04/02/2007
Jóvenes extraordinarios
Jóvenes con historias que merecen ser contadas
Setenta y seis retos, setenta y seis historias son la primera respuesta a la convocatoria hecha por el Magazine en busca de jóvenes extraordinarios. Familiares y amigos y también los propios protagonistas han contado cómo han desarrollado su idea, cómo consiguieron realizar un sueño, cómo lograron sortear las condiciones más difíciles y sentirse ahora muy satisfechos con ellos mismos... Hablan del valor de los amigos, de los familiares, del poder de los sueños y de su enorme empeño.

"Soy feliz, he encontrado mi lugar en el mundo"
Rocío Estepa, 32 años, empresaria neorrural
Taramundi es un pueblo asturiano de montaña. Su nombre tiene magia. Quiere decir mundo maravilloso. Allí recaló hace dos años Rocío. Dejaba atrás diez combinando en Sama de Langreo su trabajo de profesora funcionaria con un taller y una empresa de bisutería. “Siempre tenía prisa y andaba corriendo. Necesitaba facturar mucho para hacer frente a una serie de gastos adquiridos por la empresa, así que trabajaba siempre hasta las nueve y media de la noche y una temporada trabajé además los fines de semana en un restaurante. Esto no era vivir... Era morir.” Rocío está divorciada y tiene dos hijas, Dora y Nela. Un día Dora apareció en la puerta de su habitación abrazada a Mozart, su muñeco de dormir, y le preguntó: “¿Hoy con quién voy, mamá?”. “Ése fue el hecho que me hizo despertar. Me dije: ‘Rocío, vivimos una vez y luego nos morimos, nos entierran y nos comen los gusanos. ¿Quieres vivir así la única vida que te ha tocado?’.”
En Taramundi, la vida es paz. Gira alrededor de su taller de bisutería, de una tienda real y de una en Internet –www.webdefro.com- y sobre todo, de su compañero Aitor y de sus hijas. “Ellas han encontrado a su madre. La que es la presidenta del AMPA del cole, la que las lleva dos días por semana a la piscina y se mete en ella, la que hace taller de cuentacuentos para el cole, la que se tumba con ellas a ver una peli en el DVD. Taramundi me ha regalado tiempo.” Se siente bien y un punto extraordinaria por saberse dueña de “una nueva forma de valentía”, que implica, sencillamente, necesitar menos y saber lo que no quiere. “Soy feliz. He encontrado mi lugar en el mundo. Y no es un lugar geográfico. Es un lugar vital.”
Testimonios recogidso por Mónica Artigas.
Foto de Xurxo Lobato.
Taramundi es un pueblo asturiano de montaña. Su nombre tiene magia. Quiere decir mundo maravilloso. Allí recaló hace dos años Rocío. Dejaba atrás diez combinando en Sama de Langreo su trabajo de profesora funcionaria con un taller y una empresa de bisutería. “Siempre tenía prisa y andaba corriendo. Necesitaba facturar mucho para hacer frente a una serie de gastos adquiridos por la empresa, así que trabajaba siempre hasta las nueve y media de la noche y una temporada trabajé además los fines de semana en un restaurante. Esto no era vivir... Era morir.” Rocío está divorciada y tiene dos hijas, Dora y Nela. Un día Dora apareció en la puerta de su habitación abrazada a Mozart, su muñeco de dormir, y le preguntó: “¿Hoy con quién voy, mamá?”. “Ése fue el hecho que me hizo despertar. Me dije: ‘Rocío, vivimos una vez y luego nos morimos, nos entierran y nos comen los gusanos. ¿Quieres vivir así la única vida que te ha tocado?’.”
En Taramundi, la vida es paz. Gira alrededor de su taller de bisutería, de una tienda real y de una en Internet –www.webdefro.com- y sobre todo, de su compañero Aitor y de sus hijas. “Ellas han encontrado a su madre. La que es la presidenta del AMPA del cole, la que las lleva dos días por semana a la piscina y se mete en ella, la que hace taller de cuentacuentos para el cole, la que se tumba con ellas a ver una peli en el DVD. Taramundi me ha regalado tiempo.” Se siente bien y un punto extraordinaria por saberse dueña de “una nueva forma de valentía”, que implica, sencillamente, necesitar menos y saber lo que no quiere. “Soy feliz. He encontrado mi lugar en el mundo. Y no es un lugar geográfico. Es un lugar vital.”
Testimonios recogidso por Mónica Artigas.
Foto de Xurxo Lobato.

“Mis aspiraciones no eran coherentes con mi fe. Me pregunté que quería Dios de mí"
Sara Picher, 26 años, monja de clausura
“Yo quería ser actriz. Lo que más me gustaba era ir al cine a ver pelis de suspense y terror”, ríe Sara. Plena adolescencia, planes comunes: chico, familia… una vida normal. Hasta que un día, en un viaje a Roma, sintió la inquietud. Estudiaba enfermería. Tenía 19 años. “Me di cuenta de que mi vida y mis aspiraciones no eran coherentes con mi fe, que sí que era intensa. Me pregunté qué quería Dios de mí. Y me vi haciendo una vida de reflexión y plegaria. En Vallbona de les Monges, un lugar que conocía y adonde a veces acudía por instinto, para desconectar.” Así fue como comenzó su noviciado en este monasterio cistercenciense. Hubo gente que la apoyó. Muchos, sin entenderla. “Pero no es raro. Ni yo lo entiendo.”
Hasta los 21, vivió una etapa de discerni-miento. No es fácil asumir las renuncias. “Claro que me gustan los hombres. Como a toda mujer, así estamos hechas por naturaleza. Pero yo renuncio a todos ellos por Dios. Es él el amor que he encontrado, él me sacia, me llena. Mi opción es ésta.” Después hizo los primeros votos, y ahora le faltan sólo los votos solemnes. “Así, mientras, puedo acabar mis estudios de Teología.” Se dedica a la cerámica. Nunca sale del monasterio. “Mis amigas vienen y me presentan a sus novios.” No se maquilla. “Eso sí: no vamos con pelos por aquí y por allá. Es necesario tener buena presencia.” No hay nada fuera que le interese tanto como la vida monacal y de plegaria, de seis de la mañana a diez de la noche. El gran silencio. “Bueno, algún día también miramos una película. Las últimas, Vive como quieras, con James Stewart, y Siete años en el Tibet.” Hum, Brad Pitt. “No, ja ja… Brad Pitt no es mi tipo.”
Testimonios recogidos por Mónica Artigas.
Foto de Tatiana Donoso.
“Yo quería ser actriz. Lo que más me gustaba era ir al cine a ver pelis de suspense y terror”, ríe Sara. Plena adolescencia, planes comunes: chico, familia… una vida normal. Hasta que un día, en un viaje a Roma, sintió la inquietud. Estudiaba enfermería. Tenía 19 años. “Me di cuenta de que mi vida y mis aspiraciones no eran coherentes con mi fe, que sí que era intensa. Me pregunté qué quería Dios de mí. Y me vi haciendo una vida de reflexión y plegaria. En Vallbona de les Monges, un lugar que conocía y adonde a veces acudía por instinto, para desconectar.” Así fue como comenzó su noviciado en este monasterio cistercenciense. Hubo gente que la apoyó. Muchos, sin entenderla. “Pero no es raro. Ni yo lo entiendo.”
Hasta los 21, vivió una etapa de discerni-miento. No es fácil asumir las renuncias. “Claro que me gustan los hombres. Como a toda mujer, así estamos hechas por naturaleza. Pero yo renuncio a todos ellos por Dios. Es él el amor que he encontrado, él me sacia, me llena. Mi opción es ésta.” Después hizo los primeros votos, y ahora le faltan sólo los votos solemnes. “Así, mientras, puedo acabar mis estudios de Teología.” Se dedica a la cerámica. Nunca sale del monasterio. “Mis amigas vienen y me presentan a sus novios.” No se maquilla. “Eso sí: no vamos con pelos por aquí y por allá. Es necesario tener buena presencia.” No hay nada fuera que le interese tanto como la vida monacal y de plegaria, de seis de la mañana a diez de la noche. El gran silencio. “Bueno, algún día también miramos una película. Las últimas, Vive como quieras, con James Stewart, y Siete años en el Tibet.” Hum, Brad Pitt. “No, ja ja… Brad Pitt no es mi tipo.”
Testimonios recogidos por Mónica Artigas.
Foto de Tatiana Donoso.

"Enseñamos a navegar por la vida a niños con alguna
discapacidad psíquica"
Maite basacoma y paola martíneZ. 30 y 31 años. Psicólogas. Dirigen una escuela de vela para discapacitados.
Cuenta Maite que uno de los motivos que la empujaron a estudiar Psicología fue querer con locura a una prima suya que es discapacitada psíquica. Cuenta Paola que la pasión por la vela que Maite y ella compartían desde los seis años fue lo que las llevó a crear una escuela de este deporte para discapacitados. Hoy, Vela Sense Límits, en Arenys de Mar, Barcelona, es su orgullo y punto de referencia. Cada año navegan sobre sus veleros 400 personas. “Estamos convencidas de que es un deporte que potencia al máximo sus capacidades y el trabajo autónomo. Ahora sólo nos queda comprobarlo científicamente, y en ello estamos”, dice Maite.
A la escuela dedican los fines de semana. No existe afán de lucro. Por eso ambas tienen sus respectivos trabajos. Maite, en un centro asistencial para disminuidos; Paola, en talleres ocupacionales. De la escuela, lo que se llevan no es comparable a un sueldo. Es mucho mejor. “Hay logros suyos que son mi piel de gallina, mi emoción”, dice Paola. Y Maite asegura que descubrir en sus alumnos su parte genial es maravilloso: “No hay ninguno que no la posea. Uno es un músico fuera de serie, otro te demuestra una memoria prodigiosa... La gente está demasiado acostumbrada a ver lo que no tienen”. Paola explica cómo enseñarles ha reforzado su mentalidad positiva. “Apreciando cada logro, diciendo siempre ‘muy bien’, insistiendo en ello, hemos acabado diciendo esta frase en cada momento de nuestra vida privada que nos gusta.” Paola tiene un bebé de ocho meses. “Tendrá que esperar unos años para llevar un barco, pero ya tiene muchos tíos con discapacidad intelectual, y eso enseña a navegar por la vida.
Cuenta Maite que uno de los motivos que la empujaron a estudiar Psicología fue querer con locura a una prima suya que es discapacitada psíquica. Cuenta Paola que la pasión por la vela que Maite y ella compartían desde los seis años fue lo que las llevó a crear una escuela de este deporte para discapacitados. Hoy, Vela Sense Límits, en Arenys de Mar, Barcelona, es su orgullo y punto de referencia. Cada año navegan sobre sus veleros 400 personas. “Estamos convencidas de que es un deporte que potencia al máximo sus capacidades y el trabajo autónomo. Ahora sólo nos queda comprobarlo científicamente, y en ello estamos”, dice Maite.
A la escuela dedican los fines de semana. No existe afán de lucro. Por eso ambas tienen sus respectivos trabajos. Maite, en un centro asistencial para disminuidos; Paola, en talleres ocupacionales. De la escuela, lo que se llevan no es comparable a un sueldo. Es mucho mejor. “Hay logros suyos que son mi piel de gallina, mi emoción”, dice Paola. Y Maite asegura que descubrir en sus alumnos su parte genial es maravilloso: “No hay ninguno que no la posea. Uno es un músico fuera de serie, otro te demuestra una memoria prodigiosa... La gente está demasiado acostumbrada a ver lo que no tienen”. Paola explica cómo enseñarles ha reforzado su mentalidad positiva. “Apreciando cada logro, diciendo siempre ‘muy bien’, insistiendo en ello, hemos acabado diciendo esta frase en cada momento de nuestra vida privada que nos gusta.” Paola tiene un bebé de ocho meses. “Tendrá que esperar unos años para llevar un barco, pero ya tiene muchos tíos con discapacidad intelectual, y eso enseña a navegar por la vida.
de: Mary Vasquez | 13/05/2008
Qué bueno que existan jóvenes con sensibilidad. felicito a Rafael Soriano, por apostar y trabajr con personas con disminución psíquica. Soy mamá de una joven con síndrome de Down, y me encantaría saber en qué ciudad trabaja con estas personas, ya que a Claudia le encantar bailar, cantar y actuar. Muchas gracias.
de: Batujj | 20/03/2008
La vida está llena de sueños, sueños que viven en las personas y sólo en ellas pueden morir. La vida golpea y la culpamos, regala y la ingnoramos. Sólo en ella encontramos el camino. Entendemos en ella que antes que nosotros ya existían sus montañas, árboles, ríos, etc.. volver al principio de ella es entender donde empieza la humildad para poder vivir su naturalidad igual que vives cuando tienes sed o duermes cuando estás cansado... creo en actos racionales y extrovertidos, fuerza de voluntad, amistad, recuerdo y sobretodo en el respeto y la igualdad, en sobrevivir para volver a empezar y percibo todo esto lleno del mejor perfume que desprende la vida.
de: Clara | 16/03/2008
Quiero felicitar el trabajo de Rafael Soriano con los alumnos de Afanias, es una labor extraordinaria, admiro de verdad el trabajo de este chico y sobretodo la manera de llevarlo. Estoy cansada también del trato que se le da a este colectivo, y al de personas mayores en el entorno residencial. Me gusta mucho Tambores de Pozuelo y en especial los videos que he visto de música celta, espero que sigais colgando las actuaciones en Internet para los que no somos de Madrid. Os admiro de verdad. Enhorabuena para Rafa, Rodrigo y Lola por el trabajo en Afanias.
de: Liliana Gomes Melo | 10/03/2008
Quiero vestirme a la moda..
de: Laetitia Orlans | 05/03/2008
Para pilar: www.marispolymerspain.com
de: María Torre-marín | 22/01/2008
Impresionante testimonio de la monja, !qué tipa tan "increible " e "invisible" pero realmente extraordinaria!. Me impactó su claridad, su decisión y su fuerza. Fe... mucha... qué rece por nosotros... mundanos visibles... y ordinarios... Gracias por buscar estos tesoros desconocidos y contarnos sus vidas....
de: Pilar Rios | 16/01/2008
He leído con mucho interés el testimonio de Marc Boix sobre su descubrimiento de un poliuretano para la impermeabilización en los problemas de la construcción, y les agradecería infinitamente me hicieran saber el teléfono, fax o dirección de su empresa Maris Polymers Spain. Muy agradecida.
de: Guillem Barceló | 02/12/2007
Extraordinari és aquell que creu en els seus somnis i decideix tirar endavant on d'altres, segurament per por, es rendeixen abans d'haver ni tan sols començat. Ànims, doncs, a tots aquells que no es conformen amb "el que hi ha", i que segueixen el què els dicta el cor... perquè sols l'experiència de la satisfacció personal ja val la pena.
Extraordinario es aquel que cree en sus sueños i decide avanzar donde otros, quizás debido al miedo, se rinden antes de ni siquiera haber empezado. Ánimo, pues, a todos los que no se conforman con "lo que hay", y que siguen lo que les dicta el corazón... porque sólo la experiéncia de la satisfacción personal ya vale la pena.
de: Careybagsbon | 22/11/2007
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de: Marta Mensa Torras | 04/11/2007
Hola Joaquín. Sóc la Marta Mensa, també em van fer una entrevista els del Magazine. Ara estic a Piura (Perú) i els meus pares des de Barcelona m'han avisat que llegeixi la teva entrevista. Molt interessant. Per cert ¿a quina part del Perú fabriqueu la roba? M'ineteressa el teu tema més que res perquè ja fa sis anys que estic al Perú, però cap el nord.
de: ISMAEL CAMPOS ANTEQUERA | 15/10/2007
Mi historia comienza el día que gané el concurso anual de oratoria que organiza el Colegio de Abogados de Barcelona pues me catapultó a la independencia profesional. Desde 2006 ejerzo por mi propia cuenta (amén de ser mi propia secretaria y mi gestor) mientras lo compagino con trabajos como profesor de lengua y literatura castellana y catalana en institutos. No me sonroja decir que mi despacho es mi propio dormitorio, en casa de mis padres, a la espera de alquilar uno cuando pasen las fechas de las oposiciones del año venidero. La etapa ha sido durísima y me he sentido muy solo, pero me siento genial porque AHORA soy el abogado que siempre quise ser.
de: Anna Puig | 04/10/2007
He leído una noticia sobre maltrato animal y la relación con la violencia, gracias a Nuria y a las personas que se dedican a luchar para combatir la crueldad hacia los más débiles y, por supuesto, gracias también a todos estos jóvenes extraordinarios que intentan hacer un mundo mejor.
de: Javier Gallego llorente | 08/09/2007
Extraordinario el que lleva a cabo sus sueños, que es humilde, que sale adelante solo, que lucha por lo que cree, que sus sueños no son faciles... muchos de los jovenes que aparecen aqui consiguen ser extraordinarios gracias a la economía o soporte de sus padres. Extraordinario es por ejemplo ese joven inmigrante que llega con una mano delante y otra detras, que aprende nuestro idioma, que lucha en el dia a dia, que consigue un trabajo o montar un negocio, sacar adelante una familia, ayudar a los suyos. Este es mi pequeño homenaje a esos jovenes extraordinarios inmigrantes que a traves de su lucha nos demuestran cada dia lo importante de la vida y que pocas veces apreciamos.
de: Xavi | 04/09/2007
Me uno a Helena: me interesaria poder contactar con Angel Garcia, podria dar una mano con la busqueda de fondos. Ademas, estaba planeando ir a India o Thailandia a hacer algo el año que viene y, como Camboya anda por ahi, me interesaria saber mas del proyecto. Me pueden escribir a realchancho@yahoo.es. Muchas gracias.
de: Helena Gonzalez | 24/08/2007
Hace 20 días que he vuelto de Camboya e, igual que a Angel García, a mí también me sorprendió mucho la superpoblación infantil que hay en este país. Me gustaría poder contactar con Angel, sus dos proyectos me parecen muy interesantes. Soy una apasionada de la fotografía y tengo ganas de ver su trabajo. ¿Ha hecho alguna exposición?. ¿Es posible establecer contacto con los protagonistas de las historias?
Gracias y adiós.
de: Marc | 19/08/2007
Después de leer este testimonio, he buscado información sobre pieles y animales de abasto y expreso mi más absoluta repulsa al maltrato a los animales. Enhorabuena por reflejar esta creciente sensibilidad en nuestra sociedad, y gracias a los que luchan por ello. Tienen todo mi apoyo.







