20/09/2009

La encrucijada de una urbe

Madrid DF

Texto de Bernardo Gutiérrez
Fotos de Xavier Cervera
El estallido de la burbuja inmobiliaria ha dejado el modelo del Madrid metropolitano al desnudo: barrios despoblados, urbanizaciones abandonadas e incluso ciudades dormitorio deshabitadas en otras provincias, como Valdeluz (Guadalajara) o Seseña (Toledo). El gran Madrid, con casi seis millones de personas, se ha consolidado como un mercado financiero internacional. Pero la crisis le ha empujado a un gran dilema: ¿crecer o no crecer?, ¿calidad o cantidad?

Calles y edificios vacíos en el ensanche de Vallecas

Tras la ley autonómica del 2001, polémica por su “todo suelo es urbanizable”, la situación de Madrid se desbocó. Entre el 2001 y el 2008 se construyeron 407.344 viviendas y casi se llega al millón si se cuentan las que están en ejecució

“Sólo por este paisaje vale la pena vivir aquí.” Alfonso Llerena –40 años, charlatán– señala el horizonte-tras-el-balcón: una planicie amarillenta. El desierto del kilómetro 32 de la A-4, en la provincia de Toledo. Pero la alegría reina en el quinto piso del número 4 de la calle El Greco, en la urbanización El Quiñón de Seseña, el corazón del sueño enladrillado de Francisco Hernando, el Pocero. Luz Marina, la mujer de Alfonso, muestra alegre “su pisazo”. Esta hostelera en paro elogia la piscina del edificio. “Además, vivimos a 300 metros de la Comunidad de Madrid”, matiza.  Cuando habla de servicios frunce el ceño. Alfonso trabaja en Villaverde, en el sur de Madrid, como vigilante jurado. Va en coche porque “es imposible en transporte público”. La lista de peros es larga. No hay farmacia ni estanco. No hay hospital. “Van llegando comercios –afirma Alfonso–, pero faltan cosas.”

Cinco de la tarde. El calor mordisquea el asfalto de El Greco. La calle, casi desierta. Un hombre sin camiseta susurra un “no spanish, chequish”. En el locutorio New People, el colombiano Carlos Enrique López comenta algunos robos en garajes. A unos metros, una estatua de los padres del Pocero de aire estalinista preside una rotonda y las “campiñas rasas, yermas, polvorientas” que describió Azorín hace un siglo en Castilla. María Ángeles Vicente, encargada del autoservicio Montero, repite/martillea un “esto es precioso, niño”. El Pocero, dice, es buena gente. “Se pasea por aquí con limusina y guardaespaldas, yo haría lo mismo”, matiza. María encarna el perfil de los 2.800 vecinos censados en la urbanización. La culpa de que el Pocero haya paralizado la construcción de El Quiñón, según ellos, es del alcalde de Seseña, Manuel Fuentes (Izquierda Unida). Los vecinos no hablan de burbuja inmobiliaria. El Pocero es un Dios-concede-sueños, papá ladrillo. Ahora ha huido con sus grúas a Guinea Ecuatorial. De las 13.508 viviendas previstas, sólo se han levantado 5.600. Muchas siguen sin vender. Encerradas en calles valladas. Pero sus vecinos –clase baja e inmigrantes– apoyan al constructor que jamás leyó un libro. Los informes de la Junta de Castilla-la Mancha desa-consejaron la urbanización. Pero ya es tarde. Alfonso, Luz Marina, María, todos aguardan un futuro incierto en el minilujo de piscinas y pádel de sus edificios.

Nuevos vecinos de Seseña , la ciudad del

Pocero, en la frontera de Madrid y Toledo

Ladrillo sin fronteras
El Quiñón es apenas un grano de arena de la expansión metropolitana de Madrid. La ciudad que, según el periodista Luis Carandell, “surgió de la nada” en las últimas décadas se ha estirado como un chicle. La superficie urbanizada de la Comunidad de Madrid desde 1987 hasta el 2000 creció un 50%, según el proyecto Corine Land Cover. Tras la ley autonómica del 2001, polémica por su “todo suelo es urbanizable”, la situación se desbocó. De Madrid al cielo de la edificación: 407.344 viviendas construidas entre el 2001 y el 2008, según el Ministerio de Vivienda. La cifra sube a casi un millón, según el colectivo Observatorio Metropolitano, si se cuentan las viviendas en ejecución. Y a 1.150.000 incluyendo a poblaciones limítrofes de Toledo, Segovia, Guadalajara y Ávila. El Ayuntamiento de Madrid ha sembrado 390.000 viviendas (208.808 en ejecución), suficientes para 1.056.900 nuevos habitantes, según sus propias fuentes. La ciudad crece. Construye. Se estira.

Las infraestructuras de este descomunal Madrid Distrito Federal, además, avanzan a un ritmo vertiginoso. La Comunidad de Madrid ya cuenta con 2.600 kilómetros de carreteras, de ellos, 1.000 de autopistas, el doble que hace diez años. En el 2004, tenía ya 174 kilómetros por millón de habitantes, frente a los 43 de Londres, según el Instituto para la Planificación Urbana y Desarrollo del Área de París (Iaurif). Pero el Gobierno de Esperanza Aguirre está construyendo 334 kilómetros de carreteras. Y hay más: el metro posee una red de 317 kilómetros (sólo superado por Nueva York y Londres). Llega hasta municipios como Arganda, a más de 20 kilómetros de Madrid. Aquella ciudad-rompeolas de todas las Españas del poeta Antonio Machado, la villa y corte de 700.000 habitantes de principio de siglo, suma y sigue. Y prolonga su influencia en una espiral de barrios-ciudades-provincias dormitorios. El eslogan oficial de la Comunidad de Madrid, “la suma de todos”, ya excede su frontera/cuerpo.

¿Pero necesita Madrid más habitantes que los 6.251.876 de su censo del 2008? ¿Había demanda de vivienda para construir tanto? ¿Existe un tejido económico para tanta población? ¿La crisis frenará el crecimiento del Madrid DF? “No había necesidad de tantas viviendas. Los políticos se cegaron por intereses personales.” Habla Pedro Ortiz, cerebro del crecimiento metropolitano de Madrid. Dirigió el plan Regional de Estrategia Territorial de 1996. El modelo, a falta de un plan metropolitano como el que Barcelona tiene desde 1976, se convirtió en la Biblia urbana del gran Madrid. “La ciudad –afirma este arquitecto y urbanista– no creció como una mancha de aceite, como las urbes europeas en el siglo XIX, sino como salpicadura de aceite.” Habla de un huevo friéndose. Y de pequeñas gotitas que saltan. Madrid creció en el siglo XX cuando ya existía el transporte privado. Y las gotitas/ciudades se desarrollaron aisladas, sin tejido económico propio.

El plan sugería un modelo reticular (no centralizado) que comunicaba las urbes/gotas periféricas. Proponía la creación de las unidades de desarrollo equilibrado (UDE), centros urbanos con residencias y zonas productivas. “Colgábamos el crecimiento de poblaciones con estaciones de cercanías infrautilizadas. Las primeras 200.000 viviendas fueron eficaces”, matiza Pedro Ortiz. Su plan impulsó, entre otras cosas, la M-45 (conexión este-sur), el aclamado Metro Sur, desarrollos urbanos como los de Meco o Humanes y polígonos productivos como el de Parla (en el sur). El Madrid DF de cuadrículas descentralizadas tomaba forma. El plan se aplicó durante cuatro años.

Una pareja en su piso de 55 metros en el nuevo barrio del ensanche de Vallecas

Sociedad 1 | 2 | 3 | siguiente
de: Pablo | 29/09/2009
Es una vergüenza que un reportaje periodístico diga que en Valdeluz hay un centenar de habitantes. ¿Ya no se contrastan los datos antes de publicarlos o qué? Hay unas 800 personas empadronadas y otras tantas viviendo sin estar empadronadas.
de: Arturo López | 25/09/2009
La verdad es que el reportaje es muy bueno. Los datos son verídicos, están contrastados, aparecen muchos expertos. Vaya, los que lo critican, no tienen mucho fundamento. Me parece a mí que los comentarios vendrán de alguien implicado, o políticos o de inmobiliarias. Vivo en Madrid y da pena lo que ha pasado. Enhorabuena, Magazine.
de: Unión ya, es constitucional y recomendable | 24/09/2009
Y Madrid y Castilla La Mancha siguen siendo comunidades diferentes, ¿tiene algún sentido?
de: Suso | 24/09/2009
No crec que ningú dels que han escrit el reportatge i els comentaris vulguen que els veïns d'aquests barris no visquen tranquils. Ningú no ha fet cap comentari parlant malament dels veïns. En tot cas, han qüestionat la manca d'ètica d'alguns constructors de l'Estat Espanyol, destacant a El Pocero, però n'hi ha molts més, sobretot pel País Valencià.
de: Doc | 24/09/2009
La vivienda nunca baja. Esta zona va "p'arriba". Comprar sobre plano sale más barato. Si no lo vendo lo alquilo. Y, por supuesto, soy propietario. ¿Como osan decir que soy de clase baja? A estos ofendidos por su clase, decirles que la clase no la da un sueldo.
de: Bajoca | 24/09/2009
¿Qué puedo decir? Toda la vida, oyendo que Soria (mi ciudad), aunque vivo en Madrid ahora, es una mierda porque no hay nadie y parece que por fin se va dando cuenta la gente de que es mucho mejor valorar la calidad respecto a la cantidad. En fin. Mientras seamos un país de pandereta en el que nuestros políticos, de uno y otro partido, sólo se procupan por ser cada vez más ricos, tenemos un serio problema. Que es aún mayor cuando se comprueba que muchos ciudadanos no lo ven. Un saludo y una recomendación. El blog del parado: www.paradoslistosya.blogspot.com
de: Diana m. Romero | 24/09/2009
David, Valen y Olga, o bien sois la misma persona, o sois el Pocero o sois simpemente tontos. En cualquier caso, no habéis entendido el texto. En fin, desolador páramo, no sólo físico sino intelectual. Qué país. El artículo es estupendo, por cierto.
de: N. T. | 24/09/2009
Todos los que comentarios anteriores me parecen hipócritas, no ven más allá de las narices. Aplaudo el artículo porque es excelente y real. Tengo amigos que viven en PAU's y valiente mierda, hasta ellos lo reconocen, y pasan más tiempo fuera que dentro de sus barrios porque no hay nada que hacer. Debéis de ser más realistas, chicos. Sé que jode pagar una pastaza por un piso y que os den algo así, pero lo cortés no quita lo valiente.
de: Jesús | 24/09/2009
La radiografía es muy acertada: ciudades semiabandonadas, inconexas y sin servicios. Se crearon infraestructuras faraónicas (pagadas por todos) para favorecer el pelotazo urbanístico de unos pocos. El resultado es una pésima planificación de servicios (si los hay), ciudades pensadas para coger el coche hasta para comprar el pan, más norteamericanas que europeas, donde la vida social se articula en torno a un centro comercial y no a un casco urbano. Entiendo que no se puede simplificar la clase social de sus habitantes, pero desde luego que los de Seseña defiendan como defienden al Pocero, para mí sí refleja muy mucho su nivel y mentalidad.
de: Pedro José García | 24/09/2009
Totalmente de acuerdo con el artículo. No pueden crecer las ciudades como lo ha hecho Madrid y cómo lo están haciendo las poblaciones de alrededor. La gente que vive en El Quiñón son gente que no han podido comprar un piso en Madrid, si no, allí iban a estar...
de: Camt | 24/09/2009
Mucha gente compró en Las Tablas sobre plano para pagar la hipoteca uno o dos años y vender después, cuando el valor se hubiese multiplicado por dos. Pero ahora nadie compra. Ahora les están embargando porque no pueden pagar la hipoteca. Quien siga sosteniendo que el modelo de construcción de Madrid es razonable, con cientos de miles de viviendas por vender y el precio de la vivienda a punto de explotar, no tiene ni idea.
de: nirgal | 24/09/2009
La verdad, los arquitectos actuales estudian el fenómeno urbanistico de España (y con peculiar interés el de Madrid), como una de las mayores barbaridades cometidas contra la colectividad, la vida en sociedad y el necesário equilibrio entre distintos nucleos urbanos. Si se observan los nuevos barrios con atención, se descubrirá que son impersonales, monstruosos, fantasmagóricos, vacíos, encerrados en sí mísmos, sin oferta cultural, con espacios de vida en común (cuando los hay), degradados, fuera de escala y monóntonos, sin servicios eficientes y sin correctos alumbrados.
de: David | 21/09/2009
Vaya tela de reportaje... Al redactor que ha escrito esto le diría que deje de inventarse cosas. El reportaje parece más una novela de miedo que periodismo. Yo vivo en uno de los barrios citados en el texto, y es totalmente mentira todo lo que dice. De verdad, qué pena que el Magazine publique un reportaje así.
de: David | 19/09/2009
Es triste ver que cómo los periódicos venden cada vez menos ejemplares en los kioskos y por lo tanto se ven reducidas sus fuentes de ingresos. En vez de tratar de atraer a nuevos lectores con reportajes serios se entregan al sensacionalismo y al mal gusto. Habrá gente que se crea todo lo que publican "periodistas" de tres al cuarto, pero bueno aquí estamos los demás para luchar porque la verdad prevalezca. El tufillo sensacionalista y la falta de rigor de este reportaje es de órdago. Como dijo Rosa María Calaf (esta si que es periodista y no otros): "Los medios sólo venden espectáculo para anunciar coches y comida-basura".
de: VALEN | 18/09/2009
ES CIERTO, QUE FALTAN ALGUNOS SERVICIOS, PERO ESO ES NORMAL EN UNA URBANZACIÓN NUEVA Y QUE ENCIMA HA TENIDO LA MALA SUERTE DE SURGIR DURANTE LA PEOR CRISIS DE LOS ÚLTIMOS TIEMPOS. ES UNA PENA QUE CIERTOS PERIODISTAS SENSACIONALISTAS, DEN NOTICIAS DE ESTE TIPO, SIN PENSAR EN EL PERJUICIO QUE PUEDEN OCASIONAR A LA GENTE QUE VIVE AQUÍ, QUE NO SE METE, NI QUIERE SABER NADA, DE GUERRAS ENTRE UN CONSTRUCTOR Y UN ALCALDE.
de: VALEN | 18/09/2009
YO TAMBIEN SOY VECINO DEL QUIÑÓN, SOY LICENCIADO UNIVERSITARIO Y FUNCIONARIO PÚBLICO, NO ME CONSIDERO CLASE BAJA. ME GUSTARÍA SABER QUE ES LO QUE ENTIENDEN POR CLASE BAJA. RECOMIENDO A TODO AQUEL QUE TENGA GANAS Y TIEMPO, QUE SE PASE POR AQUÍ Y VEA QUE TIPO DE GENTE VIVIMOS Y EN QUE CONDICIONES, QUE PARA MI SON IDEALES.
de: OLGA | 18/09/2009
VAMOS A VER, YO VIVO EN EL QUIÑÓN Y NO SÉ A QUE SE REFIEREN CON CLASE BAJA. SI ES A GANAR 1.800 € AL MES, PUES SÍ, PERTENEZCO A LA CLASE BAJA. DÉJENNOS EN PAZ. COMPRENDO QUE NO HALLEN NOTICIAS FRESCAS SOBRE ESTE TEMA, PORQUE ESTAMOS CONTENTOS Y ORGULLOSOS DE VIVIR AQUÍ, Y COMO NO CONSIGUEN CARNAZA... PORQUE NOS GUSTA NUESTRO BARRIO, ¿TIENEN QUE DESACREDITARNOS DE ESTA FORMA? PUES NI SOY DE CLASE BAJA, NI EXTRANJERA. Y COMO YO SOMOS UN MONTÓN. SOMOS TRABAJADORES (ESPAÑOLES Y EXTRANJEROS) QUE HEMOS ELEGIDO VIVIR AQUÍ, ASÍ QUE DÉJENNOS VIVIR TRANQUILOS.

Por seguridad copia en la casilla de texto el código que aparece en la imagen inferior antes de enviar el formulario con tus datos.

captcha Escribe el código que aparece en la imagen
14 de marzo
14 de marzo

Otros artículos relacionados

Publicidad
Buscar en