18/05/2008

El valle que encierra el mayor secreto del Tíbet

Texto y fotos de Rafael Poch
La CIA utilizó el sufrimiento tibetano contra China para alentar una guerrilla, pero  no tuvo grandes resultados militares. El deshielo entre Washington y Pekín acabó con ella en 1974. El Magazine ha viajado al valle de Mustang, en la frontera de Nepal, donde se asentaron aquellos guerrilleros. Los testimonios de los excombatientes permiten reconstruir  un episodio poco conocido de la historia que tuvo como escenario un rincón olvidado al pie del Himalaya.

Vea el blog Diario de Pekín

Los puntos de control del ejército de Nepal se encuentran en los mismos lugares que hace medio siglo controlaba la guerrilla tibetana

El final
A principios de 1969, los cambios en la política exterior, que en 1970 y 1972 desembocaron en el acercamiento entre Estados Unidos y China, determinaron que la CIA anunciara a la guerrilla la conclusión de la operación en Mustang. El objetivo en Washington era usar a Mao para incrementar la presión contra la URSS. Los guerrilleros tibetanos fueron utilizados para una causa que se jugaba en un tablero mundial de relaciones y hostilidades, en el que ellos eran piezas completamente insignificantes. La mayoría de ellos reconoce hoy esa circunstancia, pero, al mismo tiempo, no considerainútil su lucha. “Luchábamos por
la libertad y el país, no fue una pérdida de tiempo”, reacciona Tega, ex guerrillero de 79 años que conserva la cicatriz del balazo chino que le atravesó el brazo izquierdo cerca de la frontera de Mustang. Todas las fuentes confirman que el ejército chino nunca cruzó la frontera de Nepal en acciones militares de represalia.
En 1968, el jefe de la guerrilla de Mustang, un lama llamado Bapa Yeshe, había caído en desgracia ante la CIA. Se sospechaba que había robado la mayor parte de los fondos que la Agencia le entregaba para pagar a sus hombres. Los hermanos del Dalai Lama y la CIA enviaron entonces a Mustang a un nuevo jefe, Gyato Wangdu, un carismático e irreductible guerrillero que había formado parte del primer grupo de seis khampas adiestrado por la CIA en 1957. La rivalidad entre Gyato Wangdu y el corrupto Bapa Yeshe puso una nota dramática a la última etapa del ejército secreto del Himalaya. Los vecinos de Mustang recuerdan que el ejército khampa se dividió en dos bandos que mantuvieron enfrentamientos armados. En ese contexto, en 1972 falleció el rey de Nepal Mahendra, simpatizante de la causa tibetana, que había visitado Mustang y tolerado, cerrando los ojos, la presencia khampa allá. Su sucesor en el trono, Bihendra, se acercó a China. Privado de fondos y dividido en facciones, el ejército del Himalaya profundizó sus excesos hasta el punto de que la población de Mustang apeló al gobierno de Katmandú para que pusiera orden en su remoto reino. China presionaba en el mismo sentido, mientras que la CIA ponía en marcha toda una serie de programas y subvenciones para reasentar a los guerrilleros que dejaran las armas en Pojara y sus alrededores.
En 1974, el gobierno de Nepal envió tropas a Mustang para desarmar a los guerrilleros. El Dalai Lama intervino mandando un mensaje grabado al ejército khampa en el que advertía que el foco iba a ser destruido y que miles de tibetanos residentes en Nepal podían sufrir las iras de la población si había enfrentamientos con el ejército real nepalí.
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de: Jaume | 23/05/2008
Molt bo aquest reportatge, és estrany comprovar que el diari està ple de comenaris sobre notícies fluixes o directament d'agència i, en canvi aquí, amb una sentència final "cinco de esas organizaciones fueron las que organizaron la revuelta tibetana del pasado mes de marzo" que, si es certa, ajuda a entendre molt les coses d'avui. Sense cap comentari. Estrany. Segurament manquen links directes entre el Magazine i les pàgines de La Vanguardia. En qualsevol cas, enhorabona als autors.
30 de noviembre
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