas de río. En concreto, un parásito que afecta a su cartílago y su cerebro y que puede acabar con lo que es un recurso natural esencial para esa región, su ecosistema y sus gentes. Me gusta lo que hago y, sobre todo, el trabajo de campo y la investigación sobre el terreno. Amo la naturaleza. Confío en ella y soy optimista. Creo que la sostenibilidad es posible. Llevo 14 años en Estados Unidos. Conozco bien el lado bueno y el malo del país. Hay más oportunidades que aquí. En el campus es una gozada estudiar y trabajar, y esto me vicia. Sin embargo, a veces, en lo personal, la gente me ha decepcionado. No me gusta generalizar, pero tengo la impresión de que a los americanos les cuesta profundizar, entenderse a ellos mismos y entenderte a ti. Por eso quizás no me planteo encontrar a alguien allí para formar una familia. Siempre encuentro cosas en mi vida que me gustaría cambiar, pero en general estoy satisfecha de lo que he hecho hasta ahora. Cuando voy a España de vacaciones y quedo con los amigos que me quedan por aquí, me doy cuenta de que, en general, hay un clima de conformismo y pocas aspiraciones. No creo que sea culpa de los jóvenes, sino que, realmente, el hecho de que haya pocas oportunidades hace que el esfuerzo no valga la pena. Y esto es bastante triste. ¿Volver? A menudo tengo dudas sobre si debería estar cerca de mi familia y de una cultura que me gusta. Además, mi madre me añora mucho, y sé que se sentiría mejor. Pero me preocupa que todo lo que he hecho y estudiado tenga poca proyección en España. ¿Volver? Quizá sí, pero no sé cuándo.”

Ángel Lozano estudió Farmacia y ahora Comunicación Audiovisual, y una de sus aficiones es contar cuentos.
“La vida no es sólo de uno. Es mía y de mis amigos, de mi padre, de mi madre...”
Ángel Lozano, 26 años. Farmacéutico, parapléjico y cuentacuentos
Tenía 18 años y acababa de terminar los estudios de bachillerato. Faltaban sólo cuatro días para presentarse a la selectividad cuando un accidente en una piscina hizo que le cambiara la vida. Tuvo un golpe, una lesión medular, y se quedó inmediatamente tetrapléjico. Pasó los nueve meses posteriores al accidente ingresado. Su familia, de la que recibió la máxima ayuda, sus amigos, que nunca se separaron de él y un grupo de personas que conoció y que vivían una situación similar a la suya le empujaron y lo animaron. “Creía que aquello era el fi nal, y gracias a ellos conseguí salir de una de las etapas más difíciles de mi vida.” Cuando llegó a casa, en Aranjuez, se encontró con un nuevo mundo. Ni él ni su familia estaban preparados para asumir el cambio. “Había escaleras en casa, nada estaba adaptado, no podía ir al baño, no tenía coche, y además cuando salía a la calle me encontraba con un ambiente raro, gente que me conocía me miraba extrañada y me trataba con cautela, como sin saber qué decirme.” Lo peor fue darse cuenta de que, a partir de entonces, era una persona dependiente y los que le rodeaban tenían que ser sus inseparables. “Y eso es algo que te hace pasarlo fatal, te limita y te puede”. Pasaron meses difíciles hasta que, al final, la vida volvió a encarrilarse. Se presentó a esa selectividad que todavía tenía pendiente y estudió la carrera de Farmacia. Tuvo que ingeniárselas para atender las clases sin poder escribir o utilizar el ordenador. “Pero, poco a poco, fui encajándolo todo, buscando soluciones, llevándolo bien.” Hoy, además de estudiar Comunicación Audiovisual y preparar oposiciones para farmacéutico titular, está buscando su primer trabajo. “Pero es difícil, sobre todo si tienes una gran discapacidad y un nivel alto de estudios, ya que todo lo que sale son trabajos de poca cualificación; las grandes empresas están muy poco sensibilizadas con los grandes minusválidos.” Ángel no se pierde una fi esta. Tiene muchos amigos, sale de noche y mantiene el ánimo alto. “No me puedo hundir. Me he dado cuenta de que la vida no es sólo de uno, no es sólo mía. Es mía y de mis amigos, de mi padre, de mi madre, de mi hermana... doy la cara por todos ellos.” Ha descubierto un nuevo hobby, el de cuentacuentos. “Me encanta actuar delante de un público, la adrenalina me sube por las nubes. Antes montaba a caballo y jugaba a baloncesto. Ahora me divierto con esto.” Está orgulloso de cómo es y de lo que ha hecho. “La vida me lo ha puesto muy difícil, tanto a mí como a los que me rodean, y no sólo he logrado salir adelante sino que además lo he hecho, creo, de manera bastante brillante. Así que si antes era un poco chulillo... ahora aún lo soy más.”

Óscar Raya, con algunas de las motos que ha comprado y que en ocasiones restaura.
“A los 20 trabajaba por mi cuenta, a los 24 compré un piso, a los 26 daba trabajo a seis personas”
Óscar Raya, 30 años. Maestro albañil, empresario
“Nunca fui un buen estudiante. De hecho, era un pésimo estudiante. Los ‘educadores sociales’ decían que estaba en ‘riesgo de exclusión social’, cosa que nunca entendí qué quería decir. No me saqué el graduado. Me dieron el certificado por lástima, pero nunca me ha hecho falta para nada. En cuanto pude, fui a trabajar con mi padre, que me enseñó el oficio de ‘paleta’, de maestro albañil. A los 20 trabajaba por mi cuenta. A los 24 me compré un piso. A los 26 daba trabajo a seis personas y ganaba más que aquellos cuatro ‘educadores sociales’ juntos. Ahora sólo tengo dos empleados. Con seis me pasaba el día delante del ordenador haciendo presupuestos, y a mí lo que me gusta es trabajar con las manos. A veces tengo que contratar a empleados extranjeros. Los españoles, con tantos estudios, ya no quieren trabajar con las manos. Arreglé el piso que me compré y lo vendí más caro, claro, por los arreglos que hice. Me compré entonces una casa con dos plantas, buhardilla y garaje, que es lo que más me interesaba, un buen garaje para mis coches y mis motos, en algo hay que gastarse el dinero, ¿no? ¿Idiomas? No me hacen falta. Además, mi novia ya habla cinco o seis, aunque la pobre apenas gana 900 euros. No leo los periódicos, sólo la sección de motor. No sé muy bien cómo va el mundo. Cuando tengo alguna duda, llamo a mi hermano mayor, Fran, que tiene estudios universitarios, para que me explique por qué los americanos invaden a los árabes o por qué los japoneses están ahora tan nerviosos con los coreanos, ¿o es al revés? Joder, se parecen mucho. Por cierto, esta carta no la escribo yo sino mi hermano. Éste, con estudios, que es uno de esos empleados mileuristas (¿se dice así?). Yo no tengo tiempo de escribir cartas a los periódicos. Además, hago muchas faltas de ortografía y hoy tengo hora para correr con mi moto en Montmeló. ‘Adéu, nengs!’”
de: Helena | 10/07/2008
Me interesa mucho el proyecto de Hugo y Antonio sobre su línea de ropa. Tengo muy buenas ideas sobre diseño, tanto de ropa masculina como femenina, especialmente ropa juvenil y desenfadada, y me gustaría poder contactar con ellos y así intercambiar ideas
de: Montserrat García | 21/06/2008
(Continuación) Por todo ello y porque estamos iniciando proyectos con los que sería de valor incalculable poder contar con personas como ella y como todos los que han aparecido en esta sección del "Magazine" (y por todos aquellos, tantos y tantos, que deberían hacerlo y, posiblemente, nunca lo hagan), ruego , si ella o alguien cercano a ella lo lee, se pongan en contacto conmigo. Estaría infinitamente agradecida.
Un abrazo enorme para tod@s!
Adisaus@gmail.com
de: Montserrat García | 21/06/2008
Hola. En primer lugar, simplemente agradecer esta iniciativa de La Vanguardia sobre nosotros, los jóvenes, tan supuestamente "malos", desastres y sin ideales. Hoy por fin me he decidido también, pues, a transmitiros mi gran interés en poder contactar con Irene Val (arquitecta verde), puesto que, además de tener la misma edad, nos dedicamos a un ámbito muy similar profesionalmente con principios idénticos, y debo también comentar que igual poseo una discapacidad física que procuro que no sea jamás obstáculo para realizar todo aquello que me hace feliz.
de: Eva | 05/06/2008
Respondiendo a una pregunta que he leído entre los comentarios, diré que Rafael Soriano trabaja en Pozuelo de Alarcón (Madrid). Un saludo.
de: Keku | 28/05/2008
Precioso el sombrero que lleva Cecilia Sanchís Migoya en la foto. Me gustaría mucho ver los diseños de sus zapatos.
de: Mary Vasquez | 13/05/2008
Qué bueno que existan jóvenes con sensibilidad. felicito a Rafael Soriano, por apostar y trabajr con personas con disminución psíquica. Soy mamá de una joven con síndrome de Down, y me encantaría saber en qué ciudad trabaja con estas personas, ya que a Claudia le encantar bailar, cantar y actuar. Muchas gracias.
de: Batujj | 20/03/2008
La vida está llena de sueños, sueños que viven en las personas y sólo en ellas pueden morir. La vida golpea y la culpamos, regala y la ingnoramos. Sólo en ella encontramos el camino. Entendemos en ella que antes que nosotros ya existían sus montañas, árboles, ríos, etc.. volver al principio de ella es entender donde empieza la humildad para poder vivir su naturalidad igual que vives cuando tienes sed o duermes cuando estás cansado... creo en actos racionales y extrovertidos, fuerza de voluntad, amistad, recuerdo y sobretodo en el respeto y la igualdad, en sobrevivir para volver a empezar y percibo todo esto lleno del mejor perfume que desprende la vida.
de: Clara | 16/03/2008
Quiero felicitar el trabajo de Rafael Soriano con los alumnos de Afanias, es una labor extraordinaria, admiro de verdad el trabajo de este chico y sobretodo la manera de llevarlo. Estoy cansada también del trato que se le da a este colectivo, y al de personas mayores en el entorno residencial. Me gusta mucho Tambores de Pozuelo y en especial los videos que he visto de música celta, espero que sigais colgando las actuaciones en Internet para los que no somos de Madrid. Os admiro de verdad. Enhorabuena para Rafa, Rodrigo y Lola por el trabajo en Afanias.
de: Liliana Gomes Melo | 10/03/2008
Quiero vestirme a la moda..
de: Laetitia Orlans | 05/03/2008
Para pilar: www.marispolymerspain.com
de: María Torre-marín | 22/01/2008
Impresionante testimonio de la monja, !qué tipa tan "increible " e "invisible" pero realmente extraordinaria!. Me impactó su claridad, su decisión y su fuerza. Fe... mucha... qué rece por nosotros... mundanos visibles... y ordinarios... Gracias por buscar estos tesoros desconocidos y contarnos sus vidas....
de: Pilar Rios | 16/01/2008
He leído con mucho interés el testimonio de Marc Boix sobre su descubrimiento de un poliuretano para la impermeabilización en los problemas de la construcción, y les agradecería infinitamente me hicieran saber el teléfono, fax o dirección de su empresa Maris Polymers Spain. Muy agradecida.
de: Guillem Barceló | 02/12/2007
Extraordinari és aquell que creu en els seus somnis i decideix tirar endavant on d'altres, segurament per por, es rendeixen abans d'haver ni tan sols començat. Ànims, doncs, a tots aquells que no es conformen amb "el que hi ha", i que segueixen el què els dicta el cor... perquè sols l'experiència de la satisfacció personal ja val la pena.
Extraordinario es aquel que cree en sus sueños i decide avanzar donde otros, quizás debido al miedo, se rinden antes de ni siquiera haber empezado. Ánimo, pues, a todos los que no se conforman con "lo que hay", y que siguen lo que les dicta el corazón... porque sólo la experiéncia de la satisfacción personal ya vale la pena.
de: Careybagsbon | 22/11/2007
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de: Marta Mensa Torras | 04/11/2007
Hola Joaquín. Sóc la Marta Mensa, també em van fer una entrevista els del Magazine. Ara estic a Piura (Perú) i els meus pares des de Barcelona m'han avisat que llegeixi la teva entrevista. Molt interessant. Per cert ¿a quina part del Perú fabriqueu la roba? M'ineteressa el teu tema més que res perquè ja fa sis anys que estic al Perú, però cap el nord.
de: ISMAEL CAMPOS ANTEQUERA | 15/10/2007
Mi historia comienza el día que gané el concurso anual de oratoria que organiza el Colegio de Abogados de Barcelona pues me catapultó a la independencia profesional. Desde 2006 ejerzo por mi propia cuenta (amén de ser mi propia secretaria y mi gestor) mientras lo compagino con trabajos como profesor de lengua y literatura castellana y catalana en institutos. No me sonroja decir que mi despacho es mi propio dormitorio, en casa de mis padres, a la espera de alquilar uno cuando pasen las fechas de las oposiciones del año venidero. La etapa ha sido durísima y me he sentido muy solo, pero me siento genial porque AHORA soy el abogado que siempre quise ser.
de: Anna Puig | 04/10/2007
He leído una noticia sobre maltrato animal y la relación con la violencia, gracias a Nuria y a las personas que se dedican a luchar para combatir la crueldad hacia los más débiles y, por supuesto, gracias también a todos estos jóvenes extraordinarios que intentan hacer un mundo mejor.
de: Javier Gallego llorente | 08/09/2007
Extraordinario el que lleva a cabo sus sueños, que es humilde, que sale adelante solo, que lucha por lo que cree, que sus sueños no son faciles... muchos de los jovenes que aparecen aqui consiguen ser extraordinarios gracias a la economía o soporte de sus padres. Extraordinario es por ejemplo ese joven inmigrante que llega con una mano delante y otra detras, que aprende nuestro idioma, que lucha en el dia a dia, que consigue un trabajo o montar un negocio, sacar adelante una familia, ayudar a los suyos. Este es mi pequeño homenaje a esos jovenes extraordinarios inmigrantes que a traves de su lucha nos demuestran cada dia lo importante de la vida y que pocas veces apreciamos.
de: Xavi | 04/09/2007
Me uno a Helena: me interesaria poder contactar con Angel Garcia, podria dar una mano con la busqueda de fondos. Ademas, estaba planeando ir a India o Thailandia a hacer algo el año que viene y, como Camboya anda por ahi, me interesaria saber mas del proyecto. Me pueden escribir a realchancho@yahoo.es. Muchas gracias.
de: Helena Gonzalez | 24/08/2007
Hace 20 días que he vuelto de Camboya e, igual que a Angel García, a mí también me sorprendió mucho la superpoblación infantil que hay en este país. Me gustaría poder contactar con Angel, sus dos proyectos me parecen muy interesantes. Soy una apasionada de la fotografía y tengo ganas de ver su trabajo. ¿Ha hecho alguna exposición?. ¿Es posible establecer contacto con los protagonistas de las historias?
Gracias y adiós.
de: Marc | 19/08/2007
Después de leer este testimonio, he buscado información sobre pieles y animales de abasto y expreso mi más absoluta repulsa al maltrato a los animales. Enhorabuena por reflejar esta creciente sensibilidad en nuestra sociedad, y gracias a los que luchan por ello. Tienen todo mi apoyo.