10/08/2008
Jóvenes extraordinarios
Jóvenes con historias que merecen ser contadas
El Magazine busca jóvenes extraordinarios. Familiares y amigos y también los propios protagonistas tienen la posibilidad de contar en la web cómo han conseguido realizar un sueño, cómo lograron sortear las condiciones más difíciles, cómo su generosidad sirve de ayuda a otros. Se trata de subrayar el valor de unas iniciativas que les han llevado a desarrollar proyectos singulares o a dedicar una parte de su tiempo a acciones solidarias.
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Óscar Raya, con algunas de las motos que ha comprado y que en ocasiones restaura.
“A los 20 trabajaba por mi cuenta, a los 24 compré un piso, a los 26 daba trabajo a seis personas”
Óscar Raya, 30 años. Maestro albañil, empresario
“Nunca fui un buen estudiante. De hecho, era un pésimo estudiante. Los ‘educadores sociales’ decían que estaba en ‘riesgo de exclusión social’, cosa que nunca entendí qué quería decir. No me saqué el graduado. Me dieron el certificado por lástima, pero nunca me ha hecho falta para nada. En cuanto pude, fui a trabajar con mi padre, que me enseñó el oficio de ‘paleta’, de maestro albañil. A los 20 trabajaba por mi cuenta. A los 24 me compré un piso. A los 26 daba trabajo a seis personas y ganaba más que aquellos cuatro ‘educadores sociales’ juntos. Ahora sólo tengo dos empleados. Con seis me pasaba el día delante del ordenador haciendo presupuestos, y a mí lo que me gusta es trabajar con las manos. A veces tengo que contratar a empleados extranjeros. Los españoles, con tantos estudios, ya no quieren trabajar con las manos. Arreglé el piso que me compré y lo vendí más caro, claro, por los arreglos que hice. Me compré entonces una casa con dos plantas, buhardilla y garaje, que es lo que más me interesaba, un buen garaje para mis coches y mis motos, en algo hay que gastarse el dinero, ¿no? ¿Idiomas? No me hacen falta. Además, mi novia ya habla cinco o seis, aunque la pobre apenas gana 900 euros. No leo los periódicos, sólo la sección de motor. No sé muy bien cómo va el mundo. Cuando tengo alguna duda, llamo a mi hermano mayor, Fran, que tiene estudios universitarios, para que me explique por qué los americanos invaden a los árabes o por qué los japoneses están ahora tan nerviosos con los coreanos, ¿o es al revés? Joder, se parecen mucho. Por cierto, esta carta no la escribo yo sino mi hermano. Éste, con estudios, que es uno de esos empleados mileuristas (¿se dice así?). Yo no tengo tiempo de escribir cartas a los periódicos. Además, hago muchas faltas de ortografía y hoy tengo hora para correr con mi moto en Montmeló. ‘Adéu, nengs!’”
“Nunca fui un buen estudiante. De hecho, era un pésimo estudiante. Los ‘educadores sociales’ decían que estaba en ‘riesgo de exclusión social’, cosa que nunca entendí qué quería decir. No me saqué el graduado. Me dieron el certificado por lástima, pero nunca me ha hecho falta para nada. En cuanto pude, fui a trabajar con mi padre, que me enseñó el oficio de ‘paleta’, de maestro albañil. A los 20 trabajaba por mi cuenta. A los 24 me compré un piso. A los 26 daba trabajo a seis personas y ganaba más que aquellos cuatro ‘educadores sociales’ juntos. Ahora sólo tengo dos empleados. Con seis me pasaba el día delante del ordenador haciendo presupuestos, y a mí lo que me gusta es trabajar con las manos. A veces tengo que contratar a empleados extranjeros. Los españoles, con tantos estudios, ya no quieren trabajar con las manos. Arreglé el piso que me compré y lo vendí más caro, claro, por los arreglos que hice. Me compré entonces una casa con dos plantas, buhardilla y garaje, que es lo que más me interesaba, un buen garaje para mis coches y mis motos, en algo hay que gastarse el dinero, ¿no? ¿Idiomas? No me hacen falta. Además, mi novia ya habla cinco o seis, aunque la pobre apenas gana 900 euros. No leo los periódicos, sólo la sección de motor. No sé muy bien cómo va el mundo. Cuando tengo alguna duda, llamo a mi hermano mayor, Fran, que tiene estudios universitarios, para que me explique por qué los americanos invaden a los árabes o por qué los japoneses están ahora tan nerviosos con los coreanos, ¿o es al revés? Joder, se parecen mucho. Por cierto, esta carta no la escribo yo sino mi hermano. Éste, con estudios, que es uno de esos empleados mileuristas (¿se dice así?). Yo no tengo tiempo de escribir cartas a los periódicos. Además, hago muchas faltas de ortografía y hoy tengo hora para correr con mi moto en Montmeló. ‘Adéu, nengs!’”

Maria Arxer, con su hija, Queralt, en una de las aulas de la facultad de Derecho de Girona donde estudiaba cuando quedó embarazada.
“Después de cinco años de maternidad y ganas de tirar la toalla, por fin me he licenciado”
Maria Arxer, 26 años. Pluriempleada, licenciada en Derecho y madre sola
“Junio del 2001. Tenía 20 años, acababa segundo de Derecho, la vida me sonreía, tenía amigos, un novio, una familia fantástica..., y una tarde me entero de que estoy embarazada. Mi mundo se derrumbó. El mayor problema era lo que pudiera pensar mi familia, donde todos me tenían tan bien considerada. No es raro: soy la mayor de diez hermanos y de 53 primos. Nunca me había planteado quedarme embarazada, pero mucho menos la posibilidad de abortar. No había otro camino que seguir adelante, así que mis planes se obstaculizaron. Quería empezar otra carrera y me habían adjudicado una beca para ir a Lisboa con un programa Erasmus. No podía hacerlo. Pero me prometí terminar Derecho. Era típico oír casos de chicas que habían dejado de estudiar al quedarse embarazadas y no quería que me ocurriera a mí. Por fin, después de cinco años de maternidad y de dudas, de ganas de tirar la toalla y de lucha continua, que no hubiera resistido si no hubiera sido por mis padres, por mi familia y por mis mejores amigos, el pasado septiembre me licencié. He alcanzado uno de mis objetivos más costosos. A ojos de cualquiera pueda parecer una tontería porque hay miles de licenciados y padres y madres que combinan trabajo, familia y estudios. Pero haberlo hecho llevando una casa, una hija y varios trabajos a la vez para poder llegar a fin de mes hacen que me sienta una persona luchadora. Para mí no ha sido fácil. Cuando vives en un cuarto piso sin ascensor, sin bañera, sin calefacción y con un techo que se cae a pedazos y el alquiler va subiendo cada vez más y no existe la más remota posibilidad de irse a uno más amplio porque no lo podría pagar con mis ridículos sueldos, no sientes precisamente que la vida sea un camino de rosas. También te desanimas cuando al buscar trabajo tienes que mirar el horario porque no puedes dejar la tarea más importante, que es hacer de madre, o cuando tienes que contar siempre el dinero al céntimo para poder llegar a todos los gastos. Con todo, soy la mamá más feliz del mundo. Cuando voy a buscar a Queralt al cole y se me lanza a los brazos, o se levanta por la mañana y me dice que me quiere, o ahora, que me pregunta de dónde sale el agua del lavabo, no puedo ver nada negativo en las decisiones tomadas. Mi vida no es como la de la mayoría de las chicas de 26 años. Ayer viernes me acosté a las 11 de la noche, pero esta mañana he podido levantarme con ella y jugar. Y me encanta.”
“Junio del 2001. Tenía 20 años, acababa segundo de Derecho, la vida me sonreía, tenía amigos, un novio, una familia fantástica..., y una tarde me entero de que estoy embarazada. Mi mundo se derrumbó. El mayor problema era lo que pudiera pensar mi familia, donde todos me tenían tan bien considerada. No es raro: soy la mayor de diez hermanos y de 53 primos. Nunca me había planteado quedarme embarazada, pero mucho menos la posibilidad de abortar. No había otro camino que seguir adelante, así que mis planes se obstaculizaron. Quería empezar otra carrera y me habían adjudicado una beca para ir a Lisboa con un programa Erasmus. No podía hacerlo. Pero me prometí terminar Derecho. Era típico oír casos de chicas que habían dejado de estudiar al quedarse embarazadas y no quería que me ocurriera a mí. Por fin, después de cinco años de maternidad y de dudas, de ganas de tirar la toalla y de lucha continua, que no hubiera resistido si no hubiera sido por mis padres, por mi familia y por mis mejores amigos, el pasado septiembre me licencié. He alcanzado uno de mis objetivos más costosos. A ojos de cualquiera pueda parecer una tontería porque hay miles de licenciados y padres y madres que combinan trabajo, familia y estudios. Pero haberlo hecho llevando una casa, una hija y varios trabajos a la vez para poder llegar a fin de mes hacen que me sienta una persona luchadora. Para mí no ha sido fácil. Cuando vives en un cuarto piso sin ascensor, sin bañera, sin calefacción y con un techo que se cae a pedazos y el alquiler va subiendo cada vez más y no existe la más remota posibilidad de irse a uno más amplio porque no lo podría pagar con mis ridículos sueldos, no sientes precisamente que la vida sea un camino de rosas. También te desanimas cuando al buscar trabajo tienes que mirar el horario porque no puedes dejar la tarea más importante, que es hacer de madre, o cuando tienes que contar siempre el dinero al céntimo para poder llegar a todos los gastos. Con todo, soy la mamá más feliz del mundo. Cuando voy a buscar a Queralt al cole y se me lanza a los brazos, o se levanta por la mañana y me dice que me quiere, o ahora, que me pregunta de dónde sale el agua del lavabo, no puedo ver nada negativo en las decisiones tomadas. Mi vida no es como la de la mayoría de las chicas de 26 años. Ayer viernes me acosté a las 11 de la noche, pero esta mañana he podido levantarme con ella y jugar. Y me encanta.”

“Ellas tienen de cuatro a setenta y tantos años. Todas han sido violadas por ‘motivos’ que se nos escapan”
Sandra Sotelo, 27 años. Coordina un proyecto contra las violaciones en África
Llegué a esta África como se llega a los paisajes más bellos, mitad por azar, mitad por intuición, el 19 de septiembre del 2006. Coordino dos proyectos de asistencia médica y psicosocial a víctimas de violencia sexual en la región del Nord Kivu, en el noreste de la República Democrática de Congo (RCD), frontera con Uganda, en un momento de transición hacia la democracia después de las recientes primeras elecciones presidenciales del país desde su independencia. La violación se utilizó como arma de guerra en esta región, pero hoy son sobretodo civiles quienes protagonizan las agresiones a mujeres y niñas. Trabajo para Farmamundi, una ONG que decidió apoyar a dos organizaciones locales del ámbito sanitario. Mi trabajo conlleva tareas logísticas, seguimiento financiero y supervisión de las actividades de los proyectos. El principio no ha sido fácil. Abrí la delegación sola ante tal escenario, en un país donde la situación de inseguridad es extrema y no hay otra luz que la del sol. Pero el impacto mayor ha sido el contacto con las víctimas. Ellas tienen de cuatro a sesenta y tantos años. Todas han sido violadas por “motivos” que se nos escapan. A veces por creencias satánicas para obtener poder, fuerza o una vida larga o por el rumor extendido de que si una persona infectada del VIH viola a una niña virgen, se curará del sida. Y hay una falta total de ética y moral. Soy licenciada en Económicas y estudié francés y algo de árabe… Después del último año de carrera en Montpellier, donde supe que amaba la libertad y el viaje como metáfora de la vida, volví a casa e intenté trabajar en una oficina normal. Pero carecía de sentido, hasta que un máster de Acción Humanitaria en la Universidad de Deusto me dio los elementos que necesitaba para “darme” y “recibirme”. Hoy soy más consciente que nunca del valor de esa gran capacidad por reinventar una vida, plena, allí donde esté, de amar a ese Otro aparentemente tan diferente. En julio termina el proyecto en RDC. Sé que el primer contacto con mi ciudad será otra misión compleja de vértigos y vacío, y ahí decidiré cuál es el siguiente reto.
Llegué a esta África como se llega a los paisajes más bellos, mitad por azar, mitad por intuición, el 19 de septiembre del 2006. Coordino dos proyectos de asistencia médica y psicosocial a víctimas de violencia sexual en la región del Nord Kivu, en el noreste de la República Democrática de Congo (RCD), frontera con Uganda, en un momento de transición hacia la democracia después de las recientes primeras elecciones presidenciales del país desde su independencia. La violación se utilizó como arma de guerra en esta región, pero hoy son sobretodo civiles quienes protagonizan las agresiones a mujeres y niñas. Trabajo para Farmamundi, una ONG que decidió apoyar a dos organizaciones locales del ámbito sanitario. Mi trabajo conlleva tareas logísticas, seguimiento financiero y supervisión de las actividades de los proyectos. El principio no ha sido fácil. Abrí la delegación sola ante tal escenario, en un país donde la situación de inseguridad es extrema y no hay otra luz que la del sol. Pero el impacto mayor ha sido el contacto con las víctimas. Ellas tienen de cuatro a sesenta y tantos años. Todas han sido violadas por “motivos” que se nos escapan. A veces por creencias satánicas para obtener poder, fuerza o una vida larga o por el rumor extendido de que si una persona infectada del VIH viola a una niña virgen, se curará del sida. Y hay una falta total de ética y moral. Soy licenciada en Económicas y estudié francés y algo de árabe… Después del último año de carrera en Montpellier, donde supe que amaba la libertad y el viaje como metáfora de la vida, volví a casa e intenté trabajar en una oficina normal. Pero carecía de sentido, hasta que un máster de Acción Humanitaria en la Universidad de Deusto me dio los elementos que necesitaba para “darme” y “recibirme”. Hoy soy más consciente que nunca del valor de esa gran capacidad por reinventar una vida, plena, allí donde esté, de amar a ese Otro aparentemente tan diferente. En julio termina el proyecto en RDC. Sé que el primer contacto con mi ciudad será otra misión compleja de vértigos y vacío, y ahí decidiré cuál es el siguiente reto.
de: Mónica Cabrera | 18/08/2008
Estoy interesada en el reportaje de Lorena Lloret, veterinaria acupuntora. Tengo un problema con un perro y me interesaría muchísimo poder contactar con ella. Gracias.
de: Helena | 10/07/2008
Me interesa mucho el proyecto de Hugo y Antonio sobre su línea de ropa. Tengo muy buenas ideas sobre diseño, tanto de ropa masculina como femenina, especialmente ropa juvenil y desenfadada, y me gustaría poder contactar con ellos y así intercambiar ideas
de: Montserrat García | 21/06/2008
(Continuación) Por todo ello y porque estamos iniciando proyectos con los que sería de valor incalculable poder contar con personas como ella y como todos los que han aparecido en esta sección del "Magazine" (y por todos aquellos, tantos y tantos, que deberían hacerlo y, posiblemente, nunca lo hagan), ruego , si ella o alguien cercano a ella lo lee, se pongan en contacto conmigo. Estaría infinitamente agradecida.
Un abrazo enorme para tod@s!
Adisaus@gmail.com
de: Montserrat García | 21/06/2008
Hola. En primer lugar, simplemente agradecer esta iniciativa de La Vanguardia sobre nosotros, los jóvenes, tan supuestamente "malos", desastres y sin ideales. Hoy por fin me he decidido también, pues, a transmitiros mi gran interés en poder contactar con Irene Val (arquitecta verde), puesto que, además de tener la misma edad, nos dedicamos a un ámbito muy similar profesionalmente con principios idénticos, y debo también comentar que igual poseo una discapacidad física que procuro que no sea jamás obstáculo para realizar todo aquello que me hace feliz.
de: Eva | 05/06/2008
Respondiendo a una pregunta que he leído entre los comentarios, diré que Rafael Soriano trabaja en Pozuelo de Alarcón (Madrid). Un saludo.
de: Keku | 28/05/2008
Precioso el sombrero que lleva Cecilia Sanchís Migoya en la foto. Me gustaría mucho ver los diseños de sus zapatos.
de: Mary Vasquez | 13/05/2008
Qué bueno que existan jóvenes con sensibilidad. felicito a Rafael Soriano, por apostar y trabajr con personas con disminución psíquica. Soy mamá de una joven con síndrome de Down, y me encantaría saber en qué ciudad trabaja con estas personas, ya que a Claudia le encantar bailar, cantar y actuar. Muchas gracias.
de: Batujj | 20/03/2008
La vida está llena de sueños, sueños que viven en las personas y sólo en ellas pueden morir. La vida golpea y la culpamos, regala y la ingnoramos. Sólo en ella encontramos el camino. Entendemos en ella que antes que nosotros ya existían sus montañas, árboles, ríos, etc.. volver al principio de ella es entender donde empieza la humildad para poder vivir su naturalidad igual que vives cuando tienes sed o duermes cuando estás cansado... creo en actos racionales y extrovertidos, fuerza de voluntad, amistad, recuerdo y sobretodo en el respeto y la igualdad, en sobrevivir para volver a empezar y percibo todo esto lleno del mejor perfume que desprende la vida.
de: Clara | 16/03/2008
Quiero felicitar el trabajo de Rafael Soriano con los alumnos de Afanias, es una labor extraordinaria, admiro de verdad el trabajo de este chico y sobretodo la manera de llevarlo. Estoy cansada también del trato que se le da a este colectivo, y al de personas mayores en el entorno residencial. Me gusta mucho Tambores de Pozuelo y en especial los videos que he visto de música celta, espero que sigais colgando las actuaciones en Internet para los que no somos de Madrid. Os admiro de verdad. Enhorabuena para Rafa, Rodrigo y Lola por el trabajo en Afanias.
de: Liliana Gomes Melo | 10/03/2008
Quiero vestirme a la moda..
de: Laetitia Orlans | 05/03/2008
Para pilar: www.marispolymerspain.com
de: María Torre-marín | 22/01/2008
Impresionante testimonio de la monja, !qué tipa tan "increible " e "invisible" pero realmente extraordinaria!. Me impactó su claridad, su decisión y su fuerza. Fe... mucha... qué rece por nosotros... mundanos visibles... y ordinarios... Gracias por buscar estos tesoros desconocidos y contarnos sus vidas....
de: Pilar Rios | 16/01/2008
He leído con mucho interés el testimonio de Marc Boix sobre su descubrimiento de un poliuretano para la impermeabilización en los problemas de la construcción, y les agradecería infinitamente me hicieran saber el teléfono, fax o dirección de su empresa Maris Polymers Spain. Muy agradecida.
de: Guillem Barceló | 02/12/2007
Extraordinari és aquell que creu en els seus somnis i decideix tirar endavant on d'altres, segurament per por, es rendeixen abans d'haver ni tan sols començat. Ànims, doncs, a tots aquells que no es conformen amb "el que hi ha", i que segueixen el què els dicta el cor... perquè sols l'experiència de la satisfacció personal ja val la pena.
Extraordinario es aquel que cree en sus sueños i decide avanzar donde otros, quizás debido al miedo, se rinden antes de ni siquiera haber empezado. Ánimo, pues, a todos los que no se conforman con "lo que hay", y que siguen lo que les dicta el corazón... porque sólo la experiéncia de la satisfacción personal ya vale la pena.
de: Careybagsbon | 22/11/2007
Greetings to all. Prompt the best online shop on sale of Books.
de: Marta Mensa Torras | 04/11/2007
Hola Joaquín. Sóc la Marta Mensa, també em van fer una entrevista els del Magazine. Ara estic a Piura (Perú) i els meus pares des de Barcelona m'han avisat que llegeixi la teva entrevista. Molt interessant. Per cert ¿a quina part del Perú fabriqueu la roba? M'ineteressa el teu tema més que res perquè ja fa sis anys que estic al Perú, però cap el nord.
de: ISMAEL CAMPOS ANTEQUERA | 15/10/2007
Mi historia comienza el día que gané el concurso anual de oratoria que organiza el Colegio de Abogados de Barcelona pues me catapultó a la independencia profesional. Desde 2006 ejerzo por mi propia cuenta (amén de ser mi propia secretaria y mi gestor) mientras lo compagino con trabajos como profesor de lengua y literatura castellana y catalana en institutos. No me sonroja decir que mi despacho es mi propio dormitorio, en casa de mis padres, a la espera de alquilar uno cuando pasen las fechas de las oposiciones del año venidero. La etapa ha sido durísima y me he sentido muy solo, pero me siento genial porque AHORA soy el abogado que siempre quise ser.
de: Anna Puig | 04/10/2007
He leído una noticia sobre maltrato animal y la relación con la violencia, gracias a Nuria y a las personas que se dedican a luchar para combatir la crueldad hacia los más débiles y, por supuesto, gracias también a todos estos jóvenes extraordinarios que intentan hacer un mundo mejor.
de: Javier Gallego llorente | 08/09/2007
Extraordinario el que lleva a cabo sus sueños, que es humilde, que sale adelante solo, que lucha por lo que cree, que sus sueños no son faciles... muchos de los jovenes que aparecen aqui consiguen ser extraordinarios gracias a la economía o soporte de sus padres. Extraordinario es por ejemplo ese joven inmigrante que llega con una mano delante y otra detras, que aprende nuestro idioma, que lucha en el dia a dia, que consigue un trabajo o montar un negocio, sacar adelante una familia, ayudar a los suyos. Este es mi pequeño homenaje a esos jovenes extraordinarios inmigrantes que a traves de su lucha nos demuestran cada dia lo importante de la vida y que pocas veces apreciamos.
de: Xavi | 04/09/2007
Me uno a Helena: me interesaria poder contactar con Angel Garcia, podria dar una mano con la busqueda de fondos. Ademas, estaba planeando ir a India o Thailandia a hacer algo el año que viene y, como Camboya anda por ahi, me interesaria saber mas del proyecto. Me pueden escribir a realchancho@yahoo.es. Muchas gracias.
de: Helena Gonzalez | 24/08/2007
Hace 20 días que he vuelto de Camboya e, igual que a Angel García, a mí también me sorprendió mucho la superpoblación infantil que hay en este país. Me gustaría poder contactar con Angel, sus dos proyectos me parecen muy interesantes. Soy una apasionada de la fotografía y tengo ganas de ver su trabajo. ¿Ha hecho alguna exposición?. ¿Es posible establecer contacto con los protagonistas de las historias?
Gracias y adiós.
de: Marc | 19/08/2007
Después de leer este testimonio, he buscado información sobre pieles y animales de abasto y expreso mi más absoluta repulsa al maltrato a los animales. Enhorabuena por reflejar esta creciente sensibilidad en nuestra sociedad, y gracias a los que luchan por ello. Tienen todo mi apoyo.







