27/06/2010
La voz que tapa el velo
Texto de Isabel Ramos Rioja
Fotos de Roser Vilallonga
Aunque uno de los capítulos más largos del Corán esté dedicado a las mujeres, en lo concerniente a su indumentaria sólo hay tres directrices en el libro sagrado de los musulmanes: que vistan correctamente, que se cubran el pecho y que alarguen su ropa. Sin especificar qué es vestir con modestia o cuán largas deben ser las prendas que lleven. Esto ha dado lugar a múltiples interpretaciones por los ulemas (los sabios), expertos en islam no musulmanes y los creyentes. El debate está en Europa. En España, varios ayuntamientos ya han prohibido el uso del velo integral (que sólo deja a la vista los ojos, o incluso los cubre con una gasa) en dependencias municipales. En La Meca, el lugar más sagrado para los musulmanes, las mujeres que acuden en peregrinación deben ir con la cara y las manos al descubierto. Quienes viven, y sufren a veces, estas discusiones son muchachas y mujeres. Y ¿qué dicen ellas? El Magazine ha hablado con cuatro procedentes de Marruecos –donde el uso del niqab y guantes negros aumenta día a día– y que viven en España. Así se manifiestan las mujeres que hay detrás del velo.

MARIAM Tiene 22 años y nació en Tetuán. Se casó hace cinco meses –tras casi siete de compromiso– y está embarazada de casi tres. No trabaja. Usa niqab desde los 19 años.
“Con niqab es más fácil hallar marido”
Originaria de Tetuán, de las montañas del Rif, en lo que fue la zona del protectorado español. Aunque las tropas que invadieron la Península en el 711 iban comandadas por un bereber, Tariq Ben Ziad, los bereberes son de islamización tardía. Mariam, de 22 años, a los 19, casi 20, se puso el niqab. Desde los 15 años llevaba un jimar muy largo. Se casó hace cinco meses –llevaba siete meses comprometida cuando se casó– y está embarazada de casi tres.
A los diez años quería ponerse el velo. “A mi hermana Jadiya, mi madre le bajaba el pañuelo cuando se lo ponía”, cuenta. Actualmente, las cosas han cambiado, pero en generaciones anteriores, a los diez años los niños no decidían cómo vestirse. Podían decir qué les gustaba más, pero quien acababa decidiendo era la madre.
“Yo me ponía el velo a los diez años y mi madre me lo quitaba. Cuando salía con mi hermana Jadiya aprovechaba para ponérmelo.” ¿Un acto de rebeldía hacia sus padres? “Aunque nuestros padres no quisieran, la religión nos empujaba hacia el velo”, asegura.
“No por vestir con niqab somos mejores. Mientras crea, ninguna musulmana es peor que nosotras. No se puede juzgar a nadie. Lo importante es lo que cada una tiene en el corazón.”
Con estudios elementales, Mariam no ha trabajado fuera del ámbito doméstico.
“Estoy más tranquila en casa, con mi marido. No necesito trabajar. No me gusta trabajar; me gusta la casa.” En el islam, la teoría, cada vez más en desuso, es que el esposo tiene la obligación de proveer la casa y mantener a la esposa. Todo lo que aporte la mujer al matrimonio, así como la dote y lo que pueda ganar con su actividad profesional, es exclusivamente para ella. Una de las razones que una mujer puede aducir para divorciarse es que su marido no puede mantenerla.
“La dote es sunna”, dice Mariam, una tradición procedente de la práctica establecida por Mahoma. “Es un regalo del marido. No es para comprar a la mujer; es para que ella se compre cosas para la boda.” Sin embargo, hay estudiosos que la consideran un seguro para la mujer en caso de divorcio. Cuando se casa, aporta una parte del ajuar, pero la casa es del marido, con lo cual se ve en la calle muy a menudo.
Mariam, a pesar del niqab, no se queda encerrada en casa. “Salgo a comprar ropa, voy al Carrefour, voy a la montaña con mi marido, a la playa.” ¿A la playa? “A sitios aislados, por la noche. Me baño con una especie de camisón largo y un pañuelo, por si acaso aparece alguien.”
Toda la conversación con las cuatro mujeres es interrumpida reiteradamente por las llamadas que Mariam recibe en el móvil. Es su marido. Al final, apremia a terminar la entrevista porque tiene que ir a rezar la oración de la puesta de sol. Se acaba el margen que hay para cumplir con la obligación del rezo, que no tiene por qué hacerse a una hora exacta.
Ir tan tapadas, tan discretas, ¿no les hará más difícil conseguir un buen marido? “Noooo. Se consigue mejor marido yendo tapada. Cuando hacía el duaa [oración que se hace con una finalidad concreta], siempre pedía un buen marido”, dice Mariam. Yusef, su esposo, es un apuesto joven de 25 años que es quien ha conducido a las cuatro mujeres hasta el local de la que será la nueva mezquita de Reus, en un Mercedes gris marengo. Cuando empieza a dar el número de móvil a las periodistas, duda un momento, y enseguida se pasa al número de su marido.°
A los diez años quería ponerse el velo. “A mi hermana Jadiya, mi madre le bajaba el pañuelo cuando se lo ponía”, cuenta. Actualmente, las cosas han cambiado, pero en generaciones anteriores, a los diez años los niños no decidían cómo vestirse. Podían decir qué les gustaba más, pero quien acababa decidiendo era la madre.
“Yo me ponía el velo a los diez años y mi madre me lo quitaba. Cuando salía con mi hermana Jadiya aprovechaba para ponérmelo.” ¿Un acto de rebeldía hacia sus padres? “Aunque nuestros padres no quisieran, la religión nos empujaba hacia el velo”, asegura.
“No por vestir con niqab somos mejores. Mientras crea, ninguna musulmana es peor que nosotras. No se puede juzgar a nadie. Lo importante es lo que cada una tiene en el corazón.”
Con estudios elementales, Mariam no ha trabajado fuera del ámbito doméstico.
“Estoy más tranquila en casa, con mi marido. No necesito trabajar. No me gusta trabajar; me gusta la casa.” En el islam, la teoría, cada vez más en desuso, es que el esposo tiene la obligación de proveer la casa y mantener a la esposa. Todo lo que aporte la mujer al matrimonio, así como la dote y lo que pueda ganar con su actividad profesional, es exclusivamente para ella. Una de las razones que una mujer puede aducir para divorciarse es que su marido no puede mantenerla.
“La dote es sunna”, dice Mariam, una tradición procedente de la práctica establecida por Mahoma. “Es un regalo del marido. No es para comprar a la mujer; es para que ella se compre cosas para la boda.” Sin embargo, hay estudiosos que la consideran un seguro para la mujer en caso de divorcio. Cuando se casa, aporta una parte del ajuar, pero la casa es del marido, con lo cual se ve en la calle muy a menudo.
Mariam, a pesar del niqab, no se queda encerrada en casa. “Salgo a comprar ropa, voy al Carrefour, voy a la montaña con mi marido, a la playa.” ¿A la playa? “A sitios aislados, por la noche. Me baño con una especie de camisón largo y un pañuelo, por si acaso aparece alguien.”
Toda la conversación con las cuatro mujeres es interrumpida reiteradamente por las llamadas que Mariam recibe en el móvil. Es su marido. Al final, apremia a terminar la entrevista porque tiene que ir a rezar la oración de la puesta de sol. Se acaba el margen que hay para cumplir con la obligación del rezo, que no tiene por qué hacerse a una hora exacta.
Ir tan tapadas, tan discretas, ¿no les hará más difícil conseguir un buen marido? “Noooo. Se consigue mejor marido yendo tapada. Cuando hacía el duaa [oración que se hace con una finalidad concreta], siempre pedía un buen marido”, dice Mariam. Yusef, su esposo, es un apuesto joven de 25 años que es quien ha conducido a las cuatro mujeres hasta el local de la que será la nueva mezquita de Reus, en un Mercedes gris marengo. Cuando empieza a dar el número de móvil a las periodistas, duda un momento, y enseguida se pasa al número de su marido.°
de: Ayoub Sahin | 21/04/2012
Eeeeeeyyyyyyy, con Khadija y Mariam no os metais, que sabeis mucho pero al mismo tiempo poco. La gente se pone a mirar a los que tienen niqab y himar, en lugar de fijarse tanto y insultar, teneis que seguir vuestro trabajo. Los marroquís tenemos derecho a todo como ustedes en Marruecos haceis lo que os de la gana.
de: Candy | 10/02/2011
Por favor! Si una mujer quiere usar si niqab o hijab, está en su derecho de hacerlo. Esté en Marruecos, España o en la China... Respeto y tolerancia. Ellas no afectan a nadie con su niqab. Lo que no soporto es la discriminacion, cuando se habla de que las latinas andamos por la vida provocando hombres! Como quieres que te respeten si no respetas a los demás? Y prejuzgas y atacas sin necesidad? Hay todo tipo de personas en todas partes del mundo. No es necesario referirse de ese modo a las mujeres latinas, que bastante ya hemos tenido que soportar...
de: Sabela | 04/11/2010
Yo creo en una Europa multicultural basada en el respeto. Y en estos comentarios falta mucho respeto. No sé quienes son las auténticas mujeres "atrasadas"
de: Lamis Riani | 12/07/2010
Con mi prima Mariam no os metáis. Es mi prima y tiene todo el derecho a ponerse el burka. ¿Vosotros, quién sois para insultarla o decirle lo que tiene que hacer? Para que os haga caso tenéis que ser su padre, madre o alguien que tiene derecho a mandar? Es su religión. A vosotros, ¿qué os importa? No sois nadie, sois gente como ella, de carne y hueso. Esto es todo. Saludos a mi prima Mariam, que hace mucho que no la veo.
de: Esther | 02/07/2010
Muy bien expresado lo que dice Mariso Muñoz. La Constitución defiende el Derecho a la libre elección religiosa. ¿A santo de qué ahora este tipo de prohibiciones? Es una violación Constitucional. Los católicos se visten de una forma, los musulmanes de otra, lo judios diferente... Sinceramente, todas son criticables. Pero hemos de respetarlos. Los políticos deberían de dedicarse a resolver problemas más fundamentales y no volverse fundamentalistas.
de: La Rúa Baxa | 30/06/2010
Zoazo Pinto, cariño, ¿de qué vas? ¿España, un país occidental? Si, hasta hoy, muchas de nuestras queridas abuelas del norte llevan pañuelo en la cabeza y arrean bueyes. Si vamos a hablar de costumbres, España es un país católico por autonomasia, hipócrita por miedo y nuevo rico de pandereta, por todo lo que les hemos robado a los americanos.
de: Olga | 29/06/2010
Si tanto las molesta a las musulmanas que les digan cosas por la calle, que se vayan a su país. Primero van de víctima, pero luego son ellas las primeras en ponérselo. Además, si no quieren trabajar, no es que no las cojan. Si han venido a Espana que acaten las normas que para pedir e ir de victimas están listas.
de: Raquel | 29/06/2010
Por favor, cuánta hipocresía española. Me avergüenzo de lo que leo. Hipócritas. Después, defendiendo la igualdad. Que haga cada uno lo que le salga de las narices. ¿Acaso se meten ellas con vuestra ignorancia? A tirar las latas de cerveza que dejan sus maridos del mundial. Por favor, anda ya.
de: Raquel | 29/06/2010
Por favor. Ester Otero... Y eso que no eres racista. ¿De qué polígono eres? Perdón, polígamo. Ve a ver el mundial, anda, así va España.
de: C. Zoazo Pinto | 29/06/2010
Estamos en un país occidental con unas costumbres y unas normas de conducta a las cuales deben acostumbrarse quienes vienen a vivir aqui. Si hay ventajas también deben haber obligaciones. Me parece inconcebible, en este país en el que las mujeres hemos luchado por nuestros derechos, permitir un símbolo tan ancestral en la vida pública. De puertas adentro que hagan lo que quieran. Estoy totalmente en contra del uso de cualquier elemento que impida la integración en las costumbres de este país.
de: Yuli | 29/06/2010
Quería hacer referencia al reportaje sobre las musulmanas. Creo que se han gastado muchas páginas. Cuando una persona sale de su país es consciente de los cambios bruscos que le sucederán y es muy importante la integración en el país ajeno. Como ellas misma hablan en la entrevista, son conscientes de que la mujer europea ha luchado, está luchando y luchará por la igualdad, pero parece que no entienden que luchamos, no por las europeas, sino por todas, sin distinciones, de razas, ni religión. Nuestra sociedad no ve lógico ir a un supermercado y que la mujer que nos atiende lleve un velo integral. No es por la religión, es por estética.
de: Roberta Casado | 28/06/2010
Estos musulmanes han de recordar que nosotros estamos en nuestra tierra y que ellos nos invadieron en el año 711. Si no les gusta como vivimos, pues que regresen a su patria.
de: Maria | 28/06/2010
Respecto a las monjas, parece ser que les ha dado por meterse con ellas, pero es que ellas, sí las monjas, enseñan la cara, no van tapadas, con una raya a la altura de los ojos. Las monjas enseñan la cara. A ver si de una vez por todas se enteran.
de: Una conversa | 28/06/2010
Salam, soy una chica española conversa al Islam. Las musulmanas no somos incultas. Que algunas estén en sus casas no quiere decir que lo único que hagan sea estar fregando, cocinando y tal. Muchas estudian en sus casas cursos a distancial. Habláis desde el desconocimiento. Si una mujer española se queda en casa para criar a sus hijos afirmáis: Oh, qué buena mujer, se preocupa por el porvenir de sus hijos. Pero, si se trata de una musulmana la criticáis. Habláis de respeto y tolerancia, libertad de expresión, pero, en la práctica y en vuestros comentarios, no se ve, ya que decís no al burka y al niqab. ¿Dónde queda vuestra tolerancia?
de: Sara | 28/06/2010
Per a Ali Martil: dius que per què no entrevistar a un monja. Jo dic: les monges deixeu-les en pau i no les molesteu, ni els denegueu els seus drets, ni res d'això. Però sembla que si les altres religions creuen i practiquen les seves normes, els dieu de tot i els critiqueo. ¿Per què sou tan intolerants i injustos?
de: Esther Otero | 27/06/2010
Yo creo que el Corán lo escribió un hombre machista. Partiendo de ahí, creo que el Corán es de los países musulmanes. Aquí somos católicos, por lo tanto que se amolden a nuestras costumbres y, si no, yo no los invite a venir, si no están contentos, que se vayan. Aquí nos perjudican. Y no soy racista.
de: Montse | 27/06/2010
Estic en contra del burka i del vel integral per tres raons: primera, que jo ensenyo la cara quan parlo amb algú, per tant tinc dret a saber amb qui estic parlant; segona, que tampoc li veig les mans ni res que pot amagar sota els vestits i la sensasió d'inseguretat "està servida"; tercera, si jo anés a viure al seu païs, ¿em deixarien anar pel carrer amb samarreta, texans i res al cap?
de: Carlos Madar | 27/06/2010
Yo tampoco puedo pasear desnudo por las calles, a pesar de que, tal vez, me gustaría. Hay normas.
de: Maria Torrents Devant | 27/06/2010
Donde fueres haz lo que bieres. Aquí, las mujeres no usamos ni "burka" ni "niqab". Ellas, tampoco, y si quieren llevarlos, que los lleven en su país. Eso sñi sería respeto hacia nosotras. ¿Piden respeto? Que sean ellas las primeras en respetar nuestras cosrumbres. Al fin y al cabo están en nuestro país.
de: Marisol Muñoz | 27/06/2010
La prohibición de llevar jimar o burka por ley me parece que perjudica más que beneficia, y esto va a llevar a muchas jóvenes musulmanas a radicalizar sus posturas. Soy feminista, defiendo el derecho de todas las mujeres a elegir, la única forma de cambiar es a través de la educación y la tolerancia. Toda prohibición, a no ser absolutamente necesaria por seguridad o salud, deben evitarse. Hoy en día en España este no es un gran problema, con la prohibición dentro dentro de poco tiempo, lo será.
de: Roberta Casado | 27/06/2010
Le gustará quedarse en casa una temporada, pero dentro de 20 años estará hasta las narices de tragar casa. Si se queda en casa debe ser para tener muchos hijos y así poder tener ayudas del gobierno por número de hijos.
de: Tetuan | 27/06/2010
Hola Marian, Hurriya, Zakiya y Jadiya. Sois muy jóvenes. Demasiado jóvenes para haber tomado estas decisiones que marcarán tanto vuestras vidas. Vuestros padres os estaban aconsejando bién y, quizás por rebeldía, no les habéis escuchado. Qué pena. Seguramente, cuando lleguéis a la madurez, a ser adultas de verdad, os arrepentiréis de la decisión tomada y pensaréis en los consejos que no seguísteis. Los jóvenes pensáis que tenéis la verdad absoluta, pero con el paso del tiempo se abren los ojos y se ve la realidad y las consecuencias de las decisiones tomadas. Decisiones tomadas sin información y sin formación. Aunque ahora, jóvenes, estéis convencidas de lo contrario. Qué pena.
de: Manu Aguilera | 27/06/2010
Todo esto me recuerda terriblemente a nuestra historia reciente. Un religión que quiere a la mujer en casa cuidando de los hijos, beatas recalcitrantes más papistas que el Papa. Qué miedo!. No me gusta la prohibición, creo que sólo reforzará a todas la semianalfabetas del Islam a esconderse detrás de su fe para poder vivir a la sombra de un hombre. Está claro que las mujeres que visten el burka en occidente sólo lo hacen para tener más valor dentro del mercado de esposas sumisas. Aún puedes ver mujeres así en la fe católica, obedecen al mismo patrón, ante esto sólo debemos ser firmes en el cumplimiento de las leyes y exigir una sociedad totalmente laica.
de: Marta Rovirosa | 27/06/2010
Bueno, cuatro ignorantes han conseguido sus quince minutos de gloria. No saben nada de su propia religión ni de la cultura donde viven. No tienen estudios acabados de ningún tipo. ¿Qué validez tiene su opinión?
de: Arnau Valls Sagador | 26/06/2010
Respecte demana? A la meva companya la van fer anar a l'hotel a que es canviés la faldilla (que era curta, però no mini), ens feien posar una xilaba per entrar a una Mesquita, no deixen beure res d'alcohol per les vies urbanes, només a l'hotel. I, la veritat, qui és l'intransigent? A mi a més d'un lloc (per descuit meu) m'han fet treure el casc de moto. I si un dia aquesta dona vol treballar? Bé, com diu un refrany castellà: A donde fueres haz lo que vieres. No cal criticar aquell senyor que es passeja per Barcelona amb pilota picada.
de: Ali Martil | 26/06/2010
¿I per què no entrevisteu a una monja de clausura?
de: Joanet | 26/06/2010
Tenim la mala costum de simplificar-ho tot. La vida als barris de Tetuán, com el de Málaga o Jbel Dersa, Touila i d'altres, en segons quins entorns viuen d'una manera semblant al segle XV. La seva lògica porta que la dona te dret i llibertat, i tots aquests preceptes del Coran, si els poses en el moment que varen ser escrits eren 1000 anys per endevant del Catolicisme.
de: Rosa | 26/06/2010
Vistas sus explicaciones es patente que las dos culturas, la de estas mujeres y la nuestra, no pegan, no se encuentran para nada. La religión o la interpretación que hacen de ella erige una barrera infranqueable tanto si se lleva velo, niqab o nada. Igualmente no hay contacto. Si se tratase de una secta minoritaria a estas personas se las intentaría desprogramar incluso. No entiendo nada.
de: Cartera | 26/06/2010
Si es de libre elección porque lo han escogido ellas no veo ningún problema. Aquí en Catalunya yo creo que el problema de esto ha sido que hay unas elecciones, y para evitar que PXC saque más votos, los otros partidos políticos se han puesto a su altura.
de: Fernando Arturo | 26/06/2010
A los que dicen que es mejor no prohibir porque así no las condenamos a que no se queden recluídas en su casa sin poder salir de casa les diría lo siguiente: El día que alguien diga que la esposa la ha de llevar cogida con una cadena, como si paseara al perro, ¿tampoco lo prohibiremos? Porque claro, mejor que vayan con cadena paseando, que no que se queden en su casa.
de: Jaume F | 25/06/2010
Me alegro de ver un nuevo reportaje de esta periodista. Respecto al tema del velo integral necesitamos "relatos" y no tantas ideas y conceptos. Felicidades
de: Felix | 25/06/2010
....No me puedo creer que chicos/as jóvenes hoy en día puedan contemplar no estudiar absolutamente nada como algo positivo y que les hace felices, y sobretodo libres, a largo plazo. Si estas personas quieren disfrutar de la libertad que las sociedades occidentales proveen, también han de reconocernos que ellos promueven una libertad absoluta e informada entre sus hijos e hijas. En otro caso, están atentando contra los derechos más fundamentales de sus propios hijos, y los servicios sociales deberían de intervenir.
de: Felix | 25/06/2010
Me parece increíble que estas personas defiendan su decisión de no estudiar absolutamente nada (ni tan siquiera una carrera técnica, o formación profesional de segundo grado). ¿Han tomado esa decisión libremente, o coaccionadas por sus familiares? Van a promocionar esa "educación cero" o mínima entre sus hijos? ¿O a lo mejor promocionan diferentes niveles educativos para sus hijos que para sus hijas? En estos casos, cualquier país occidental en el que residan (incluido España) debe garantizar ante todo que las decisiones de todas las personas residiendo en el país, independientemente de su lugar de nacimiento y de la religión que practiquen, sean completamente libres e informadas...
de: Anna | 25/06/2010
Me llama la atención que en su mayoría no tengan estudios avanzados. Dejar el colegio porque no encontraba una razón para aprender.... Cada uno es libre de decidir lo que lleva puesto, sin embargo las musulmanas deben entender que en Europa llevamos años de lucha por la igualdad de la mujer en el ámbito laboral y social. No queremos ser diferentes sino iguales a nuestros compañeros hombres. Donde aportamos a la sociedad intelectual y económicamente. Esta es la Europa que construimos, no queremos espacios diferentes para hombres y mujeres, sino centros que nos unan.
de: Dolors Casado Roig | 25/06/2010
Malgrat he defensat sempre el respecte vers l’altra, la llibertat individual i sobretot els Drets Humans, em sembla inconcebible acceptar indumentàries que es poden utilitzar per amagar possibles accions terroristes. Des del’11-S fins avui, el món islàmic no deixa de donar-nos pistes sobre les seves intencions vers les religions i cultures occidentals. Les senyores del reportatge tenen tot el dret a vestir com vulguin a casa seva i al seu país, però, a casa nostra, també jo tinc el dret de poder mourem tranquil·la per l'espai públic. NO A LA BURKA NI AL NIQAB.







